IMG-LOGO

Biografía

Werner Herzog

Werner Herzog

77 años

Werner Herzog

Nació el 05 de Septiembre de 1942 en Munich, Baviera, Alemania

Premios: 3 Festival de Cannes

Romántico al límite

17 Mayo 2012

Su nombre figura escrito en letras de oro como ilustre representante del nuevo cine alemán, junto a los de Rainer Werner Fassbinder, Wim Wenders, Margarethe von Trotta o Volker Schlöndorf. Pero su romántica mirada extrema a la naturaleza y al hombre conceden a su cine rasgos personalísimos.

Werner Herzog Stipetic, más conocido como Werner Herzog, nació en Munich, Alemania, el cinco de septiembre de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando en su país mandaba el funesto Adolf Hitler. Su padre era alemán y su madre croata, y cuando un bombardeo estuvo a punto de destruir su casa, decidieron que era mejor irse al campo más profundo de Baviera, a la pequeña población alpina de Sachrang. Volverían a Munich cuando Werner había cumplido los 12 años, pero en el ínterim su padre, de inquietudes casi vagabundas, les abandonó. Inadaptado en la escuela, pero con inquietudes culturales y ganas de ver mundo, Werner inició estudios universitarios de historia y literatura germánica en Munich y Pittsburgh. Viajaría con frecuencia a lugares exóticos, como puntos ignotos de la propia Alemania, más Sudán, Estados Unidos, México, allá donde acechaba el peligro. Al fin y al cabo hablamos del cineasta que en La Soufrière, filma junto a un volcán en erupción.

La fascinación por el cine nació temprano, ya que con 19 años filmó su primera película, el corto Heracles, donde traza un curioso paralelismo entre el héroe griego y los habituales de los gimnasios. En esta dedicación, para la que no realizó estudios formales, le inspiró la lectura de un artículo enciclopédico sobre el Séptimo Arte, allí se enteró de todo lo que necesitaba para empezar a filmar, lo que incluía una cámara. A la hora de hacerse con una no fue muy ortodoxo, pues la sustrajo de la Escuela de Cine de Munich. Como explicación, dijo que “no lo consideraba un robo, sino sólo una necesidad, tenía una especie de derecho natural a la cámara, una herramienta con la que trabajar”. En cualquier caso, entusiasmo y ganas de trabajar para financiarse no le faltaron a Herzog, que trabajó como soldador en una fábrica para pagarse su primera película, que realizó a través de su propia compañía.

Desde el inicio de su carrera, Herzog se interesa por el hombre sometido a desafíos extremos, lo que plasma en un género, el documental, que nunca abandonará, complemento perfecto de su obra de ficción, y en el que resulta habitual que ejerza de narrador. A tal respecto logra su primera obra maestra con El país del silencio y la oscuridad (1971), donde muestra con exquisita sensibilidad la humanidad de las personas sordociegas; también aborda las discapacidades infantiles en la conmovedora Futuro incierto (1971); la dignidad extraordinaria de los protagonistas de estos trabajos es todo un contraste con los horrores de una Alemania nazi entonces no tan lejana en el tiempo. Además son notables Los médicos voladores de África Oriental (1969) y El gran éxtasis del escultor de madera Steiner (1971). Lo cierto es que como documentalista, Herzog demuestra un sexto sentido para detectar temas inusuales a los que imprime gran pasión. Por ejemplo, no duda en abordar su difícil relación con el actor Klaus Kinski en Mi enemigo íntimo (1999). Logra un perfecto y nada fácil equilibrio en su asombro en su mirada a un hombre que convive con los osos en Grizzly Man (2005), su única nominación al Oscar. Explora lugares increíbles que suponen un desafío para que acceda a ellos el ser humano en Encuentros en el fin del mundo (2007) y La cueva de los sueños olvidados (2010). De su búsqueda infatigable dio cuenta cuando dijo que “me iría a Marte si fuera necesario, para encontrar imágenes puras, ya que en esta tierra no es fácil encontrarlas”.

