Tom Cruise vuelve a convertirse en protagonista del cine... incluso cuando no es él quien aparece en pantalla.
El actor de Misión: Imposible — La sentencia final ha sorprendido al mundo cinéfilo con un gesto inesperado: recomendando públicamente Los pecadores, el nuevo fenómeno de Ryan Coogler, protagonizado por Michael B. Jordan.
En plena campaña para su octava entrega de la saga de acción, Tom Cruise se fotografió en una sala de cine, con dos entradas en mano y una sonrisa que lo decía todo. “Enhorabuena Ryan, Michael y a todo el equipo. Hay que verla en el cine y quedarse hasta el final de los créditos”, escribió en Instagram, desatando una ola de reacciones.
La más viral llegó del propio Michael B. Jordan, que compartió la publicación con un emoji de cabeza explotando y un escueto pero elocuente: “Nah, esto es una locura…”. Dos generaciones de estrellas de acción, conectadas por una película que nadie esperaba que arrasara.
Cruise y su jugada maestra
Los pecadores ha mantenido el número uno en taquilla por segunda semana consecutiva, recaudando 45,7 millones de dólares y convirtiéndose en uno de los pocos títulos fuera de la temporada navideña con una caída mínima en su segundo fin de semana. Con 163 millones recaudados a nivel mundial y una puntuación perfecta del público, el film ha callado todas las dudas sobre su presupuesto de 90 millones.
Pero el movimiento de Tom Cruise no es solo un acto de generosidad. Coincide estratégicamente con la salida a la venta de las entradas para Misión: Imposible 8, que llegará el 23 de mayo enfrentándose a la nueva Lilo & Stitch. Un cruce de titanes que ya algunos comparan con el fenómeno Barbenheimer, aunque por ahora sin nombre pegadizo: ¿FinalStitch? ¿StitchPossible?
Cruise, que ya fue señalado por Spielberg como el salvador del cine con Top Gun: Maverick, vuelve a jugar en dos tableros: el suyo y el de la industria. Y, de paso, consigue que todos hablemos un poco más de él.
