Después de una campaña electoral que podría describirse como “intensa”, la ex vicepresidenta Kamala Harris ha encontrado una nueva casa: Hollywood. Si la política no funciona, siempre queda el entretenimiento.
De esta forma, Kamala Harris ha firmado con Creative Artists Agency (CAA), la todopoderosa agencia de representación que, casualmente, también acaba de renovar contrato con su exjefe, Joe Biden. Un portavoz de CAA confirmó el fichaje el martes, asegurando que la agencia se centrará en conseguirle lucrativos discursos y oportunidades editoriales mientras ella decide qué hacer con su futuro.
La agencia ha emitido un comunicado prometiendo “crear oportunidades estratégicas para ampliar la plataforma de Harris en apoyo a las causas que ha defendido a lo largo de su carrera en el servicio público". Es decir, conseguirle contratos millonarios por contar su versión de los hechos en escenarios donde nadie pueda interrumpirla.
Este fichaje sitúa a Kamala Harris en una lista estelar de políticos estadounidenses con agente, incluyendo a Joe Manchin, Antony Blinken, Beto O’Rourke y Andrew Yang, todos ellos expertos en convertir la política en un negocio rentable.
Por ahora, no hay noticias de un nuevo libro de Kamala Harris, pero con su historial literario (The Truths We Hold y Smart on Crime), no sería descabellado esperar un título como Cómo Perdí Una Elección En Tres Meses y Qué Puedes Aprender De Ello.
La noticia llega justo antes de que Kamala Harris reciba el Premio del Presidente de la NAACP, uno de sus primeros eventos públicos en la era Trump 2.0. Y mientras aún no define sus planes políticos, los analistas ya especulan con un posible intento de convertirse en gobernadora de California en 2026, cuando Gavin Newsom termine su mandato. Porque si algo ha demostrado Harris, es que nunca hay que descartar una secuela.
En su discurso de concesión el 6 de noviembre, Kamala Harris dejó claro que su historia no ha terminado: “Éste no es el momento de tirar la toalla. Es el momento de arremangarnos, organizarnos y seguir adelante por la libertad y la justicia”.
Y, por supuesto, por un contrato editorial y un buen cheque.
