El actor británico Tom Rhys Harries, poco conocido aunque ha participado en "The Gentlemen", encabezará el reparto de "Clayface", apuesta de DC Studios centrada en uno de los villanos más trágicos del universo de Batman, conocido en España como Cara de Barro.
Tom Rhys Harries se habría impuesto a nombres consolidados como Tom Blyth, Jack O'Connell y George MacKay para encarnar al protagonista: un actor de películas de serie B en decadencia que, desesperado por recuperar notoriedad, se inyecta una sustancia experimental que lo transforma en un monstruo de arcilla capaz de modificar su forma.
La película estará dirigida por James Watkins (La mujer de negro) a partir de un borrador original de Mike Flanagan, revisado posteriormente por Hossein Amini (Drive). Flanagan, inicialmente vinculado al proyecto también como director, optó por centrarse en otros trabajos, como la serie de televisión de Carrie para Amazon MGM Studios y una nueva entrega de El exorcista para Blumhouse y Morgan Creek.
Clayface forma parte del nuevo sello DC Elseworlds, que agrupará proyectos fuera del canon principal del universo DC establecido por James Gunn y Peter Safran. La película está producida por ambos, junto a Matt Reeves (The Batman) y Lynn Harris, bajo la marca 6th & Idaho Productions. Su estreno está previsto en cines de Estados Unidos para el 11 de septiembre de 2026.
Con un presupuesto estimado de 40 millones de dólares, Clayface se presenta como una película de terror con tintes trágicos, ambientada en un decadente Hollywood. Gunn ha enfatizado que esta diversidad de propuestas es clave para el futuro de DC Studios:
“Una de las cosas más importantes que quiero establecer es que en DC Studios se puede hacer cualquier cosa”, declaró a Variety. “Desde contenido completamente familiar hasta algo violento y sexual. Se trata de contar historias en cualquier género, con cualquier personaje”.
Clayface marca un nuevo rumbo creativo para DC, alejándose del modelo tradicional de superhéroes para explorar géneros como el horror psicológico, en la línea de lo que fue Joker (2019). La elección de un actor emergente como Tom Rhys Harries refuerza el enfoque autoral e intimista de esta propuesta.
