Sebastian Stan, rostro habitual del universo Marvel, y Leo Woodall, revelación de "The White Lotus", serán los protagonistas de "Burning Rainbow Farm", nuevo largometraje de Justin Kurzel que promete prender fuego al mercado de Cannes.
La cinta, que narra una historia real apenas conocida fuera de Estados Unidos, pondrá el foco en una pareja homosexual que soñó con un paraíso cannábico... y terminó envuelta en uno de los asedios más dramáticos de la historia reciente de EE. UU.
La historia gira en torno a Tom Crosslin (Sebastian Stan) y Rollie Rohm (Woodall), una pareja que en la América rural de principios de los 2000 decide levantar Rainbow Farm, una comunidad pacífica, libre y abiertamente pro marihuana. Pero su utopía se convierte en objetivo de las autoridades locales cuando les retiran la custodia de su hijo. Lo que empieza como una disputa legal acaba en tiroteos, helicópteros del FBI y una granja que arde mientras el país mira hacia otro lado. Días después, el 11 de septiembre sepultaría esta historia bajo toneladas de noticias.
El director australiano Justin Kurzel, curtido en retratos de violencia real como The Order, vuelve a sumergirse en el lado oscuro del sueño americano. “No es sólo un drama político, es una historia de amor”, ha asegurado Kurzel.
El guion corre a cargo de Tommy Murphy, basado en el libro de Dean Kuipers, y la producción cuenta con nombres potentes como Nicole O’Donohue, Adam Shulman o Alix Madigan.
Rocket Science presentará el proyecto en el festival de Cannes con la intención de cerrar ventas internacionales, mientras que CAA Media Finance gestiona los derechos en Norteamérica.
Burning Rainbow Farm no es solo el título: es una declaración. Un fuego que arde por justicia, por amor y por no agachar la cabeza. En un mundo que aún no sabe qué hacer con la diferencia, esta historia promete no dejar indiferente a nadie.