Verdaderamente nada detiene a Herzog a la hora de plantearse el reto de una película, y de ello quiso dejar constancia documental y ser ejemplo en el corto de Les Blank Werner Herzog se come su zapato. El cineasta alemán, como incentivo para que Errol Morris filmara un documental sobre cementerios de mascotas, le dijo que el día que se pusiera a ello, se comería un zapato. Morris no cumplió, pero el día en que se estrenó el film maldito La puerta del cielo de Michael Cimino le pareció adecuado vivir el ritual de la ingesta de zapato, recogida en celuloide por Blank.

En la ficción se estrena en 1968 con Signos de vida, las tribulaciones de un paracaidista alemán que durante la guerra es enviado, para pasar su convalecencia, a Creta, donde la forzosa inactividad le desquicia; le valió el Premio Especial del Jurado en Berlín. El paisaje y la aventura son elementos comunes con sus documentales. Deslumbra con su mirada a los conquistadores españoles de América y su duelo con la naturaleza de la jungla en Aguirre, la cólera de Dios (1972). Film desmesurado y romántico, de tono operístico, una línea que también podrá advertirse en el también selvático Fitzcarraldo (1982), gracias al cual fue distinguido como mejor director en Cannes. Las condiciones extremas de rodaje produjeron conflictos entre Herzog y Kinski, y en Aguirre el director llegó a amenazar a su protagonista con un arma. Con frecuencia Herzog tomará para sus películas historias reales, que adapta al formato cinematográfico; ocurre también en El enigma de Gaspar Hauser (1974) –Gran Premio del Jurado en Cannes–, sobre un joven que estuvo encerrado en un sótano durante años en el siglo XIX, y que una vez liberado cuenta con la ayuda de un profesor para reintegrarse en la sociedad. Su interés por los inadaptados, las personalidades extremas y los que padecen injusticias también se advierte en También los enanos empezaron pequeños (1970) y Stroszek (1977).

Los comentarios que hizo en 2006 sobre las libertades que se toma al abordar historias basasas en la realidad, a propósito del film Rescate al amanecer, pueden valer también para sus trabajos más tempranos: “Si prestáramos sólo atención a los hechos, terminaríamos trabajando como contables. Si descubres aquí o allí un hecho modificado o imaginado, supongo que será un triunfo de los contables comunicármelo. Pero yo busco luz para una verdad más profunda, un éxtasis de la verdad, algo que experimentamos una vez cada cierto tiempo, en el cine o la literatura geniales. Yo imagino, pongo en escena, uso la fantasía. Sólo eso arroja luz. De otro modo, si únicamente vas tras los puros hechos, por favor, cómprate la guía telefónica de Manhattan. Contiene cuatro millones de hechos exactos. Pero no arrojan luz.”

Se atreve a emular a su compatriota F.W. Murnau con la vampírica Nosferatu (1979). Otro remake bastante libre y no demasiado apasionante es Teniente corrupto (2009), supuestamente inspirado en el film de Abel Ferrara. Sobre las posibles dificultades de comprensión de su cine, Herzog se dirigía a un hipotético espectador en los siguientes términos: “No son mis sueños. Creo que todos estos sueños… son los suyos también. Y la única distinción entre usted y yo es que yo soy capaz de articularlos.” En efecto, buscar y compartir con el público la capacidad de asombro forma parte de la filosofía fílmica del cineasta alemán.

Werner es un hombre inquieto, que en los 80 y sobre todo 90 transita por nuevos terrenos como el teatro y la ópera. Su vida personal incluye tres matrimonios, y algunas relaciones sentimentales complicadas, de donde han nacido tres hijos. Se considera afortunado de no haber tomado un vuelo para el que tenía billete, fatalmente accidentado, mientras rodaba Aguirre; sólo hubo una superviviente, a la que dedicó en 2000 uno de sus documentales, Julianes Sturz in den Dschungel.

