La conquista de China por parte de las majors de Hollywood lo está siendo todo menos un paseo triunfal. A las restricciones para colocar sus
La conquista de China por parte de las majors de Hollywood lo está siendo todo menos un paseo triunfal. A las restricciones para colocar sus blockbusters, donde deben hacer guiños a las autoridades chinas incluyendo actores locales, rodajes en el país, asociaciones con empresas de ahí e incluso escenas adicionales y concesiones a la censura, se suma el retraso en cobrar lo recaudado.
Según informa The Hollywood Reporter los estudios han dejado de cobrar decenas de millones de dólares, y de hecho no ven un centavo desde que acabó 2012, lo que significa que títulos tan rutilantes como El hombre de acero, Iron Man 3 y Star Trek: En la oscuridad aún no les han proporciado los deseados beneficios. Incluso La vida de Pi, de 2012, no ha supuesto cobro alguno de los 23 millones de dólares que aguarda Fox.
Teóricamente el motivo de los retrasos tiene que ver con un nuevo “impuesto de lujo” del 2% que China Film Group desea que los estudios paguen, aunque ellos se niegan aduciendo que es una violación del acuerdo con la Organización Mundial de Comercio alcanzado hace un año, donde negociaron arduamente el vicepresidente americano Joe Biden y el presidente chino Xi Jinping. En cualquier caso las majors andan con pies de plomo, pues no quieren echar a perder el apetitoso mercado chino.
