Reportajes
Estrenos findecine 23-25 de agosto: Las películas que hay que ver
Se aproximan los últimos días de agosto, por lo que la inmensa mayoría de mortales tendrá que dar por finalizadas sus vacaciones.
Para suavizar el golpe, se puede acudir al cine, por ejemplo a disfrutar El cocinero de los últimos deseos, nuevo trabajo del nipón Yojiro Takita (Despedidas). Desarrolla la curiosa historia de Mitsuru Sasaki, maestro de la cocina al que le basta probar una vez cualquier plato para poder reproducirlo. No sólo conmueve, sino que como las mejores producciones del cine culinario también provoca mucha hambre.
Para disfrutar en familia se impone Angry Birds 2: La película, que supera en cuanto a calidad de animación con creces a sus predecesoras. El regreso de los pájaros que no vuelan, que esta vez se veb obligados a firmar una tregua con sus enemigos, los cerditos, está lleno de humor, sencillo y algo gamberro (sin pasarse) que acaba produciendo muchas carcajadas.
Sorprende gratamente el thriller judicial franco-belga Una íntima convicción, homenaje al cine de Alfred Hitchcock, inspirado en el caso real de Jacques Viguier, acusado del asesinato de su mujer. Supone el prometedor debut de Antoine Raimbault, que saca jugo a los actores Marina Foïs y Olivier Gourmet.
Lo último del mundo del cine
Antonio Banderas dedica su premio Juventud a los ciudadanos de Ceuta
Antonio Banderas convirtió uno de los momentos más solemnes de los Premios Juventud 2026 en un alegato en favor de la libertad, la convivencia y la búsqueda de la verdad. El actor malagueño recibió en Marbella el reconocimiento 'Agente de Cambio' por su labor filantrópica y decidió dedicar el premio a los vecinos de Ceuta.
Mel Gibson no se hace el sordo y pide perdón
Mel Gibson se ha visto obligado a pedir disculpas después de gesticulaciones durante un encuentro con fans que muchos espectadores interpretaron como una burla hacia un intérprete de lengua de signos estadounidense. El incidente tuvo lugar durante la Fan Expo Canada, donde el actor subió al escenario mientras un intérprete realizaba su trabajo. Un breve vídeo del momento, de apenas uno a tres segundos, comenzó a circular por internet y provocó numerosas críticas.