Michael Moore acaba de terminar el documental Sicko, en el que denuncia limitaciones del sistema de sanidad
Michael Moore acaba de terminar el documental Sicko, en el que denuncia limitaciones del sistema de sanidad estadounidense. Según la productora, “el film critica a las corporaciones médicas que están más interesadas en los beneficios que en cuidar a los enfermos. También se ha intentado dejar en evidencia a aquellos políticos que sólo se interesan por el dinero”. Sicko se proyectará fuera de concurso en el próximo festival de Cannes, el 19 de mayo.
El film ha levantado ampollas antes de que llegue a las carteleras. El Departamento del Tesoro ha abierto una investigación para estudiar si Michael Moore debe ser multado, por haber violado el embargo estadounidense a Cuba. El cineasta se llevó con él a la isla a una decena de trabajadores de las tareas de rescate durante el 11-S, que sufren problemas de salud. Al parecer, estos individuos trabajaron en condiciones precarias, sin protección, pero las autoridades no han querido asumir su atención sanitaria. Paradójicamente, en Cuba les atendieron, lo que el cineasta quiere presentar en el documental como una situación esperpéntica. Moore no contó con la posibilidad de que llevarse a ciudadanos estadounidenses a Cuba para recibir tratamiento puede ser penado, si no existe una autorización por parte de las autoridades.
