La Academia de Hollywood (AMPAS) sucumbe de nuevo a la corrección política, pues anuncia que modificará sustancialmente el reglamento de los Oscar para exigir que las candidatas a la mejor película cumplan unos requisitos mínimos de inclusión y diversidad racial.
La noticia se produce tras unos meses de numerosas protestas raciales en EE.UU. y tras varios años en los que la Academia de Hollywood ha recibido críticas por la falta de diversidad racial entre sus nominados. Las nuevas normas no se aplicarán de manera estricta hasta los galardones de 2024, porque se tiene en cuenta que las producciones que ya están rodadas o en marcha no las han tenido en cuenta, lógicamente.
Para poder estar incluido en la categoría máxima, al menos uno de los protagonistas deberá representar a minorías étnicas, o que lo haga el treinta por ciento de los personajes secundarios, o si no, el argumento se centrará en la historia de alguno de esos grupos. De la misma forma, una tercera parte del equipo técnico también debe adscribirse a esta pauta. "Creemos que estos estándares de inclusión serán un catalizador para un cambio esencial y duradero en nuestra industria", afirma un comunicado de AMPAS firmado por el presidente de la institución, David Rubin, y la consejera delegada, Dawn Hudson. A partir de 2024, para participar en los Oscar se exigirá a cada película una ficha que demuestre que se cumplen estas exigencias.
La Academia especifica que con el término minorías raciales se refiere a asiáticos, latinos/hispanos, afroamericanos, indígenas, personas de Oriente Medio, nativos de Hawaï o del Pacífico y "otras etnias o razas poco representadas". También se habla de colectivos poco representados, que serían mujeres, minorías raciales, colectivo LGBTQ+ o personas con discapacidad.