Ganador de 1 premio

Ganador de 2 premios

Filmografía
Meeting Gorbachev

2019 | Meeting Gorbachev

Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin

2019 | Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin

Werner Herzog llevó al cine en 1987 “The Viceroy of Ouidah”, obra del escritor viajero Bruce Chatwin, en su película Cobra verde. Nació una amistad, momento en que Chatwin le confesó su fascinación por el film Signos de vida, de 1968. Fallecido en 1989 a la temprana edad de 48 años, el cineasta alemán le dedica este documental 30 años después, donde la columna vertebral de la narración la constituye los recónditos lugares del planeta a los que ambos se dirigieron en momentos distintos de su vida y sin ponerse de acuerdo. Los restos de un brontosaurio (¿o no?) son el inicio del viaje a Patagonia, lugar al que Chatwin dedicó su primer libro de 1977, y de ahí se salta a lugares diversos como Australia, que permite ahondar en las canciones y las “songlines” de las que le gustaba hablar al escritor, dirigiendo su mirada a los aborígenes. Estamos ante un documental del alemán Werner Herzog, al que los amantes de la saga Star Wars conocen solo –desgraciadamente– por su pequeño papel en la serie The Mandolarian, desconociendo por completo que es uno de los grandes del llamado “nuevo cine alemán”. Además de títulos de ficción, es un grande del documental, con títulos como El país del silencio y la oscuridad o Grizzly Man. El que nos ocupa ahonda en el concepto de Chatwin de que todos los hombres somos de algún modo nómadas, en continuo movimiento, pero no es de los más poderosos. Lo que no le impide ofrecer imágenes impactantes y reflexiones sobre distintas expresiones culturales, con su voz poderosa, o acudiendo a grabaciones de sus libros del propio Chatwin.

6/10
Into the Inferno

2016 | Into the Inferno

Werner Herzog y el especialista en volcanes Clive Oppenheimer emprenden una aventura por todo el mundo explorando algunos de los volcanes más míticos de Indonesia, Etiopia, Islandia y Corea del Norte. Conversando con científicos e indígenas de cada zona buscan entender la compleja y antigua conexión que existe entre los seres humanos y una de las grandes maravillas de la naturaleza.

La reina del desierto

2014 | Queen of the Desert

El veterano Werner Herzog lleva a la pantalla la vida de la arqueóloga, escritora y agente británica Gertrude Bell. Tras un inicio prometedor, y a pesar de la correcta elección del reparto, el guión acaba resultando un tanto monótono, que no aprovecha bien el potencial del personaje central. Uno de los títulos menos estimulantes del autor. 

5/10
Into the Abyss

2012 | Into the Abyss

Death Row

2012 | Death Row

Happy People: A Year in the Taiga

2011 | Happy People: A Year in the Taiga

La cueva de los sueños olvidados

2010 | Cave of Forgotten Dreams

En 1994 un equipo de científicos liderado por Jean-Marie Chauvet descubrió una cueva junto a Pont D’Arc, en el sur de Francia, que albergaba en su interior pinturas rupestres de gran belleza, antiquísimas y en perfecto estado, ya que el lugar habría quedado sellado por causas naturales hace miles de años. Bautizada como cueva Chauvet en honor a su descubridor, el cineasta alemán Werner Herzog obtuvo quince años después los permisos necesarios para rodar en su interior con cámaras 3D, todo un privilegio ya que el lugar es de acceso restringido por razones de conversación, y porque los expertos siguen trabajando sobre lo allí encontrado. Auténtico especialista en rodar documentales desafiantes y extremos, La cueva de los sueños olvidados aúna dos de sus temas favoritos: la naturaleza desafiante y la grandeza del espíritu humano, manifestada a través del arte, que estaban presentes en sus trabajos más tempranos (El país del silencio y la oscuridad, El gran éxtasis del escultor de madera Steiner) hasta los más recientes (Grizzly Man, Encuentros en el fin del mundo). Con su voz profunda de narrador, Herzog comparte con el espectador la emoción de penetrar en un lugar único -qué gran uso del silencio para amplificar los ruidos de la cueva e incluir los latidos del corazón y la música-, y las impresiones que le producen las pinturas que ve, los restos óseos. Su erudición se combina con su alma de artista y sus ideas sobre el hombre, considerando la imposibilidad de saber como éra la vida del hombre del Paleolítico, y la obligación de imaginar, intuir cosas, como la de unos animales de ocho patas, que en su impresión de movimiento serían una especie de “protocine”. La cueva de los sueños olvidados nos brinda un nuevo encuentro con el Herzog inquieto, que encadena preguntas a los expertos que tiene ante sí, y que se permite suaves ironías, por ejemplo acerca de las armas que debían servir a nuestros ancestros para cazar animales. El alemán demuestra ser un hombre abierto al misterio, que sabe que la ciencia no puede dar todas las respuestas. Resulta significativo a tal respecto el comentario que incluye sobre el aborigen australiano, que interrogado sobre las razones por las que pinta al modo del hombre primitivo, responde que él no pinta, es el espíritu. Pues a tal respecto, se subraya esa apertura a la trascendencia, que tendría sus manifestaciones en el arte y, tal vez, en ceremonias cultuales, como parecen sugerir figurillas y una piedra a modo de altar. Herzog logra algo no fácil, hacer entretenidas la divulgación de la historia de la cueva y las preguntas sobre el hombre que suscita, nunca resulta pedante o adopta poses de sabelotodo. El recurso al 3D en La cueva de los sueños olvidados tiene todo su sentido, si el hombre prehistórico aprovechaba el relieve de la roca para crear sus figuras de animales, Herzog usa bien la tridimensionalidad para meter al público en la historia, con los campos de vides, los pasillos de los archivos, y dentro de la cueva en los estrechos pasadizos y en las amplias cámaras, de modo que casi se pueda tocar una increíbles obras de arte de 30.000 años de antigüedad.

