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Biografía

David Lynch

David Lynch

74 años

David Lynch

Nació el 20 de Enero de 1946 en Missoula, Montana, EE.UU.

Premios: 1 Oscar (más 2 premios)

Dr. David y Mr. Lynch

03 Noviembre 2002

“Así es como funciona la cabeza de un niño. Tal vez sea setenta y cinco por ciento sueño y veinticinco por ciento realidad”. Para David Lynch hay un mundo a primera vista, pero hay otro debajo. O quizá detrás del espejo.

David Lynch (Missoula, Montana, EE.UU., 1946) es un cineasta con doble cara en su filmografía. Están las historias normales, realistas –adjetivos usados en sentido muy, muy amplio, ojo–, donde se encuadran El hombre elefante, Dune, Corazón salvaje, Una historia verdadera. Y están los relatos donde realidad y sueño se entremezclan, como si de un juego se tratara, donde se incluyen, en mayor o menor medida, Cabeza borradora, Terciopelo azul, Twin Peaks, Twin Peaks: El fuego camina conmigo, Carretera perdida y Mulholland Drive. Aunque admito las limitaciones de la división: Lynch traspasa las fronteras con facilidad.

Cuando Lynch era joven y dudaba a qué dedicarse, se aficionó entonces al dibujo y la pintura. Gracias al pintor Busnnell Keeller, Lynch comenzó una irregular carrera en la pintura, donde los temas combinan lo familiar y lo siniestro; el título de un cuadro, “La sombra de una mano retorcida sobre mi casa” es bien elocuente.

Seis hombres vomitando, La abuela… fueron cortos en 16 mm, que asumieron los esfuerzos vanguardistas de Lynch. El significado de su cine experimental era oscuro, y para buscar explicaciones Lynch remitía a la propia obra; si pudiera expresarse con palabras, lo habría dicho así. Lo mismo diría de su cine posterior, donde hablaba de ideas perfiladas en un “estado de duermevela”. No son sueños, en los que no tienes control, pero sí lo más próximo a un sueño que puede entregar un creador consciente.

Lynch no estudió en una escuela de cine. Pero supo rodearse de colaboradores con los que estaba a gusto, y con los que repitió de película en película. Entre los habituales se cuentan el compositor Angelo Badalamenti, los directores de fotografía Freddie Francis y Frederick Elmes, los directores artísticos Jack Fisk y Patricia Norris, los actores Kyle MacLachlan, Dean Stockwell, Isabella Rossellini, Laura Dern

Cinco años tardó en dar el claquetazo final a Cabeza borradora en 1976. Su carácter raro y críptico, produjo división de opiniones. Los buscadores de algo “diferente” quedaron satisfechos con el tupé de Jack Nance y a Kubrick le encantó. Esto posibilitó que rodara, también en blanco y negro, El hombre elefante, hermoso discurso sobre la belleza del alma.

Pueden resultar agotadoras las ensoñaciones de algunos filmes de Lynch, pero es un cineasta que demuestra ser capaz de narrar cualquier historia. Sencillamente debe interesarle. Como ocurrió con Una historia verdadera. La sencilla hazaña de Alvin Straight, que montado en una cortadora de césped, va de Iowa a Wisconsin para llegar a casa de su hermano enfermo, antes de que sea demasiado tarde para una deseada reconciliación, le emocionó. Cuando su mujer Mary Sweeney le enseñó el guión que había escrito con John Roach sobre esta “historia verdadera”, aceptó convertirlo en película. Resulta curioso que El hombre elefante y Una historia verdadera, las dos mejores películas del hombre de los juegos y los mundos morbosos, de las extrañas dualidades y los caprichosos cambios de identidad, se basen en la realidad. Aunque sea una realidad sorprendente. Son en verdad “straight stories”, frente a las “unstraight”, retorcidas, Twin Peaks, Twin Peaks: El fuego camina conmigo, Carretera perdida y Mulholland Drive.

Oscar
2020

Ganador de 1 premio

  • Oscar honorífico

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Filmografía
Twin Peaks (3ª temporada)

2017 | Twin Peaks | Serie TV

Al final de la segunda temporada de Twin Peaks, serie que revolucionó la televisión, el espírituestrenaida real ese tiempo televaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo.revolucionaron la telev de Laura Palmer le decía al agente Cooper “nos veremos dentro de 25 años”. Transcurrido en la vida real ese tiempo se estrena la tercera, que tiene de nuevo al frente a sus creadores, Mark Frost y David Lynch. Ambos escriben los guiones, mientras que el segundo dirige los 18 capítulos, tras más de una década retirado de la ficción dramática, porque después de Inland Empire, de 2006, se ha dedicado en exclusiva a los documentales. Han recuperado a la mayoría de actores originales, y a parte del equipo técnico, por ejemplo al compositor Angelo Badalamenti. La onírica trama de la nueva entrega se despliega en tres escenarios distintos. En Nueva York, un muchacho ha sido reclutado por un millonario para vigilar en todo momento una inquietante caja de cristal, de gran tamaño, donde se espera que algo aparezca. El agente Cooper ha sido dado por desaparecido, aunque en realidad permanece atrapado en la Logia Negra, escenario de sus alucinaciones del pasado, donde conversa con peculiares personajes, como el gigante, el hombre manco y la propia Palmer. Mientras su doppelganger –el doble malvado al que llaman Mr. C– se pasea por el mundo real con aspecto amenazador, reclutando a dos compinches en Dakota del Sur. Allí, la policía detiene a Bill Hastings, director de un instituto, por el asesinato de Ruth Davenport, una mujer que ha aparecido decapitada, y aunque no recuerda haber sido el culpable, sí que soñó con la escena del crimen. Por último, en la localidad de Twin Peaks, el jefe de policía Hawk recibe una llamada de la mujer del leño. Le comunica un enigmático mensaje del madero en cuestión, que le aconseja buscar algo escondido, relacionado con Cooper. La madre de Laura Palmer ha sucumbido al alcoholismo. Jacoby pone en pie una misteriosa construcción en el bosque. En 1990, los primeros episodios cautivaron al público a nivel masivo porque aparentemente mantenían el realismo, pese a sus elementos fantásticos. La serie acabó retirándose de la programación porque sólo una minoría continuaba enganchada, en parte por la bajada de calidad, pero también porque sus tramas se volvieron cada vez más delirantes, únicamente asequibles a los apasionados del director de Terciopelo azul. Para el ‘revival’ se podría esperar que Lynch y Frost buscaran de nuevo llegar al máximo número de espectadores, y sin embargo, han tomado el camino contrario, cerrando filas. El nuevo material sólo convencerá a los ya apasionados, o a una nueva generación de seriéfilos de mentalidad muy abierta. Su trama resulta críptica y hasta difícil de describir incluso para quienes tengan fresco lo ocurrido hasta ahora, por lo que resulta impensable que capte a neófitos. A veces se tiene la sensación de que se contemplan secuencias aisladas, con la única función de inquietar al espectador, pero que no aportan gran cosa a nivel narrativo. Se diría que el ya maduro David Lynch se homenajea a sí mismo, como si hubiera rodado su testamento audiovisual. Esto incluye imágenes que parecen sacadas de su etapa como director de videocreación, de enorme potencia, gracias también a una estudiada utilización de los sonidos o los silencios. En el amplio reparto destaca de nuevo Kyle MacLachlan, su actor fetiche, en un papel doble, y algún recién llegado como Matthew Lillard, el desorientado acusado del crimen. Por lo demás nadie desentona, cada actor consigue que su personaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo. Si el Twin Peaks de antaño no se parecía a ningún otro producto televisivo, la nueva tanda de capítulos logra la misma hazaña. Poco tiene que ver con ninguna de las numerosas series que triunfan en la actualidad.

