Al paso que acabamos, acudir al Festival de Cine de Cannes o a los distintos mercados cinematográficos, televisivos o publicitarios que
Al paso que acabamos, acudir al Festival de Cine de Cannes o a los distintos mercados cinematográficos, televisivos o publicitarios que allí se celebran va a tener que ser declarada ocupación de alto riesgo. Los robos de joyas que se usan en las galas que exigen alfombra roja se están convirtiendo en algo habitual. Bandas perfectamente organizadas que operan en la zona no tienen nada que envidiar a los “Ocean’s Eleven” y compañía que en tantas ocasiones han pintado las películas. Desde luego, hechos para inspirar una película no faltan.
Ya en la última edición del Festival de Cannes hubo nerviosismo debido a varios robos, pero la cosa no cesa en época estival, sino todo lo contrario. El pasado domingo, en el Hotel Carlton, se robaron las joyas valoradas en 100 millones de euros que debían formar parte de una exposición. Y ayer miércoles 31 de julio una relojería de lujo, Kronometry, situada enfrente del Palais des Festivals, fue asaltada por dos tipos armados que se llevaron 40 valiosos relojes.
