Tras sobrevivir a sus adicciones, Ben Affleck ficha por Universal para protagonizar y producir un proyecto de título que parece hecho a medida: “I am Still Alive” (Sigo vivo).
El film adapta el libro homónimo de Kate Alice Marshall. La hasta ahora poco destacada Lori Evans Taylor se encarga del guión.
Al actor desmesuradamente criticado por interpretar a Batman le toca dar vida a un padre divorciado que acoge a su hija de 16 años en su casa del desierto canadiense. Pero irrumpe en el hogar un grupo de despiadados forajidos que acaban asesinando al progenitor, por lo que la chavala se las tiene que arreglar para sobrevivir.
