Durante décadas, Steven Spielberg soñó con dirigir una película de James Bond. Durante décadas, los guardianes del agente 007 le dijeron que no. Ahora que ha ganado varios Óscar, ha firmado algunos de los mayores éxitos de la historia del cine y su nombre figura en los libros de texto de cualquier escuela audiovisual, el director ha encontrado la réplica perfecta: "Ahora no podrían permitirse contratarme".
El cineasta ha recordado en el pódcast The Rest Is Entertainment su larga y frustrada historia de amor no correspondido con la franquicia creada por Albert R. Broccoli.
Todo comenzó tras el éxito arrollador de Tiburón en 1975. Steven Spielberg, que había quedado fascinado por James Bond desde que vio Agente 007 contra el Dr. No, decidió llamar directamente al legendario productor Cubby Broccoli para ofrecerse como director. La respuesta fue tan breve como demoledora: no.
Lejos de rendirse, volvió a intentarlo unos años después. Tras el estreno de Encuentros en la tercera fase, Albert R. Broccoli contactó con él porque quería utilizar las famosas cinco notas musicales de la película en una escena de Moonraker. Steven Spielberg vio la oportunidad perfecta para colarse en el universo Bond.
"Le dije: te dejo usar las cinco notas si me dejas dirigir una película de Bond". La respuesta, una vez más, fue no.
Lo más llamativo es que Steven Spielberg accedió igualmente a ceder la música. James Bond se llevó las notas. Steven Spielberg se quedó sin martini.
El director asegura que Albert R. Broccoli nunca le explicó por qué no quería incorporarlo a la familia Bond. Viéndolo con perspectiva, quizá fue una de las decisiones más caras de la historia del cine. Porque aquel rechazo acabó teniendo consecuencias inesperadas.
Según recordó Steven Spielberg, cuando contó la anécdota a George Lucas en 1977, ambos se encontraban en Hawái esperando el estreno de La guerra de las galaxias. George Lucas le respondió con una frase que cambiaría la historia del cine comercial: "Tengo algo mejor que Bond".
Aquel proyecto se llamaba entonces "Indiana Smith".
El resto es arqueología cinematográfica. Steven Spielberg acabó dirigiendo En busca del arca perdida y convirtiendo a Indiana Jones en uno de los personajes más populares de todos los tiempos. Dicho de otra manera: Bond rechazó a Steven Spielberg y Steven Spielberg se fabricó su propio héroe aventurero.
La ironía es aún mayor si se tiene en cuenta que el realizador también dejó escapar otras franquicias multimillonarias. Entre ellas, la primera película de Harry Potter, una oferta que rechazó para pasar más tiempo con sus hijos. Una decisión de la que asegura no arrepentirse.
Ahora, cuando la saga Bond vive una nueva etapa bajo el control creativo de Amazon MGM Studios y sigue buscando director para futuras entregas, Steven Spielberg ha dejado claro cuál sería su respuesta si sonara el teléfono.
"No podéis permitiros contratarme".
