Antes de convertirse en un cineasta de culto, David Lynch se dedicaba a la pintura, pasión que sigue
Antes de convertirse en un cineasta de culto, David Lynch se dedicaba a la pintura, pasión que sigue cultivando, al mismo tiempo que su carrera cinematográfica. Para dar a conocer esta faceta del personalísimo director, la Fundación Cartier de París, Francia, dedicada al arte contemporáneo, ha organizado la exposición ‘The Air Is on Fire’, la mayor retrospectiva que jamás se ha hecho de la pintura de Lynch, que se podrá visitar hasta el 27 de mayo. La mayor parte de las obras se exponen al público por primera vez.
Quienes conozcan la obra fílmica de Lynch no se sorprenderán de que las pinturas vayan en la misma línea oscura, inquietante, surrealista, y macabra. Una de las pinturas, que como las otras, ni tiene título ni fecha, muestra a un hombre que amenaza con un hacha a una joven, y se puede leer: “Do You Want to Know What I Think”, o sea, “Quieres saber lo que pienso”.
“He decidido presentar esta exposición en Francia, en lugar de en Los Ángeles, donde vivo”, explica Lynch. “La razón es muy sencilla. En Francia me siento como en casa. Francia apoya mis películas y creo que es un país que protege a los artistas”.
El mismo Lynch estuvo bastante tiempo estudiando el edificio de la Fundación Cartier, para organizar la exposición, que al final ha organizado como un laberinto. “Es importante que el público se deje llevar por la abstracción de mi obra. En caso contrario, puede quedar bastante decepcionado”, comenta.
