El director danés Christian Tafdrup, responsable de la película original "Speak No Evil", en la que se basa "Nunca hables con extraños", no está muy contento con el remake estadounidense, especialmente con cómo Hollywood "reescribió por completo el final". Alerta de spoiler: no leas esta noticia si no has visto ambas peliculas.
En una entrevista para el programa de radio danés Kulturen, Christian Tafdrup no disimuló su decepción y se lanzó a analizar varias escenas del remake, Nunca hables con extraños, centrándose en los últimos minutos del film protagonizado por James McAvoy. "No sé qué tienen los estadounidenses, pero parece que los crían para que todas las historias sean heroicas, donde el bien debe vencer al mal, y esta versión de la película se dedica a cultivar esa idea", se quejó el director. Para él, los cambios le quitaron el "peligro" original, volviéndola más “esterilizada” para que encaje en el gusto americano.
Tafdrup agregó: “Cuando vi la película ayer, supe que nunca lograrían hacer una versión donde los personajes son lapidados, como en nuestra película. En la versión estadounidense, estos personajes deben luchar por su familia y vencer a los malos. [...] Es un tipo de final feliz, y eso está tan arraigado en su cultura que América debe poder digerirlo todo”.
Comparando las reacciones del público, Tafdrup notó que los espectadores del remake “salían del cine eufóricos, aplaudiendo, riendo y vitoreando. Parecía un concierto de rock”. Mientras que en su versión original, recuerda que “la gente... salía traumatizada”.
Aunque Tafdrup no esté impresionado, la versión estadounidense ha tenido críticas decentes (63 en Metacritic y 88% en Rotten Tomatoes), y prácticamente recuperó su presupuesto en su primer fin de semana en taquilla.
La película original de Tafdrup de 2022, es mucho más dura que Nunca hables con extraños, y tiene un final trágico. Tafdrup puede que no esté aplaudiendo como el público del remake, pero seguro que tiene la satisfacción de haber dejado a su audiencia... con ganas de terapia.