6/10
A cada uno su cine

2007 | Chacun son cinéma

Inland Empire

2006 | Inland Empire

Una película de David Lynch muy lynchiana. Extremadamente lynchiana. Suena a tautología tonta, pero es lo que hay. El film contiene muchas de sus personales obsesiones, se mueve dentro de los parámetros surrealistas, y de laberínticas ‘cintas de moebius’ que dan vueltas sobre sí mismas con triple salto mortal de tirabuzón, que le han dado parte de su celebridad. ¿La trama? Es lo de menos. Si intentamos un bosquejo, podemos hablar de lo que parece la aguja de un fonógrafo, unas imágenes en blanco y negro difuminadas de un encuentro sexual, una joven mirando la televisión en el salón de su casa, los conejos que han dado pie a varios cortos de Lynch en la pantalla, y la historia de una actriz madurita a la que le han encomendado un papel, por el que está muy contenta. A partir de ahí, una señora cabezona con sonrisa siniestra, y muchos pasajes delirantes, visualmente hipnóticos y desconcertantes, que conducen con paso seguro (o no), entre violencia y pasión amorosa, real o fingida, no se sabe, hacia ninguna parte. Título reservado a los fans del cineasta, los que no lo son podrían ‘soportar’ su condición de cine experimental si al menos el metraje se mantuviera en unos niveles razonables. Tres horas de divagación no se justifican, se mire como se mire, por muy barato que en la actualidad sea el rodaje en digital. Hay que pensar un poquito más en el espectador.

4/10
Mulholland Drive

2001 | Mulholland Dr.

Con formato de thriller, David Lynch cuenta la relación entre dos mujeres, Betty y Rita, que se conocen casualmente. Una es ingenua e idealista, y aspira a ser actriz; la otra sufre amnesia, aunque se adivina un turbio pasado. Lo que parece una hermosa amistad, se convierte en caprichosa relación lésbica, mostrada con crudeza; es el punto de inflexión escogido por Lynch para dar la vuelta a la tortilla peliculera. Realidad y sueño (o ensoñaciones producto de la frustración), poco importa. Crítica a Hollywood, cualquiera sabe. Lo que el director y guionista logra, con hábil uso del sonido y la cámara, es atrapar al espectador, como en los mejores tiempos de Terciopelo azul. Le toma el pelo, con breves sketches de personajes prescindibles; pero vuelve a recuperarle cual diestro ilusionista, como en las escena del casting. Lynch entrega un impecable, inteligente ejercicio de estilo: alimenta expectativas, crea atmósferas malsanas, hace dudar sobre qué es verdad y qué es mentira… Y aprovecha la baza de dos magníficas actrices, las desconocidas Naomi Watts y Laura Harring, que soportan bien el peso de la historia. Unos amarán la película, otros la odiarán: pero a nadie dejará indiferente, porque Lynch, sin duda, sabe hacer cine.

7/10
Una historia verdadera

1999 | The Straight Story

Si alguien es tan estúpido como para pensar que la ancianidad es una etapa de la vida inútil, necesita ver este film. La historia de Alvin Straight, basada en hechos reales, es un canto a la tenacidad y sabiduría que uno puede lograr en la senectud, tras la experiencia de los años vividos. La odisea de un anciano del Medio Oeste, que recorre en una cortadora de césped los quinientos kilómetros que separan Laurens de Mt. Zion, con el propósito de reconciliarse con su hermano, podría parecer un argumento banal. David Lynch no lo ha visto así, hasta el punto de que, por primera vez, maneja guión ajeno, con elementos fordianos bien plasmados luego en imágenes. Lynch dibuja bien los tipos humanos del film, en primer lugar a Alvin. Éste viaja en una cortadora por las limitaciones físicas de su edad. Y esa lentitud con que se mueve, se convierte en metáfora de las necesidades de una sociedad que corre demasiado y no se detiene a pensar. En su largo caminar, Alvin se topa con variopintos personajes, y en cada uno derrama la ciencia que tiene. Fotografía de Freddie Francis y música de Angelo Badalamenti ayudan a conjugar el tono casi-épico con el intimista. Participamos así en un viaje de aprendizaje donde, curiosamente, el que aprende no es el viajero, sino los que se encuentran con él.

