Los parques temáticos de todo el mundo están cerrados por la pandemia del COVID-19.
Disneyland Shanghai ha sido el primero de los que posee Walt Disney que retoma su actividad en todo el mundo, después de más de tres meses cerrado. Se ha limitado el aforo al 30 por ciento de su capacidad, y se han puesto en marcha medidas de seguridad para visitantes y empleados, como el mantenimiento de la distancia social, y el uso obligatorio de mascarillas y controles de temperatura. Se incrementa también la frecuencia de limpieza y desinfección de las instalaciones.
La reapertura ha tenido un enorme éxito, pues las entradas, de 56 euros, se agotaron a las pocas horas tras ser puestas a la venta el viernes. "Cuando sea el momento adecuado, otros parques de la compañía podrán volver a dar la bienvenida a invitados”, afirma Joe Schott, presidente y gerente general del Shanghai Disney Resort, "Confiamos en que la reapertura sirva de faro a lo largo del mundo y que transmita esperanza e inspiración a las personas”.
La semana pasada Disney anunció que sus beneficios han caído un 91 por ciento en el último trimestre por la crisis del coronavirus. Gran parte de las pérdidas se debe a que sus parques temáticos están cerrados.
