Robert De Niro tiene un historial impecable interpretando mafiosos, pero The Alto Knights demuestra que hasta los grandes pueden tropezar.
Dirigida por Barry Levinson y escrita por Nicholas Pileggi, la película presenta a Robert De Niro en un doble papel como Frank Costello y Vito Genovese, dos figuras reales del crimen organizado. El resultado, sin embargo, no es el golpe maestro que cabría esperar, sino un truco de casting que resta más de lo que suma, a juzgar por las primeras críticas.
"El problema principal de The Alto Knights es que nunca justifica la decisión de que De Niro interprete ambos papeles", explica THR. "Lo que podría haber sido un duelo interpretativo apasionante se convierte en una distracción constante, con el actor diferenciando a los personajes a base de prótesis, cambios de tono de voz y peluquines varios. La sensación es más de ver un truco de feria que una historia con peso dramático".
Dos mafiosos, un solo Robert De Niro
La película sigue la tensa relación entre Costello, un mafioso con modales refinados y aspiraciones de respetabilidad, y Genovese, un criminal despiadado que no duda en recurrir a la violencia. Se suceden los tiroteos, las traiciones y las reuniones clandestinas.
Para los incondicionales de Robert De Niro, The Alto Knights puede tener cierto interés, pero todo indica que quienes busquen un nuevo clásico del cine de mafiosos saldrán decepcionados. En este caso, dos De Niros no hacen una película mejor.
