Es el típico ejemplo de "fake news" que fácilmente cuela. Si James Cameron hizo "Titanic", y a James Cameron le encantan los viajes submarinos y los documentales, ¿qué cosa más lógica que la de que se ponga a filmar una docuserie sobre la tragedia del Titan? Pues va a ser que no.
Creíble, pero falso. No es verdad que James Cameron esté preparando una serie documental sobre la tragedia del sumergible Titan, con la fatal muerte de sus cinco ocupantes, que pretendían llegar al fondo del mar para visitar los restos del Titanic. La noticia, publicadas por varios medios de comunicación británicos, ha sido desmentida con contundencia por Cameron a través de su cuenta de Twitter: "No suelo responder a rumores ofensivos en los medios de comunicación, pero tengo que hacerlo ahora", escribió. "NO estoy en conversaciones sobre una película de OceanGate, ni lo estaré nunca". Se puede decir quizá más alto, pero desde luego no más claro.
Y es que una cosa es hacer una película sobre una tragedia ocurrida en 1917 como fue la del hundimiento del Titanic, que además ya había sido llevada antes al cine, y otra muy distinta ocuparse de hechos tan recientes, y que implican a personas con las que el cineasta mantenía una estrecha relación.
Aunque hay que reconocer que los hechos invitaban a especular e imaginar a un Cameron que, conmovido por la similitud de lo ocurrido en 2023 con la tragedia del Titanic, como dijo en declaraciones a la cadena televisiva ABC, se animara a recrear los fatales hechos.
