Para su segundo trabajo en la pantalla, el vanguardista Ai Weiwei se ha inspirado en el tema del que más se ha hablado en el mundo en el año 2020: el coronavirus.
Nadie podrá negar la sensibilidad social del artista chino Ai Weiwei. Conocido también como activista político, debutó en el pantalla con el sentido documental Marea humana, que aborda el drama de la inmigración. Ahora toca otro tema social que ha cambiado el estilo de vida en todo el planeta. Coronation aborda la crisis del coronavirus en el mismo centro de la pandemia, en Wuhan.
Para hacerlo, Weiwei ha contado con centenares de horas de material filmado en distintos formatos, que le han hecho llegar enfermos, sanitarios y todo tipo de ciudadanos, al tener noticia de su proyecto.
Al parecer el tono es de nuevo impresionista y caleidoscópico, con momentos líricos y todo tipo de intervenciones, por ejemplo hablan un convencido comunista miembro del partido y su escéptico hijo, que no se fía mucho de cómo han manejado la situación las autoridades. El artista cineasta asegura, según New York Times, que ofreció su película a muchos festivales de otoño como Venecia y Toronto, y también a Amazon y Netflix, pero que no lo han seleccionado para su proyección. Piensa que puede ser por temor a irritar a China, aunque no cree que el tono de su trabajo sea marcadamente crítico.
