A sus 92 años, Kim Novak vuelve a estar en el centro de atención gracias al documental "Kim Novak’s Vertigo", dirigido por Alexandre O. Philippe , que se ha proyectado en el Festival de Cine de Venecia, donde la musa de Alfred Hitchcock recibió además el León de Oro a la Trayectoria.
La estrella de Vértigo, Picnic y Pal Joey aceptó ser parte del proyecto porque sintió que le daba una oportunidad de “cerrar su vida”, una especie de confesión en la que expresó lo que verdaderamente le dio sentido a su recorrido.
El documental no sigue un orden cronológico, sino que traza un retrato íntimo de Kim Novak, que recuerda tanto su meteórico ascenso en Hollywood durante los años cincuenta como su decisión de abandonarlo todo en 1966 para dedicarse a la pintura y a una vida más sencilla en Oregón. La cinta explora su relación compleja con la belleza, que ella describe como “una corona de espinas”, y cómo la industria buscaba encasillarla en papeles superficiales basados en su apariencia, cuando en realidad deseaba mostrar mayor profundidad emocional en sus interpretaciones.
Durante el rodaje del documental, Kim Novak abrió a Philippe las puertas de su ático, lleno de fotografías, diarios y objetos inéditos, entre ellos el icónico traje gris de Vértigo, que después de años sin verlo percibió “más suave con el tiempo”, una metáfora que ella misma asocia a su propia transformación. Kim Novak’s Vertigo se convierte así en una reflexión sobre la lucha de una mujer por mantenerse fiel a sí misma frente a las presiones de Hollywood, y al mismo tiempo en una celebración de una vida que, desde la distancia, se observa con la serenidad de quien sabe que cada decisión la llevó a ser dueña de su propio destino.
