Decine21

Lo mejor del cine y series TV de 2024

12 claves y tendencias del cine y las series de 2024

¿Adónde va el cine? ¿Adónde van las plataformas? ¿Adónde van los cineastas? ¿Adónde va el público? Hay mucho despiste, son tiempos raros, no sabemos lo que queremos ver, y los que hacen las películas, no tienen en muchos casos claro qué quieren hacer. Recogemos algunas tendencias y claves para entender lo que está pasando. No prometemos explicarlo todo, pero alguna pista sí damos.

12 claves y tendencias del cine y las series de 2024

1) La hemorragia de la asistencia a salas de cine persiste, y alcanza proporciones dramáticas. Sólo unas cuantas películas fenómeno arrastran multitudes. Por supuesto resiste el cine familiar, con la fuerte pegada de Del revés 2 y Gru 4. Mi villano favorito, o títulos épicos y de gran espectáculo, que se convierten en fenómenos por distintas razones, de los que son representativos Deadpool y Lobezno, Wicked y Gladiator II. Aunque es para echarse a llorar que todo sean secuelas y franquicias.

2) Títulos que en otro tiempo habrían tenido un pase por todo lo alto en salas de cine, ahora van directamente a plataformas, no se libran ni estrellas como Brad Pitt o George Clooney, el destino de Wolfs fue ser visto por casi nadie en Apple TV+. Cintas de gran lienzo como Blitz o Equipaje de mano, no van a salas, o quizá en algún país aislado sí, por contentar al director gruñó de turno. Es triste pero el cine es cada vez más efímero y menos visto, con contadas excepciones.

3) A pesar de lo anterior, Hollywood continúa con una importante crisis existencial de identidad. Los responsables de los estudios no acaban de creerse del todo que lo suyo es el cine popular, bien hecho, con buenas vibraciones capaz de arrastrar al gran público. Y la Academia, cada vez más multicultural, se empeña en nominar títulos con cierta vitola de cine de autor, pero que no arrastran a grandes mayorías. El resultado es el apoyo a filmes singulares y minoritarios como Anora, Babygirl, Emilia Pérez, MaXXXine, Kinds of Kindness, Rivales, Queer, The Apprentice, The Brutalist, e incluso La habitación de al lado, que paradójicamente tiene más posibilidades en los Oscar que... ¡en los Goya!

4) Lo anterior tiene mucho que ver con el auge del wokismo, especialmente consolidado en Hollywood, un empeño por apoyar causas raciales, sexuales, climáticas, sociales, que en el fondo no interesan demasiado al común de los mortales. Puede que está tendencia conozca un cambio con la reciente victoria electoral de Donald Trump, que volverá a ser presidente de Estados Unidos en 2025. Es sabido que la gente del cine se posicionó en su contra, y le bailó el agua a la derrotada Kamala Harris, que contaba con el apoyo de los habituales George Clooney o Robert De Niro, e incluso se mojó el antes apolítico Harrison Ford. El cambio de ciclo puede que modere los ánimos, y de momento Sylvester Stallone apoyó a Trump en un evento postelectoral.

5) En esta línea sorprende la abundancia de títulos que abordan la transexualidad, algunos de cuidado acabado artístico como Emilia Pérez, o más sorprendente, Cónclave, y otros autorales como Crossing, mientras que el cine español también va por ahí con La mitad de Marta y Norberta.

6) A río revuelto, ganancia de pescadores. Si el cine procedente de Estados Unidos ha sido bastante flojo en 2024, ocurre todo lo contrario en España, me atrevo a decir que la cosecha de este año ha sido de las mejores que se recuerdan, hasta el punto de que resulta difícil decir cuáles son las campeonas de la calidad artística. La infiltrada, El 47, Marco, Los destellos, La virgen roja, con algunos de los muchos filmes exitosos, y encima, como es habitual, Santiago Segura lo peta con Padre no hay más que uno 4, y la animación da alegrías como Buffalo Kids.

7) La guerra del streaming continúa, con Netflix consolidada en su liderato, pero todas las plataformas ven que los números no les cuadran. De ahí medidas como aumentar la tarifa mensual y ofertas de suscripción con publicidad más económicas, o medidas como las de ofrecer retransmisiones en vivo, ya sean conciertos, combates de boxeo y otros eventos, medidas que, oh, paradoja, las aproximan a la televisión convencional.

8) Hay un agujero en la galaxia. Walt Disney ha exprimido tanto la gallina de los huevos de oro de Star Wars, y se ha dejado llevar por lo woke hasta límites insoportables, que hasta los fans más acérrimos han puesto a caer de un burro a Star Wars: The Acolyte, encomendada a una neófita, Leslye Headland, que enfadada por las reacciones a su mediocre serie, llegó a calificarlas de homófobas.

9) ¿Hay que insistir en que los superhéroes siguen una línea cansina que ha hartado al público, que a veces acude a verlos simplemente porque “no hay otra cosa”? Puede resultar engañoso el éxito de Deadpool y Lobezno, campeón de taquilla, pero si la única forma de demostrar superpoderes es tomarse a chacota la cosa, cabe deducir que, Kripton, tenemos un problema. Botón de muestra el poco aprecio de los fans por Madame Web o Kraven the Hunter.

10) Cada vez cuesta más dar noticias de cine que tengan interés. En ello pesa la estrategia de algunas productoras de ofrecer novedades con cuentagotas, para que sigan hablando de ti, lo que acaba produciendo rechazo. Un caso de manual es la nueva película de Christopher Nolan. Cuando escribo esto, no tiene aún título (ahí habrá una noticia en el futuro), ni trama (otra novedad que permitirá crear una noticia), así que lo que toca es anunciar un día que han fichado a Matt Damon, otro a Anne Hathaway, otro a Charlize Theron, y dale y dale... Una verdadera tomadura de pelo, se mire como se mire.

11) ¿Quién ve las series? Hay saturación de series, que en el caso de Netflix se estrenan además de golpe, no a capítulo por semana, una opción más razonable que practican plataformas como SkyShowtime. Imposible que un profesional esté al día de lo que sale, mucho menos el espectador medio, que no sabe qué hacer con tanta oferta. Paradójicamente, más es menos.

12) Se nota, se siente, los críticos cada vez están menos presentes, cuentan menos. El público elige película siguiendo las sugerencias de los algoritmos, o impelido por aquello de lo que se habla en redes sociales o en programas como “El hormiguero” y “La resistencia”. Siempre nos quedarán los cinéfilos, que buscan orientación de los que se supone que sabemos, pero cada vez son menos.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot