Lucir un Oscar (auténtico) en las estanterías de casa no resulta sencillo, pues básicamente para ello hay que ganarlo, comprarlo resulta complicado.
Desde 1951, la Academia impuso a los destinatarios la regla de que antes de venderlo a cualquier postor, tienen que ofrecérselo a la propia institución por 1 dólar. De esta forma, sólo aparecen de vez en cuando en casas de apuestas los anteriores a ese año.
Ahora, la compañía Profiles in History, de Los Ángeles, ha ofrecido a sus clientes durante cuatro días diversos recuerdos de Hollywood. El Oscar a la mejor película logrado por La barrera invisible, de 1947 se ha adjudicado por la friolera de medio millón de dólares. El que ganó en 1935 Rebelión a bordo ha sido vendida por 200.000.
Un lote de documentos que plasman la génesis del clásico El mago de Oz ha alcanzado la cifra más cara, 1,2 millones de dólares. También formaban parte del lote un casco de piloto rebelde de Star Wars, una pistola Phaser de la serie Star Trek y el monopatín volador de Michael J. Fox en Regreso al futuro II.
