Hoy se han dado a conocer los premios de la 60 edición del Festival de Berlín. Todos los comentaristas coincidieron en señalar el tono medio de las películas que competían, ninguna sobresalía sobremanera como para convertirse en favorita indiscutible al Oso de Oro.
Así las cosas, pocos discuten el premio gordo conseguido por La miel, de Semith Kaplanoglu, quien con este título concluye una trilogía integrada también por Huevo y Leche. El jurado presidido por el alemán Werner Herzog, e integrado entre otros por el productor español José María Morales, ha optado por un reparto de premios bastante equilibrado, donde el premio al mejor director para Roman Polanski por El escritor, se considera justo, además de un apoyo al cineasta, que se encuentra en arresto domiciliario en Suiza.
En los capítulos de interpretación, ha habido premio ex aequo para los actores Grigoru Dobrygin y Sergei Puskepalis por su trabajo en el film ruso Cómo terminé este verano, de Alexei Popogrebsky; mientras que en el apartado de mejor actriz, ha sido recompensada la japonesa Shinobu Terajima por su papel en Caterpillar, de Koji Wakamatsu.
El cine rumano sigue sumando premios en festivales, pues Si quiero silbar, silbo, de Florin Serban, se ha llevado no sólo el Gran Premio del Jurado, sino también el prestigioso premio Alfred-Bauer.
La miel, el film triunfador, sigue a un joven que explora un bosque para encontrar a su padre desaparecido, que trabaja apicultor; se trata de una película ardua, sin música y con escasos diálogos.