8/10
Carretera perdida

1997 | Lost Highway

David Lynch vuelve a ponerse detrás de la cámara, y el resultado es esta película que cuenta con las virtudes y defectos de sus antiguas realizaciones. La historia se centra en el matrimonio compuesto por Fred Madison y Renée, que viven en un lugar aislado. Un día alguien llama a la puerta. Cuando abren no encuentran a nadie, sólo una cinta de video. El hecho vuelve a repetirse día tras día. Las cosas empeoran, cuando un día la cinta contiene la filmación de un asesinato real. Ahora la vida de Fred se convierte en una auténtica pesadilla... Bill Pullman, Balthazar Getty y Patricia Arquette son el excelente trío de actores que encabeza el reparto de este film inquietante, enfermizo y onírico, absolutamente inclasificable, que incluye traslación de personalidades y revueltas narrativas sin causa aparente. Es decir, David Lynch en el momento más alto de su mundo pesadillesco e insano. La película cuenta con la fotografía de Peter Deming, que sabe recoger ese tono psicodélico que tanto gusta a Lynch. Destaca también la excelente banda sonora a cargo de Angelo Badalamenti, habitual del director.

8/10
Lumière y compañía

1995 | Lumière et compagnie

Un grupo muy numeroso de directores, entre los que destacan Theo Angelopoulos, Vicente Aranda, Spike Lee o Liv Ullmann, se reúnen para rodar una película cada uno, con una características muy definidas: utilizando cámaras de la época de los hermanos Lumiere, con una duración de 52 segundos como máximo, empleando la luz natural y sin usar más de tres tomas. Esta peculiar iniciativa se llevó a cabo en 1995, como homenaje a los 100 años que cumplía el cine. El resultado es un insólito y desigual experimento.

4/10
Twin Peaks: El fuego camina conmigo

1992 | Twin Peaks: Fire Walk with Me

David Lynch dirigió esta precuela de la serie televisiva que él mismo había creado. Sigue los pasos de la famosa Laura Palmer, durante los últimos siete días de vida, antes de que fuera asesinada. Laura es una hija ejemplar y reina del instituto de día, pero por las noches se prostituye para comprar drogas. Además, sufre maltratos por parte de su padre, poseído por el diabólico Bob. El arriesgado cineasta se luce en algunas secuencias inexplicables, como la aparición de David Bowie. Mantiene la atmósfera irreal propia de la serie.

6/10
Twin Peaks (2ª temporada)

1991 | Twin Peaks (Season 2) | Serie TV

El agente Cooper sigue investigando el asesinato de Laura Palmer. Inesperadamente, un misterioso asaltante dispara contra Cooper. Mientras éste se recupera, tiene unos sueños en los que se le aparece un gigante que le ofrece nuevas pistas. La segunda y última temporada de la serie creada por Mark Frost y David Lynch acentúa los elementos oníricos y surrealistas de la trama. El final deja flecos abiertos, pero es sin duda uno de los más originales de la historia de la televisión.

7/10
Twin Peaks

1990 | Twin Peaks | Serie TV

El agente Cooper, del FBI, es enviado al pueblecito de Twin Peaks. Allí, debe resolver el misterioso asesinato de Laura Palmer, en apariencia la estudiante e hija ideal. Cuando empieza sus indagaciones, Cooper descubre que Laura Palmer estaba envuelta en asuntos muy escabrosos. David Lynch (Mulholland Drive) y Mark Frost revolucionaron el panorama televisivo con esta mezcla de thriller, cine fantástico, humor negro y surrealismo, propia de la retorcida mente del creador de Terciopelo azul. Pese a la originalidad del conjunto, dio la impresión de que los creadores perdieron en algún momento el rumbo de adónde querían llegar. Pues lo que era una intrigante historia policial en un lugar recóndito, con muchos personajes variopintos, se fue mezclando con escenas oníricas y vericuetos de difícil encaje, que hicieron perder fuelle a la histoira. Lynch volvió a recurrir al actor Kyle MacLachlan (Dune) para interpretar al protagonista, un original agente del FBI, siempre grabando sus apreciaciones para una nunca mostrada secretaria, y con una jovialidad e intuición sorprendentes. Inolvidable la partitura minimalista del compositor Angelo Badalamenti, habitual del director.

7/10
Corazón salvaje

1990 | Wild at Heart

Recién salido de la cárcel, Sailor se reúne con su amada Lula. Ambos emprenden un viaje por carretera, aunque la psicópata madre de Lula no aprueba la relación y contrata a un asesino para acabar con Sailor. Y no son los únicos personajes algo mal de la cabeza que pululan por el film... Atípica y salvaje historia de amor, con formato de ‘road movie’ basada en una novela de Barry Gifford, vista por el siempre personal prisma de David Lynch, plagado de situaciones absurdas y fantásticas, humor negro, violencia, sexo y planos impactantes. Palma de Oro en Cannes. Gran reparto y música de Angelo Badalamenti. Resulta impagable la interpretación de Nicolas Cage, con su sempiterna chaqueta de piel de serpiente, susurrando la canción "Love Me Tender" al oído de una joven y bella Laura Dern.

6/10
Terciopelo Azul

1986 | Blue Velvet

La calma del idílico pueblo de Lumberton se rompe cuando Jeffrey Beaumont descubre una oreja humana en su jardín. Con ayuda de Sandy, la dulce hija del policía local que investiga el caso, Beaumont descubre que el macabro hallazgo está relacionado con Dorothy Vallens, cantante atormentada por un sádico gángster. Nada es lo que parece. Para el personalísimo director David Lynch, bajo la cómoda existencia cotidiana existe un submundo turbio e irreal. Esta premisa, también presente en otras de sus obras, como Corazón salvaje o la serie Twin Peaks, aparece por primera vez en este film, la película de culto por excelencia de los 80, y la que consagró a Lynch. El insano cineasta despliega sus toques surrealistas habituales, sin que esto impida que se pueda seguir claramente la trama central, a diferencia de algunas de sus obras posteriores. Protagoniza el film uno de sus actores fetiche, Kyle MacLachlan.

