A Harvey Weinstein no le reciben con los brazos abiertos si acude a algún acto.
Al productor caído en desgracia se le ocurrió acudir el miércoles a un evento organizado por Actor's Hour en el Bar Downtime de la ciudad de Nueva York: una fiesta privada para actores. Al menos tres mujeres, las actrices Amber Rollo, Kelly Bachman y Zoe Stuckless, le abuchearon. Finalmente, fueron expulsadas del local.
"No sólo le invitaron sino que le apoyaban", ha comentado Rollo en redes sociales. "Cuando mi amiga Bachman fue tras el Freddy Krueger de la sala, le pidieron que se callara. Algunas personas no se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, otros artistas sí lo sabían, pero estaban asustados y algunos respaldaban a ese maldito monstruo violador en serie". Rollo agregó que Stuckless comenzó a gritar sobre la apariencia de Weinstein, cada vez más deteriorada, y se le pidió que se fuera.
Juda Engelmayer, publicista de Weinstein, declara para The Hollywood Reporter que lo ocurrido fue "innecesario, directamente maleducado y un ejemplo de cómo hoy en día las garantías procesales están siendo destrozadas por el público".
