Seis años después de su aclamado estreno en el Festival de Cine de Venecia, donde ganó el Gran Premio del Jurado, la película "El oficial y el espía", de Roman Polanski finalmente llega a las salas estadounidenses.
La cinta, que también obtuvo 12 nominaciones a los Premios César y le valió a Roman Polanski el galardón a Mejor Director, debuta con una proyección de dos semanas en el Film Forum de Nueva York.
La llegada del filme a territorio estadounidense se produce tras una larga ausencia motivada por la controversia que rodea al cineasta, quien en 1977 se declaró culpable de mantener relaciones sexuales ilícitas con una menor de edad y huyó del país antes de recibir sentencia. Aunque ha seguido trabajando desde Francia, donde reside desde finales de los años 70, su historial legal ha motivado boicots y el rechazo de distribuidores norteamericanos.
El oficial y el espía narra con minuciosidad el caso real del “Asunto Dreyfus” en la Francia del siglo XIX, explorando temas como la injusticia, el autoritarismo y los peligros del pensamiento colectivo. La crítica ha destacado su factura técnica, la fotografía de Pawel Edelman y la precisión narrativa de Roman Polanski, comparándola con sus mejores trabajos, incluido El pianista, que le valió el Óscar a Mejor Director.
Las primeras reseñas en Estados Unidos reflejan una división: mientras críticos como Glenn Kenny de RogerEbert.com le otorgan la máxima calificación, otros medios, como The New York Times e Indiewire, han combinado la valoración artística con juicios morales sobre el director, subrayando los paralelismos entre la trama y la historia personal del cineasta.
Aún no se ha confirmado si la cinta se proyectará en otras ciudades o si llegará a plataformas digitales y formatos físicos, pero su estreno neoyorquino rompe una larga etapa en la que fue considerada una de las grandes películas inéditas del siglo XXI en Estados Unidos.