6/10
Teniente corrupto

2009 | Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans

Esta película se vende como el remake del film homónimo de Abel Ferrara, de 1992. Pero la verdad, no tienen demasiado que ver, más allá de que el hilo conductor de ambos títulos es un policía nada angelical, violento y adicto a las drogas, que debe resolver un caso particularmente horroroso. En el caso del alemán Werner Herzog, que maneja un guión de William M. Filkenstein, se trata del asesinato de los cinco miembros de una familia de senegaleses, incluidos dos niños, en el Nueva Orleáns de después del huracán Katrina. Se trata de un feo asunto de drogas del que debe ocuparse el recién ascendido teniente Terence McDonagh, que se ha enganchado a los estupefacientes para combatir su dolor de espalda, y que tiene una relación amorosa con la prostituta Frankie. Herzog es un gran director, y sabe imprimir a la narración un tono oscuro, acorde con la degradación moral del protagonista –un Nicolas Cage irregular, que en algunas escenas cede al histrionismo–, que desea hacer justicia aunque se mueve en una dudosa heterodoxia –el fin justifica los medios, o así–, y que se engaña lamentablemente con sus adicciones. La trama se enriquece pintando la miserable vida del padre alcohólico de Terence, o los intereses amorosos del policía, pero en cambio hay lo que parecen hilos sueltos, piénsese en el policía al que encarna Val Kilmer, que parece que va a ser una poderosa presencia para desvanecerse casi hasta los últimos compases del film. Hay que reconocer el talento del cineasta alemán en un par de escenas en que, inesperadamente, hace su aparición el folclore sureño, pero hay una violencia gratuita –los acosos a parejas para hacerse con droga, las amenazas a una anciana...– que llega a rayar lo grotesco. En cuanto a los temas de culpa y redención, que tanto interesaban a Ferrara, aquí están más diluidos, casi se mira con ironía todo eso en el desenlace, un cúmulo de circunstancias coincidentes con el que Herzog parece reírse un poco del tema, como si al final el film fuera para él únicamente un simple ejercicio.

