Jamie Foxx ha hablado por primera vez des de su ingreso en el hospital.
El actor difundió un vídeo en redes sociales para sus seguidores. Cuando tuvo que ser ingresado en abril, su hija, Corenne Foxx, sólo dijo que Jamie Foxx había sufrido una "complicación médica". Ahora, la estrella no ha desvelado la naturaleza de la complicación, pero confiesa que su estado reviste gravedad.
"Ni siquiera puedo empezar a deciros lo mal que he estado. Pasé por algo que pensaba que nunca pasaría", afirmó Jamie Foxx, que a continuación agradeció a sus seguidores sus oraciones y mensajes de apoyo. "No quería que me vierais asi. Quería que me vierais riéndome, pasándomelo bien, de fiesta, contando un chiste, haciendo una película, una serie de televisión. No quería que me vieras con tubos saliendo de mí y tratando de averiguar si iba a salir adelante".
Por otro lado, Jamie Foxx ha desmentido los rumores de internet de que la emergencia médica lo había dejado paralizado o ciego. "Pero sí fui al infierno y regresé", añadió. "Mi camino de recuperación también tuvo algunos baches, pero estoy volviendo, y soy capaz de trabajar".
Jamie Foxx elogió a su hija Corinne, así como a su hermana, Deondra Dixon, por mantener en privado sus luchas médicas y su recuperación. "No dejaron que se difundiera demasiada información. Me protegieron", afirma. "Sólo quiero decir que os amo a todos, y amo todo el amor que recibí. Estoy en camino de regreso".
El actor, que había estado filmando la película Back In Action en las semanas previas a su hospitalización el 11 de abril, fue visto en Chicago en mayo, cuando acudía a una instalación de rehabilitación física. Recientemente, fue captado saludando a los fans desde un barco.