8/10
Dune

1984 | Dune

Dos familias nobles, los Atreides y los Harkonnen, luchan por hacerse con el control de la melange, una extraña especia. La melange hace posibles los viajes espaciales y sólo puede conseguirse en Arrakis, un planeta desértico más conocido como Dune. Los Harkonnen conspiran con el emperador para asesinar a sus rivales, pero Paul, joven heredero de la Casa Atreides logra huir con su madre a través del desierto. Los habitantes del lugar esperan un Mesías, que llevará el agua al planeta y se convertirá en emperador. Publicada en 1965, la novela "Dune", de Frank Herbert, se convirtió en un gran éxito, y en icono de la cultura popular. Al productor Dino de Laurentiis, que se hizo con los derechos, le recomendó su hija Raffaela que contratara al director David Lynch, que había tenido cierta repercusión con su originalísima Cabeza borradora. Y aunque fue un fracaso en las taquillas, con el tiempo se ha convertido en film de culto.

6/10
El hombre elefante

1980 | The Elephant Man

Una rara enfermedad ha deformado el cuerpo de John, cebándose en su rostro y su cabeza, que oculta con una capucha. John es exhibido como un monstruo en las ferias, hasta que un cirujano se apiada de él, lo ingresa en un hospital e intenta ayudarle... ¿Que sucederá? Uno de los films más conmovedores de David Lynch, que está inspirado en hechos reales. La historia da vueltas a la idea de que la hermosura no es sólo el aspecto físico de las personas. Un canto al espíritu humano, rodado en un audaz blanco y negro, cuenta con unas magníficas interpretaciones. A destacar John Hurt, que da vida a John Merrick, el hombre elefante.

8/10
Cabeza borradora

1977 | Eraserhead

Henry es una persona atormentada e insegura debido a unas pesadillas que tiene desde que era niño. Un día acude a cenar a casa de su amiga Mary y esta le anuncia que es padre de su hijo. Para colmo, Henry comprueba como el niño es en realidad un ser monstruoso. David Lynch debutó en la dirección de su primera película con esta historia donde también se encargó del guión, producción, montaje y decoración. La película es una historia surrealista donde lo onírico y fantástico se mezcla con el terror y la angustia. Atmósfera conseguida de este controvertido director que sorprende con los estilos tan variados de cada una de sus películas. Fue nominado al Oscar al mejor director por El hombre elefante, Terciopelo Azul o Mulholland Drive.

4/10
Twin Peaks (3ª temporada)

2017 | Twin Peaks | Serie TV

Al final de la segunda temporada de Twin Peaks, serie que revolucionó la televisión, el espírituestrenaida real ese tiempo televaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo.revolucionaron la telev de Laura Palmer le decía al agente Cooper “nos veremos dentro de 25 años”. Transcurrido en la vida real ese tiempo se estrena la tercera, que tiene de nuevo al frente a sus creadores, Mark Frost y David Lynch. Ambos escriben los guiones, mientras que el segundo dirige los 18 capítulos, tras más de una década retirado de la ficción dramática, porque después de Inland Empire, de 2006, se ha dedicado en exclusiva a los documentales. Han recuperado a la mayoría de actores originales, y a parte del equipo técnico, por ejemplo al compositor Angelo Badalamenti. La onírica trama de la nueva entrega se despliega en tres escenarios distintos. En Nueva York, un muchacho ha sido reclutado por un millonario para vigilar en todo momento una inquietante caja de cristal, de gran tamaño, donde se espera que algo aparezca. El agente Cooper ha sido dado por desaparecido, aunque en realidad permanece atrapado en la Logia Negra, escenario de sus alucinaciones del pasado, donde conversa con peculiares personajes, como el gigante, el hombre manco y la propia Palmer. Mientras su doppelganger –el doble malvado al que llaman Mr. C– se pasea por el mundo real con aspecto amenazador, reclutando a dos compinches en Dakota del Sur. Allí, la policía detiene a Bill Hastings, director de un instituto, por el asesinato de Ruth Davenport, una mujer que ha aparecido decapitada, y aunque no recuerda haber sido el culpable, sí que soñó con la escena del crimen. Por último, en la localidad de Twin Peaks, el jefe de policía Hawk recibe una llamada de la mujer del leño. Le comunica un enigmático mensaje del madero en cuestión, que le aconseja buscar algo escondido, relacionado con Cooper. La madre de Laura Palmer ha sucumbido al alcoholismo. Jacoby pone en pie una misteriosa construcción en el bosque. En 1990, los primeros episodios cautivaron al público a nivel masivo porque aparentemente mantenían el realismo, pese a sus elementos fantásticos. La serie acabó retirándose de la programación porque sólo una minoría continuaba enganchada, en parte por la bajada de calidad, pero también porque sus tramas se volvieron cada vez más delirantes, únicamente asequibles a los apasionados del director de Terciopelo azul. Para el ‘revival’ se podría esperar que Lynch y Frost buscaran de nuevo llegar al máximo número de espectadores, y sin embargo, han tomado el camino contrario, cerrando filas. El nuevo material sólo convencerá a los ya apasionados, o a una nueva generación de seriéfilos de mentalidad muy abierta. Su trama resulta críptica y hasta difícil de describir incluso para quienes tengan fresco lo ocurrido hasta ahora, por lo que resulta impensable que capte a neófitos. A veces se tiene la sensación de que se contemplan secuencias aisladas, con la única función de inquietar al espectador, pero que no aportan gran cosa a nivel narrativo. Se diría que el ya maduro David Lynch se homenajea a sí mismo, como si hubiera rodado su testamento audiovisual. Esto incluye imágenes que parecen sacadas de su etapa como director de videocreación, de enorme potencia, gracias también a una estudiada utilización de los sonidos o los silencios. En el amplio reparto destaca de nuevo Kyle MacLachlan, su actor fetiche, en un papel doble, y algún recién llegado como Matthew Lillard, el desorientado acusado del crimen. Por lo demás nadie desentona, cada actor consigue que su personaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo. Si el Twin Peaks de antaño no se parecía a ningún otro producto televisivo, la nueva tanda de capítulos logra la misma hazaña. Poco tiene que ver con ninguna de las numerosas series que triunfan en la actualidad.