5/10
My Son, My Son, What Have Ye Done

2009 | My Son, My Son, What Have Ye Done

Encuentros en el fin del mundo

2007 | Encounters at the End of the World

Werner Herzog continúa su recorrido por la naturaleza más salvaje, siempre fijándose en su relación con el ser humano. En su anterior documental, Grizzly Man (2005), Herzog analizó la relación del hombre con el entorno salvaje, materializado en la forma de un oso grizzly. Esta desgarradora historia ha dado paso a Encuentros en el fin del mundo, un nuevo documental sobre la capacidad del ser humano para enfrentarse a lo imposible. En esta ocasión, Herzog y su equipo se trasladan a la Antártida, donde conviven con los científicos que trabajan en el continente helado. Cuenta el cineasta alemán que cuando le propusieron este documental, él dejó muy claro a los productores que no iba a hacer otro film de pingüinos, referencia nada velada a El viaje del emperador. Al igual que ocurre con la filmografía de Herzog en general y con su producción de documentales en particular, este título muestra testimonios e imágenes, que al mismo tiempo cautivarán y aterrarán al espectador. El cineasta cuenta que lo que le decidió a abordarlo fueron unas imágenes submarinas bajo una gruesa capa de hielo. Con hábil uso de la intrigante música, la voz de narrador y entrevistador del propio Herzog, y la utilización de imágenes de la famosa expedición de Shackleton, y menciones a Scott y Amundsen, se juega al contraste entre las imágenes del increíble desierto blanco de hielo y las del campamento base de McMurdo, que se dirían las de una ciudad en obras, con el movimiento de tierras y el ruido de las excavadoras. Pero sobre todo Herzog se fija en las personas, buscadores de sueños los llama, científicos que han dejado el mundo civilizado de ocupaciones como la banca para venir allí, a los confines del mundo, a buscar otra cosa. Resultan subyugantes las consideraciones que hace el cineasta, y que acompañan a maravillosas imágenes, donde se nota el gusto por el encuadre, por ejemplo acerca de las profundidades marinas bajo el hielo, que se asemejarían a catedrales naturales, o de cierta sensación de que el hombre ha llegado al final de la aventura, ya no quedan rincones del planeta no hollados por el ser humano. Algunos planos se diría que nos retrotraen a los primeros días de la creación del mundo.

7/10
Rescate al amanecer

2006 | Rescue Dawn

Durante la guerra de Vietnam, Dieter Dengler, un piloto germano-americano, intenta sobrevivir en Laos después de que su avión haya sido derribado. Capturado y torturado por el enemigo es enviado a un campo de prisioneros. Allí, intentará poner en marcha un plan para escapar junto con otros prisioneros. Atípica cinta de Herzog, que por una vez se adentra en el género bélico, con una película que retoma una de sus obsesiones autorales: la relación del hombre con la naturaleza. El realizador alemán versiona en clave de película dramatizada su documental El pequeño Dieter quiere volar, sobre un personaje real, que está interpretado por Christian Bale.

6/10
Grizzly Man

2005 | Grizzly Man

Timothy Treadwell fue un ecologista neoyorquino defensor de los osos grizzly. Treadwell pasó años viviendo cerca de ellos, hasta que fue atacado junto con su novia por uno de estos animales. Werner Herzog mezcla testimonios de allegados, con fragmentos de documentales rodados por Treadwell. Éstos contienen imágenes escalofriantes en las que se le puede ver bañándose con plantígrados como si fueran perritos. El director recupera viejas obsesiones autorales, como el idealismo exacerbado hasta la locura, y la naturaleza hostil. En sus reflexiones ‘en off’, Herzog critica al protagonista.

7/10
The Wild Blue Yonder

2005 | The Wild Blue Yonder

Un extraterrestre llegado de un lejano planeta que ha perdido sus condiciones de habitabilidad forma parte de una expedición que llega buscando un lugar donde establecerse, con ideas de colonialismo no muy distintas de las de los terrícolas, padres fundadores y centros comerciales incluidos. A su vez los habitantes de la Tierra han emprendido un viaje semejante a una lejana galaxia, y van a terminar encontrando el planeta del extraterrestre como posible lugar donde establecerse. Werner Herzog, con el "alien" Brad Dourif como "speaker", ofrece una original fabulilla acerca de la degradación a que estamos sometiendo a la Tierra. Utiliza para ellos imágenes auténticas de la NASA y sus viajes espaciales, y otras submarinas en la Antártida que simulan el planeta del "alien", y acompaña todo de parafernalia científica para explicar cómo se podría haber realizado un viaje a un lugar sito a varios años luz. Arropa a la perfección la música, con pasajes sacros -el Kyrie, el Sanctus- interpretados por los tenores de Orosei.

6/10
Invencible (2001)

2001 | Invencible

Parábola en torno al ascenso del nazismo en Alemania. Zishe Breitbart, hijo de un herrero polaco, judío, tiene una fuerza descomunal, y el corazón y la inocencia de un niño. El célebre mago e ilusionista Hanussen, que aspira a establecer y dirigir un ministerio de fuerzas ocultas al servicio de Hitler, lo ficha para uno de sus espectáculos, donde debe encarnar al héroe mitológico Sigfrido. Entre ambos hombre se establece una relación especial, mientras Zishe cree haber recibido de Dios una misión: advertir a su pueblo de la que se le viene encima. El cineasta alemán Werner Herzog recupera la buena forma de antaño, cuando sorprendía con títulos como Aguirre, la cólera de Dios. Aquí se atreve con una historia inspirada en hechos reales, pero que adquiere trazos legendarios, y hasta de cuento. Los actores están soberbios: Tim Roth da rienda suelta a los excesos de su personaje, mientras que Jouko Ahola da con la justa medida para el suyo no parezca irreal.

