El Festival de Cine de Toronto (TIFF) ha causado cierta polémica porque iba a permitirse que cuando arrancarar la nueva edición, dentro de unos días, los asistentes no llevaran mascarilla dentro de los cines para protegerse del COVID-19, una vez sentados en sus butacas.
Sin embargo, la dirección recula, y anuncia ahora que todos los asistentes al festival deberán cubrirse la cara durante todas las proyecciones de películas en el multiplex Bell Lightbox. La decisión ha sido tomada por un aumento en los nuevos casos de COVID-19 en Ontario.
Al final, las normas del Festival de Toronto serán las mismas que se siguen actualmente en el Festival de Cine de Venecia y que también imponen las principales cadenas de Estados Unidos, que exigen máscaras faciales durante las proyecciones de películas, excepto al comer y tomar bebidas, para mitigar la propagación del COVID-19.
