La preparación de Zendaya para su nueva película tuvo algo de rito pop pendiente: una inmersión total en el fenómeno “Crepúsculo”. La actriz confesó que nunca había visto la saga protagonizada por Robert Pattinson… hasta ahora. Antes de coincidir con él en “El drama”, decidió ponerse al día de golpe: cinco películas, en apenas un día.
“¿Cómo no las había visto antes?”, se preguntaba Zendaya en la premiere en Los Ángeles. “Sentía que era un fenómeno cultural del que no había formado parte. Las vi todas seguidas… y me lo pasé genial”.
El propio Robert Pattinson —eterno Edward Cullen— no tenía ni idea de este maratón improvisado. Se enteró camino de la alfombra roja y reaccionó con humor: “Supongo que quería ver de qué iba yo”. Según él, fueron incluso “dos días”, lo que no deja de ser igualmente intensivo.
El contexto no podía ser más irónico: Zendaya se empapa de la saga romántica sobrenatural justo antes de rodar una comedia oscura que juega a desmontar las convenciones del amor.
El drama, producida por A24, sigue a una pareja comprometida cuya semana de boda salta por los aires tras la revelación de un secreto. Su director, Kristoffer Borgli, define la película como “una historia de amor caótica” que no encaja en un género claro.
Zendaya lo resume así: personajes “muy únicos” en una situación límite que explora hasta dónde estamos dispuestos a llegar —y a aceptar— por amor.
Lo que empezó como una colaboración puntual se ha convertido en sociedad creativa. Tras El drama, Zendaya y Robert Pattinson han coincidido también en La Odisea y en la esperada Dune: Parte Tres, encadenando tres rodajes consecutivos.
“Todo fue muy secreto”, recuerda Robert Pattinson. “Nos preguntábamos si habíamos recibido la misma llamada… y sí. Ha sido muy divertido. Trabajaría con ella una y otra vez”.
Con estreno previsto el 3 de abril, El drama llega envuelta en misterio: su gran giro argumental sigue blindado en la promoción. El consejo del director es claro: entrar en la sala sin saber demasiado.
