Al mundo del cine le ha salido un enemigo escalofriante que casi parece una invención de los guionistas de la saga de James Bond o similares.
“Estamos atacando Hollywood”, declara TheDarkOverlord, un grupo de piratas a The Hollywood Reporter. Este colectivo acaba de difundir online ocho capítulos aún no emitidos de la serie Funderdome, de ABC, porque la cadena se ha resistido a pagar la importante cantidad de dinero que se le demandaba. “Estamos a la vanguardia de la ofensiva. No estamos en el negocio de asustar a nadie, sino en el de ganar dinero”.
La organización clandestina se dedica a robar material a las grandes compañías, tanto largometrajes de tirón, como entregas de sus series más famosas. A continuación piden un rescate bajo amenaza de filtrarlos en internet. Hace poco liberaron varios capítulos de Orange Is the New Black, que Netflix no tiene previsto estrenar hasta el viernes.
Este tipo de delincuentes cada vez opera con mayor frecuencia. Hace unos días, Bob Iger, CEO de Walt Disney, desmintió que a su compañía le hubieran robado una copia de Piratas del Caribe: La venganza de Salazar. “No vamos a pagar lo que nos piden”, aseguró el ejecutivo. Los ‘señores’ chantajistas al parecer se sienten ofendidos por estas palabras. Aunque TheDarkOverlord no estaba detrás de ese caso, comentan en un comunicado que “la comunidad hacker está muy unida, y una afrenta a uno es una afrenta para todos”.
Como cabe suponer, los piratas no son muy de fiar. “En muchos casos, los hackers no cumplen sus promesas, incluso después de haber pagado”, explica un portavoz del FBI. TheDarkOverlord asegura que esto no es cierto. “Somos unos profesionales de este tipo de operaciones”, comentan.
