En julio del año pasado, un pirómano entró en Kyoto Animation, productora detrás de títulos como "A Silent Voice" y arrojó un líquido inflamable que provocó un aparatoso incendio, con el resultado de 36 personas muertas y numerosos heridos, incluido el responsable del ataque.
El sospechoso, Shinji Aoba, de 42 años, ha pasado todo este tiempo en el hospital, recuperándose de quemaduras graves. La policía ha esperado hasta ahora a que se recuperara para detenerle, de cara a que pueda ser interrogado.
La televisión japonesa ha emitido imágenes del sospechoso, consciente pero con grandes cicatrices en la cara y los brazos, que fue llevado a la sede de la policía de Kyoto en una camilla. Las autoridades emitieron más tarde un comunicado, que afirma que ha confesado todos los cargos. Al parecer, no se ha disculpado ni ha expresado ningún remordimiento.
"No tenemos nada que decirle al sospechoso ... Nuestros compañeros de trabajo cuyas vidas se perdieron nunca volverán y las heridas de nuestros colegas nunca se curarán", explica un comunicado de Kyoto Animation. "Esperamos que Aoba se enfrente a la máxima responsabilidad criminal".