6/10
Inland Empire

2006 | Inland Empire

Una película de David Lynch muy lynchiana. Extremadamente lynchiana. Suena a tautología tonta, pero es lo que hay. El film contiene muchas de sus personales obsesiones, se mueve dentro de los parámetros surrealistas, y de laberínticas ‘cintas de moebius’ que dan vueltas sobre sí mismas con triple salto mortal de tirabuzón, que le han dado parte de su celebridad. ¿La trama? Es lo de menos. Si intentamos un bosquejo, podemos hablar de lo que parece la aguja de un fonógrafo, unas imágenes en blanco y negro difuminadas de un encuentro sexual, una joven mirando la televisión en el salón de su casa, los conejos que han dado pie a varios cortos de Lynch en la pantalla, y la historia de una actriz madurita a la que le han encomendado un papel, por el que está muy contenta. A partir de ahí, una señora cabezona con sonrisa siniestra, y muchos pasajes delirantes, visualmente hipnóticos y desconcertantes, que conducen con paso seguro (o no), entre violencia y pasión amorosa, real o fingida, no se sabe, hacia ninguna parte. Título reservado a los fans del cineasta, los que no lo son podrían ‘soportar’ su condición de cine experimental si al menos el metraje se mantuviera en unos niveles razonables. Tres horas de divagación no se justifican, se mire como se mire, por muy barato que en la actualidad sea el rodaje en digital. Hay que pensar un poquito más en el espectador.

4/10
Mulholland Drive

2001 | Mulholland Dr.

Con formato de thriller, David Lynch cuenta la relación entre dos mujeres, Betty y Rita, que se conocen casualmente. Una es ingenua e idealista, y aspira a ser actriz; la otra sufre amnesia, aunque se adivina un turbio pasado. Lo que parece una hermosa amistad, se convierte en caprichosa relación lésbica, mostrada con crudeza; es el punto de inflexión escogido por Lynch para dar la vuelta a la tortilla peliculera. Realidad y sueño (o ensoñaciones producto de la frustración), poco importa. Crítica a Hollywood, cualquiera sabe. Lo que el director y guionista logra, con hábil uso del sonido y la cámara, es atrapar al espectador, como en los mejores tiempos de Terciopelo azul. Le toma el pelo, con breves sketches de personajes prescindibles; pero vuelve a recuperarle cual diestro ilusionista, como en las escena del casting. Lynch entrega un impecable, inteligente ejercicio de estilo: alimenta expectativas, crea atmósferas malsanas, hace dudar sobre qué es verdad y qué es mentira… Y aprovecha la baza de dos magníficas actrices, las desconocidas Naomi Watts y Laura Harring, que soportan bien el peso de la historia. Unos amarán la película, otros la odiarán: pero a nadie dejará indiferente, porque Lynch, sin duda, sabe hacer cine.

7/10
Carretera perdida

1997 | Lost Highway

David Lynch vuelve a ponerse detrás de la cámara, y el resultado es esta película que cuenta con las virtudes y defectos de sus antiguas realizaciones. La historia se centra en el matrimonio compuesto por Fred Madison y Renée, que viven en un lugar aislado. Un día alguien llama a la puerta. Cuando abren no encuentran a nadie, sólo una cinta de video. El hecho vuelve a repetirse día tras día. Las cosas empeoran, cuando un día la cinta contiene la filmación de un asesinato real. Ahora la vida de Fred se convierte en una auténtica pesadilla... Bill Pullman, Balthazar Getty y Patricia Arquette son el excelente trío de actores que encabeza el reparto de este film inquietante, enfermizo y onírico, absolutamente inclasificable, que incluye traslación de personalidades y revueltas narrativas sin causa aparente. Es decir, David Lynch en el momento más alto de su mundo pesadillesco e insano. La película cuenta con la fotografía de Peter Deming, que sabe recoger ese tono psicodélico que tanto gusta a Lynch. Destaca también la excelente banda sonora a cargo de Angelo Badalamenti, habitual del director.

8/10
Twin Peaks: El fuego camina conmigo

1992 | Twin Peaks: Fire Walk with Me

David Lynch dirigió esta precuela de la serie televisiva que él mismo había creado. Sigue los pasos de la famosa Laura Palmer, durante los últimos siete días de vida, antes de que fuera asesinada. Laura es una hija ejemplar y reina del instituto de día, pero por las noches se prostituye para comprar drogas. Además, sufre maltratos por parte de su padre, poseído por el diabólico Bob. El arriesgado cineasta se luce en algunas secuencias inexplicables, como la aparición de David Bowie. Mantiene la atmósfera irreal propia de la serie.

6/10
Twin Peaks (2ª temporada)

1991 | Twin Peaks (Season 2) | Serie TV

El agente Cooper sigue investigando el asesinato de Laura Palmer. Inesperadamente, un misterioso asaltante dispara contra Cooper. Mientras éste se recupera, tiene unos sueños en los que se le aparece un gigante que le ofrece nuevas pistas. La segunda y última temporada de la serie creada por Mark Frost y David Lynch acentúa los elementos oníricos y surrealistas de la trama. El final deja flecos abiertos, pero es sin duda uno de los más originales de la historia de la televisión.

7/10
Twin Peaks

1990 | Twin Peaks | Serie TV

El agente Cooper, del FBI, es enviado al pueblecito de Twin Peaks. Allí, debe resolver el misterioso asesinato de Laura Palmer, en apariencia la estudiante e hija ideal. Cuando empieza sus indagaciones, Cooper descubre que Laura Palmer estaba envuelta en asuntos muy escabrosos. David Lynch (Mulholland Drive) y Mark Frost revolucionaron el panorama televisivo con esta mezcla de thriller, cine fantástico, humor negro y surrealismo, propia de la retorcida mente del creador de Terciopelo azul. Pese a la originalidad del conjunto, dio la impresión de que los creadores perdieron en algún momento el rumbo de adónde querían llegar. Pues lo que era una intrigante historia policial en un lugar recóndito, con muchos personajes variopintos, se fue mezclando con escenas oníricas y vericuetos de difícil encaje, que hicieron perder fuelle a la histoira. Lynch volvió a recurrir al actor Kyle MacLachlan (Dune) para interpretar al protagonista, un original agente del FBI, siempre grabando sus apreciaciones para una nunca mostrada secretaria, y con una jovialidad e intuición sorprendentes. Inolvidable la partitura minimalista del compositor Angelo Badalamenti, habitual del director.