6/10
Mi enemigo íntimo

1999 | Mein liebster Feind - Klaus Kinski

Si con algún actor hay que relacionar el cine del alemán Werner Herzog, ese actor es Klaus Kinski. Trabajaron juntos en cinco películas, una fructífera colaboración profesional que se inició en 1972 con Aguirre, la cólera de Dios. En este documental Herzog reflexiona acerca de lo que no deja de considerar una relación amor-odio con el actor, que se inició cuando él y Kinski eran adolescentes y debido a una serie de circunstancias concatenadas compartieron apartamento durante unos meses. Ya en aquella época Herzog fue testigo del difícil carácter de su amigo, pero aun sabiéndolo, no dudó en acudir a él años después para pedirle que protagonizara el film sobre el conocido conquistador español. La película arroja luz acerca de por qué confío en Kinski para tan complicado papel, y cuenta con el testimonio de múltiples actores que le acompañaron en sus filmes. Hay curiosidades tales como metraje que rodó Jason Robards para Fitzcarraldo, antes de que le sustituyera el incombustible Kinski.

6/10
Little Dieter Needs to Fly

1997 | Little Dieter Needs to Fly

Documental sobre Dieter Dengler, un piloto nacido en Alemania que se unió al ejército estadounidense. Su avión es derribado durante la Guerra de Vietnam. Intenta sobrevivir en Laos, pero es capturado por el enemigo y enviado a un campo de prisioneros. En lugar de perder la calma, pondrá en marcha un arriesgado plan para tratar de escapar, junto a otros prisioneros estadounidenses y tailandeses en condiciones penosas. Al final, logra persuadirlos y dejan atrás la prisión, pero Dieter acaba perdido en la jungla con uno de sus compañeros. Uno de los grandes documentales de Werner Herzog, que ha despuntado en el género con títulos como Grizzly Man. El cineasta alemán aborda uno de los temas recurrentes de su filmografía, la relación del hombre con la naturaleza y la supervivencia en condiciones extremas. En 2006, el propio Werner Herzog filmó la versión dramatizada de la misma historia, Rescate al amanecer, con Christian Bale y Steve Zahn.

7/10
Cobra verde

1987 | Cobra verde

El director alemán Werner Herzog (Aguirre, la cólera de Dios) reconstruye la historia real del forajido Francisco Manoel Da Silva. Su actor fetiche, Klaus Kinski compone un personaje atormentado.

6/10
La balada del pequeño soldado

1984 | Ballade vom kleinen Soldaten

Werner Herzog vuelve a las selvas que tan bien retrató en las ficciones de Aguirre, la cólera de Dios y Fitzcarraldo, para ofrecernos un escalofriante documental sobre los estragos del sandinismo en Nicaragua. Aunque de antemano se nos advierte que la visión de los indios miskitos -y por extensión, la de Herzog- sobre la situación en 1984, es que ahora se alinean con la 'contra' en enfrentamiento con los sandinistas, como antaño lo hicieron con éstos para oponerse a Somoza, y que tal vez vuelva a ocurrir otro tanto cuando el sandinismo caiga. La historia de los liberadores transformados en opresores se repite con demasiada frecuencia, como también supo recoger Hergé en su último álbum de Tintín, 'Tintín y los pícaros', publicado en 1976. Herzog y Denis Reichle saben introducirnos paulatinamente, de modo inteligente, en la triste situación de los miskitos, y recogen escenas impactantes, como la de un intento de incursión desde Honduras, con cruce de fuego con los sandinistas. Luego siguen los testimonios de los nativos sobre las matanzas perpetradas por las tropas gubernamentales, donde los niños mueren igual que los mayores, y se destruyen iglesias y se incautan bienes sin motivo aparente, pura praxis marxista. Así hasta llegar a lo más espeluznante: los niños son adiestrados para la guerra, criados en el odio por haber sido testigos del asesinato de padres y hermanos; y aun así, conservan un resto de inocencia, que se manifiesta en una sonrisa, una pequeña broma... Muchos, como reflexionan los cineastas, están destinados a morir pronto, triste muerte... Aunque su infancia ya había sufrido, mucho antes, una herida mortal.

