Año nuevo, ley del cine nueva. Carmen Calvo, ministra de Cultura, ultima los detalles del borrador que
Año nuevo, ley del cine nueva. Carmen Calvo, ministra de Cultura, ultima los detalles del borrador que servirá como base a la nueva ley del cine. De momento, la ministra se ha reunido por separado con los representantes del cine y de la televisión, para presentarles la futura normativa y atender a posibles reivindicaciones.
Todos los implicados coinciden en que la ley no contempla su demanda más importante: la creación de desgravaciones fiscales para los productores de películas. “Es la medida más importante que hemos pedido, pero no ha quedado reflejada en el documento”, explica Pedro Pérez, presidente de FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España).
Por lo demás, la idea es contentar a todos los implicados. Y no sólo al productor tradicional, pues por primera vez la ley define las figuras del exhibidor, el distribuidor y el productor independiente.
El ICAA (Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales) se transformará en agencia estatal. Seguirá vinculado al Ministerio de Cultura, pero en su consejo de administración habrá representantes de otros ministerios y distintos sectores audiovisuales. Además de seguir otorgando subvenciones para películas, también dará ayudas a películas televisivas y series de animación.
A partir de ahora, se reconocerá al director de fotografía como autor del film, y percibirá los derechos correspondientes. Hasta ahora, sólo estaban recogidos los del director, el guionista y el músico.
Se contemplan también ayudas para las mujeres cineastas, con el fin de compensar que por ahora son una minoría. Y también la reivindicación de los exhibidores, que se quejan de las majors les exigen una media del 54% de la recaudación de las películas. El gobierno tiene previsto reducir esta cifra al 45%, que al parecer es lo que se paga en otros países europeos.
Los más perjudicados por la nueva ley, algo intervencionista en varios de sus apartados, serán las televisiones. No podrán acogerse a subvenciones aquellas productoras en las que participen cadenas televisivas. Además, las televisiones no podrán producir películas al cien por cien, como ha pasado este año con títulos tan exitosos como Alatriste y Los Borgia. Las televisiones deberán invertir un 5% por ciento de sus beneficios en financiación de películas, como establece la directiva europea Televisión sin fronteras, y además, se añade un 1% más, que se destinará a la promoción de películas.
Carmen Calvo deja a partir de este momento dos semanas para que los implicados mediten sus propuestas. Éstos podrán enviarle alegaciones hasta el 15 de enero.