7/10
Corazón salvaje

1990 | Wild at Heart

Recién salido de la cárcel, Sailor se reúne con su amada Lula. Ambos emprenden un viaje por carretera, aunque la psicópata madre de Lula no aprueba la relación y contrata a un asesino para acabar con Sailor. Y no son los únicos personajes algo mal de la cabeza que pululan por el film... Atípica y salvaje historia de amor, con formato de ‘road movie’ basada en una novela de Barry Gifford, vista por el siempre personal prisma de David Lynch, plagado de situaciones absurdas y fantásticas, humor negro, violencia, sexo y planos impactantes. Palma de Oro en Cannes. Gran reparto y música de Angelo Badalamenti. Resulta impagable la interpretación de Nicolas Cage, con su sempiterna chaqueta de piel de serpiente, susurrando la canción "Love Me Tender" al oído de una joven y bella Laura Dern.

6/10
Terciopelo Azul

1986 | Blue Velvet

La calma del idílico pueblo de Lumberton se rompe cuando Jeffrey Beaumont descubre una oreja humana en su jardín. Con ayuda de Sandy, la dulce hija del policía local que investiga el caso, Beaumont descubre que el macabro hallazgo está relacionado con Dorothy Vallens, cantante atormentada por un sádico gángster. Nada es lo que parece. Para el personalísimo director David Lynch, bajo la cómoda existencia cotidiana existe un submundo turbio e irreal. Esta premisa, también presente en otras de sus obras, como Corazón salvaje o la serie Twin Peaks, aparece por primera vez en este film, la película de culto por excelencia de los 80, y la que consagró a Lynch. El insano cineasta despliega sus toques surrealistas habituales, sin que esto impida que se pueda seguir claramente la trama central, a diferencia de algunas de sus obras posteriores. Protagoniza el film uno de sus actores fetiche, Kyle MacLachlan.

8/10
Dune

1984 | Dune

Dos familias nobles, los Atreides y los Harkonnen, luchan por hacerse con el control de la melange, una extraña especia. La melange hace posibles los viajes espaciales y sólo puede conseguirse en Arrakis, un planeta desértico más conocido como Dune. Los Harkonnen conspiran con el emperador para asesinar a sus rivales, pero Paul, joven heredero de la Casa Atreides logra huir con su madre a través del desierto. Los habitantes del lugar esperan un Mesías, que llevará el agua al planeta y se convertirá en emperador. Publicada en 1965, la novela "Dune", de Frank Herbert, se convirtió en un gran éxito, y en icono de la cultura popular. Al productor Dino de Laurentiis, que se hizo con los derechos, le recomendó su hija Raffaela que contratara al director David Lynch, que había tenido cierta repercusión con su originalísima Cabeza borradora. Y aunque fue un fracaso en las taquillas, con el tiempo se ha convertido en film de culto.

6/10
El hombre elefante

1980 | The Elephant Man

Una rara enfermedad ha deformado el cuerpo de John, cebándose en su rostro y su cabeza, que oculta con una capucha. John es exhibido como un monstruo en las ferias, hasta que un cirujano se apiada de él, lo ingresa en un hospital e intenta ayudarle... ¿Que sucederá? Uno de los films más conmovedores de David Lynch, que está inspirado en hechos reales. La historia da vueltas a la idea de que la hermosura no es sólo el aspecto físico de las personas. Un canto al espíritu humano, rodado en un audaz blanco y negro, cuenta con unas magníficas interpretaciones. A destacar John Hurt, que da vida a John Merrick, el hombre elefante.

8/10
Cabeza borradora

1977 | Eraserhead

Henry es una persona atormentada e insegura debido a unas pesadillas que tiene desde que era niño. Un día acude a cenar a casa de su amiga Mary y esta le anuncia que es padre de su hijo. Para colmo, Henry comprueba como el niño es en realidad un ser monstruoso. David Lynch debutó en la dirección de su primera película con esta historia donde también se encargó del guión, producción, montaje y decoración. La película es una historia surrealista donde lo onírico y fantástico se mezcla con el terror y la angustia. Atmósfera conseguida de este controvertido director que sorprende con los estilos tan variados de cada una de sus películas. Fue nominado al Oscar al mejor director por El hombre elefante, Terciopelo Azul o Mulholland Drive.

4/10
Lucky

2017 | Lucky

En un pueblo perdido de la frontera con México, el nonagenario Lucky trata de mantenerse en forma, practicando yoga matutino, y cada día pasa por su tienda favorita, o acude al bar, donde todo el mundo le conoce, para charlar con los vecinos. Un desvanecimiento le hará consciente de que le queda poco tiempo de vida, conviene prepararse, aunque el médico no haya detectado ninguna anomalía concreta. Al prolífico actor de reparto John Carroll Lynch se le recuerda sobre todo como marido de Frances McDormand, en Fargo. Debuta como realizador con una obra que aborda la fugacidad de la vida, que ha supuesto uno de los últimos trabajos de Harry Dean Stanton, fallecido poco después de acabar el rodaje. El inmenso carisma de este actor saca adelante el film, pese a su simpleza argumental, le basta con ponerse a cantar una ranchera, en una de las secuencias más destacables, para mantener al espectador pegado a la pantalla. El protagonista de París, Texas aprovecha con creces que el guión, de los poco conocidos Logan Sparks y Drago Sumonja, amigos suyos, está concebido para su lucimiento, con elementos biográficos, como su ateísmo, su cinismo exagerado que no logra ocultar un corazón de oro, o su participación en la II Guerra Mundial. Aparecen como secundarios otros viejos compañeros de viaje, como el director David Lynch, sin parentesco familiar con el director, pese a que coincide el apellido, que dirigió a Stanton en Twin Peaks, y alguna de sus películas, como Una historia verdadera, o Tom Skerritt, su compañero de fatigas en Alien, el octavo pasajero. De puesta en escena árida, abundan los símbolos, como el reloj que debe ser puesto en hora, o la tortuga centenaria del personaje de Lynch que transita por la vida sin prisas.

