Jonathan Glazer ha vuelto a escena. El cineasta británico sorprendió al público en el festival Il Cinema Ritrovato de Bolonia al anunciar que su próximo proyecto ya está en marcha.
, que ha dirigido solo cuatro películas en 25 años —Sexy Beast, Reencarnación, Under the Skin y La zona de interés—, dejó caer la bomba en una abarrotada masterclass en el Cinema Modernissimo: esta vez no pasarán otros diez años. El director, que ganó el Oscar a Mejor Película Internacional con su estremecedora visión del Holocausto, reconoció que tiene ya una nueva historia en mente y que pronto empezará a escribirla.
Sin ofrecer detalles, sí dejó entrever un cambio de tono. Quien haya sobrevivido al frío insoportable de La zona de interés, recordará que Jonathan Glazer hablaba entonces de su necesidad de explorar “la ternura”. Y ahora parece decidido a ponerlo en práctica: “Tengo algo en la cabeza que pronto se traducirá en una película”, dijo, sin levantar la voz, pero sí las expectativas.
El británico, ajeno al ruido mediático y al ritmo frenético de la industria, ha convertido su escasez en virtud. Cuando estrena, no rueda. Golpea. Y después desaparece. Pero esta vez, dice, no se irá por tanto tiempo.
