Numerosas películas recogen historias de adultos que acuden a clase. "Italiano para principiantes", de Lone Scherfig, recoge el periplo de un grupo de personas que estudia la lengua de Dante.
Andreas, joven pastor luterano, es enviado a la parroquia de un pequeño barrio de Copenhague para reemplazar a Wredmann, un cura que vive enfrentado con sus feligreses y que le boicotea. Se aloja en un hotel, donde conoce a Jorgen, un tímido conserje. Para aprovechar las noches, Andreas se apunta a un curso nocturno de italiano. Allí coincidirá con variopintos personajes.
Este film danés pertenece al Dogma 95, movimiento creado por diversos directores que filman de acuerdo a una serie de reglas. Los amigos Lars von Trier y Thomas Vinterberg escribieron y co-firmaron el manifiesto.
Mezcla de drama y la comedia, la autora de Italiano para principiantes habla del desconcierto del ser humano ante el dolor y la muerte, de la culpa y sobre todo de la dificultad de comunicar los verdaderos sentimientos a los demás.
El film apuesta por la capacidad del ser humano en alcanzar logros positivos y superarse a sí mismo. Además, cuenta con un excelente reparto.
Clases para adultos en el mundo real
No sólo los adultos pueden recibir clases en la gran pantalla. En la vida real resulta bastante sencillo ponerse a estudiar, o recuperar el tiempo perdido gracias a los adelantos tecnológicos. Por ejemplo, aquéllos que carezcan de la titulación de ESO o Bachillerato, pueden matricularse en un centro educativo para adultos.
Otra opción consiste en matricularse en un centro online, lo más adecuado para personas que trabajan muchas horas, y tendrían dificultades para asistir a clases asistenciales. INAV, Centro Oficial de Educación Secundaria Online permite conseguir el título de ESO en un único curso académico totalmente a través de internet.
El alumno puede seguir el curso a través de su ordenador o tablet sin necesidad de ajustarse a ningún horario, conciliando la vida laboral, familiar y académica.