6/10
Twin Peaks (3ª temporada)

2017 | Twin Peaks | Serie TV

Al final de la segunda temporada de Twin Peaks, serie que revolucionó la televisión, el espírituestrenaida real ese tiempo televaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo.revolucionaron la telev de Laura Palmer le decía al agente Cooper “nos veremos dentro de 25 años”. Transcurrido en la vida real ese tiempo se estrena la tercera, que tiene de nuevo al frente a sus creadores, Mark Frost y David Lynch. Ambos escriben los guiones, mientras que el segundo dirige los 18 capítulos, tras más de una década retirado de la ficción dramática, porque después de Inland Empire, de 2006, se ha dedicado en exclusiva a los documentales. Han recuperado a la mayoría de actores originales, y a parte del equipo técnico, por ejemplo al compositor Angelo Badalamenti. La onírica trama de la nueva entrega se despliega en tres escenarios distintos. En Nueva York, un muchacho ha sido reclutado por un millonario para vigilar en todo momento una inquietante caja de cristal, de gran tamaño, donde se espera que algo aparezca. El agente Cooper ha sido dado por desaparecido, aunque en realidad permanece atrapado en la Logia Negra, escenario de sus alucinaciones del pasado, donde conversa con peculiares personajes, como el gigante, el hombre manco y la propia Palmer. Mientras su doppelganger –el doble malvado al que llaman Mr. C– se pasea por el mundo real con aspecto amenazador, reclutando a dos compinches en Dakota del Sur. Allí, la policía detiene a Bill Hastings, director de un instituto, por el asesinato de Ruth Davenport, una mujer que ha aparecido decapitada, y aunque no recuerda haber sido el culpable, sí que soñó con la escena del crimen. Por último, en la localidad de Twin Peaks, el jefe de policía Hawk recibe una llamada de la mujer del leño. Le comunica un enigmático mensaje del madero en cuestión, que le aconseja buscar algo escondido, relacionado con Cooper. La madre de Laura Palmer ha sucumbido al alcoholismo. Jacoby pone en pie una misteriosa construcción en el bosque. En 1990, los primeros episodios cautivaron al público a nivel masivo porque aparentemente mantenían el realismo, pese a sus elementos fantásticos. La serie acabó retirándose de la programación porque sólo una minoría continuaba enganchada, en parte por la bajada de calidad, pero también porque sus tramas se volvieron cada vez más delirantes, únicamente asequibles a los apasionados del director de Terciopelo azul. Para el ‘revival’ se podría esperar que Lynch y Frost buscaran de nuevo llegar al máximo número de espectadores, y sin embargo, han tomado el camino contrario, cerrando filas. El nuevo material sólo convencerá a los ya apasionados, o a una nueva generación de seriéfilos de mentalidad muy abierta. Su trama resulta críptica y hasta difícil de describir incluso para quienes tengan fresco lo ocurrido hasta ahora, por lo que resulta impensable que capte a neófitos. A veces se tiene la sensación de que se contemplan secuencias aisladas, con la única función de inquietar al espectador, pero que no aportan gran cosa a nivel narrativo. Se diría que el ya maduro David Lynch se homenajea a sí mismo, como si hubiera rodado su testamento audiovisual. Esto incluye imágenes que parecen sacadas de su etapa como director de videocreación, de enorme potencia, gracias también a una estudiada utilización de los sonidos o los silencios. En el amplio reparto destaca de nuevo Kyle MacLachlan, su actor fetiche, en un papel doble, y algún recién llegado como Matthew Lillard, el desorientado acusado del crimen. Por lo demás nadie desentona, cada actor consigue que su personaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo. Si el Twin Peaks de antaño no se parecía a ningún otro producto televisivo, la nueva tanda de capítulos logra la misma hazaña. Poco tiene que ver con ninguna de las numerosas series que triunfan en la actualidad.

6/10
Nadja

1994 | Nadja

La ciudad de Manhattan está llena de vampiros y zombies. La bella Nadja (Elina Löwensohn) es la hija de Drácula. El doctor Van Helsing es un hippie amante del ácido que se dedica a la caza de vampiros y tiene un ayudante cuya mujer se ha enamorado de Nadja. La película producida por David Lynch nunca obtuvo las mismas críticas que los filmes dirigidos por él. Es un sátira del viejo clásico de Bram Stoker, que cuenta con momentos surrealistas típicos del cine de Lynch. Introduce al espectador en el mundo gótico a través de la atmósfera lúgubre y de sus personajes.

5/10
Twin Peaks: El fuego camina conmigo

1992 | Twin Peaks: Fire Walk with Me

David Lynch dirigió esta precuela de la serie televisiva que él mismo había creado. Sigue los pasos de la famosa Laura Palmer, durante los últimos siete días de vida, antes de que fuera asesinada. Laura es una hija ejemplar y reina del instituto de día, pero por las noches se prostituye para comprar drogas. Además, sufre maltratos por parte de su padre, poseído por el diabólico Bob. El arriesgado cineasta se luce en algunas secuencias inexplicables, como la aparición de David Bowie. Mantiene la atmósfera irreal propia de la serie.

6/10
Twin Peaks (2ª temporada)

1991 | Twin Peaks (Season 2) | Serie TV

El agente Cooper sigue investigando el asesinato de Laura Palmer. Inesperadamente, un misterioso asaltante dispara contra Cooper. Mientras éste se recupera, tiene unos sueños en los que se le aparece un gigante que le ofrece nuevas pistas. La segunda y última temporada de la serie creada por Mark Frost y David Lynch acentúa los elementos oníricos y surrealistas de la trama. El final deja flecos abiertos, pero es sin duda uno de los más originales de la historia de la televisión.

7/10
Twin Peaks (3ª temporada)

2017 | Twin Peaks | Serie TV

Al final de la segunda temporada de Twin Peaks, serie que revolucionó la televisión, el espírituestrenaida real ese tiempo televaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo.revolucionaron la telev de Laura Palmer le decía al agente Cooper “nos veremos dentro de 25 años”. Transcurrido en la vida real ese tiempo se estrena la tercera, que tiene de nuevo al frente a sus creadores, Mark Frost y David Lynch. Ambos escriben los guiones, mientras que el segundo dirige los 18 capítulos, tras más de una década retirado de la ficción dramática, porque después de Inland Empire, de 2006, se ha dedicado en exclusiva a los documentales. Han recuperado a la mayoría de actores originales, y a parte del equipo técnico, por ejemplo al compositor Angelo Badalamenti. La onírica trama de la nueva entrega se despliega en tres escenarios distintos. En Nueva York, un muchacho ha sido reclutado por un millonario para vigilar en todo momento una inquietante caja de cristal, de gran tamaño, donde se espera que algo aparezca. El agente Cooper ha sido dado por desaparecido, aunque en realidad permanece atrapado en la Logia Negra, escenario de sus alucinaciones del pasado, donde conversa con peculiares personajes, como el gigante, el hombre manco y la propia Palmer. Mientras su doppelganger –el doble malvado al que llaman Mr. C– se pasea por el mundo real con aspecto amenazador, reclutando a dos compinches en Dakota del Sur. Allí, la policía detiene a Bill Hastings, director de un instituto, por el asesinato de Ruth Davenport, una mujer que ha aparecido decapitada, y aunque no recuerda haber sido el culpable, sí que soñó con la escena del crimen. Por último, en la localidad de Twin Peaks, el jefe de policía Hawk recibe una llamada de la mujer del leño. Le comunica un enigmático mensaje del madero en cuestión, que le aconseja buscar algo escondido, relacionado con Cooper. La madre de Laura Palmer ha sucumbido al alcoholismo. Jacoby pone en pie una misteriosa construcción en el bosque. En 1990, los primeros episodios cautivaron al público a nivel masivo porque aparentemente mantenían el realismo, pese a sus elementos fantásticos. La serie acabó retirándose de la programación porque sólo una minoría continuaba enganchada, en parte por la bajada de calidad, pero también porque sus tramas se volvieron cada vez más delirantes, únicamente asequibles a los apasionados del director de Terciopelo azul. Para el ‘revival’ se podría esperar que Lynch y Frost buscaran de nuevo llegar al máximo número de espectadores, y sin embargo, han tomado el camino contrario, cerrando filas. El nuevo material sólo convencerá a los ya apasionados, o a una nueva generación de seriéfilos de mentalidad muy abierta. Su trama resulta críptica y hasta difícil de describir incluso para quienes tengan fresco lo ocurrido hasta ahora, por lo que resulta impensable que capte a neófitos. A veces se tiene la sensación de que se contemplan secuencias aisladas, con la única función de inquietar al espectador, pero que no aportan gran cosa a nivel narrativo. Se diría que el ya maduro David Lynch se homenajea a sí mismo, como si hubiera rodado su testamento audiovisual. Esto incluye imágenes que parecen sacadas de su etapa como director de videocreación, de enorme potencia, gracias también a una estudiada utilización de los sonidos o los silencios. En el amplio reparto destaca de nuevo Kyle MacLachlan, su actor fetiche, en un papel doble, y algún recién llegado como Matthew Lillard, el desorientado acusado del crimen. Por lo demás nadie desentona, cada actor consigue que su personaje resulte lo suficientemente perturbador, que se ve que es el objetivo. Si el Twin Peaks de antaño no se parecía a ningún otro producto televisivo, la nueva tanda de capítulos logra la misma hazaña. Poco tiene que ver con ninguna de las numerosas series que triunfan en la actualidad.

6/10
Twin Peaks (2ª temporada)

1991 | Twin Peaks (Season 2) | Serie TV

El agente Cooper sigue investigando el asesinato de Laura Palmer. Inesperadamente, un misterioso asaltante dispara contra Cooper. Mientras éste se recupera, tiene unos sueños en los que se le aparece un gigante que le ofrece nuevas pistas. La segunda y última temporada de la serie creada por Mark Frost y David Lynch acentúa los elementos oníricos y surrealistas de la trama. El final deja flecos abiertos, pero es sin duda uno de los más originales de la historia de la televisión.

7/10
Twin Peaks

1990 | Twin Peaks | Serie TV

El agente Cooper, del FBI, es enviado al pueblecito de Twin Peaks. Allí, debe resolver el misterioso asesinato de Laura Palmer, en apariencia la estudiante e hija ideal. Cuando empieza sus indagaciones, Cooper descubre que Laura Palmer estaba envuelta en asuntos muy escabrosos. David Lynch (Mulholland Drive) y Mark Frost revolucionaron el panorama televisivo con esta mezcla de thriller, cine fantástico, humor negro y surrealismo, propia de la retorcida mente del creador de Terciopelo azul. Pese a la originalidad del conjunto, dio la impresión de que los creadores perdieron en algún momento el rumbo de adónde querían llegar. Pues lo que era una intrigante historia policial en un lugar recóndito, con muchos personajes variopintos, se fue mezclando con escenas oníricas y vericuetos de difícil encaje, que hicieron perder fuelle a la histoira. Lynch volvió a recurrir al actor Kyle MacLachlan (Dune) para interpretar al protagonista, un original agente del FBI, siempre grabando sus apreciaciones para una nunca mostrada secretaria, y con una jovialidad e intuición sorprendentes. Inolvidable la partitura minimalista del compositor Angelo Badalamenti, habitual del director.

7/10
Cabeza borradora

1977 | Eraserhead

Henry es una persona atormentada e insegura debido a unas pesadillas que tiene desde que era niño. Un día acude a cenar a casa de su amiga Mary y esta le anuncia que es padre de su hijo. Para colmo, Henry comprueba como el niño es en realidad un ser monstruoso. David Lynch debutó en la dirección de su primera película con esta historia donde también se encargó del guión, producción, montaje y decoración. La película es una historia surrealista donde lo onírico y fantástico se mezcla con el terror y la angustia. Atmósfera conseguida de este controvertido director que sorprende con los estilos tan variados de cada una de sus películas. Fue nominado al Oscar al mejor director por El hombre elefante, Terciopelo Azul o Mulholland Drive.

4/10

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