6/10
Fitzcarraldo

1982 | Fitzcarraldo

La historia de un visionario amante de la ópera, empeñado en llevar este noble arte a lo más profundo de la selva peruana. Para ello debe amasar una fortuna en el negocio del caucho, y emprender la tarea, que suena a simple locura, de trasladar un barco por las montañas. Werner Herzog repitió, en este largo film de belleza casi salvaje, las ideas de la obsesión y del viaje por parajes selváticos, abordadas en Aguirre, la cólera de Dios. Lo hizo con una trama dominada conscientemente por la desmesura, que tuvo un rodaje problemático; de hecho el actor principal previsto, Jason Robards, fue reemplazado por Klaus Kinski, el actor que más se asocia a la carrera del cineasta; y Mick Jagger también quedaría fuera del film.

6/10
Woyzeck

1979 | Woyzeck

Woyzeck es un infeliz soldado que intenta superar que un superior le humille continuamente. El alemán Werner Herzog adapta la obra póstuma del dramaturgo Georg Buchner, también convertida en ópera.

5/10
Nosferatu (1979)

1979 | Nosferatu: Phantom der Nacht

Adaptación de Werner Herzog de la célebre novela "Drácula" de Bram Stoker, es al tiempo un sentido homenaje a la versión clásica del mito vampírico acometida por su compatriota F.W. Murnau en 1922.

6/10
La Soufrière

1977 | La Soufrière

Impactante documental del alemán Werner Herzog. En apenas treinta minutos describe la inesperada actividad de un volcán en La Soufrière, en la isla de Guadalupe, en la órbita colonial francesa del Caribe. El cineasta imprime emoción a las imágenes de la nube tóxica que expulsa el volcán, que según los expertos amenaza con la explosión de toda la montaña, lo que ha obligado a la evacuación de las proximidades. Aunque algún lugareño se niega a abandonar la zona. Curiosamente, las cosas no ocurrieron como vaticinaron los vulcanólogos, y gran parte del mérito de Herzog es sobreponerse a lo que podía ser una contrariedad para su documental, y revestirlo de un innegable interés.

7/10
Stroszek

1977 | Stroszek

Werner Herzog volvió a trabajar con Bruno S., el protagonista de El enigma de Gaspar Hauser, para contar una historia de inadaptados en los Estados Unidos, que tratan de hacer realidad sus sueños. Forman un peculiar trío, que va de Berlín a Wisconsin, Bruno, un alcohólico que no está demasiado bien de la cabeza, recién salido de la cárcel, que se gana unas monedas como músico callejero; Eva, una prostituta, y su interés amoroso; y el jubilado Scheitz, que inculca a los otros su "sueño americano". Sin duda el film se beneficia de las experiencias personales del director, quien también deambuló una temporada de su juventud por EE.UU.

6/10
Corazón de cristal

1976 | Herz aus Glas

Siglo XVIII. En una ciudad de Baviera muere el maestro cristalero sin revelar la técnica con la que construía sus famosos rubíes. El cineasta alemán Werner Herzog describe en el film la llegada de la revolución industrial.

6/10
Cuánta madera roería una marmota...

1976 | How much Wood Would a Woodchuck Chuck

Documental de Werner Herzog sobre un tema menor, pura curiosidad, que inicialmente despierta simpatía y arranca sonrisas al espectador, pero que llega a cansar. Se trata de un concurso que tiene lugar en Estados Unidos, en el marco de las subastas de ganado, y se trata de valorar cuál es el subastador que habla más rápido a la hora de atender a los potenciales compradores y hacer nuevas ofertas. La verdad sea dicha, los concursantes alcanzan velocidades sorprendentes (lo del campeón es alucinante), en lo que es un difícil ejercicio donde saber respirar se revela primordial. Tras saber que los vecinos amish de Pensilvania, donde se celebra el concurso, miran el evento con prevención, la cosa se reduce a la competición, el largo desfilar de unos y otros concursantes, la curiosidad de la primera mujer en competición, el ver cómo los pujadores con apenas un discreto gesto hacen su oferta...

6/10
El enigma de Gaspar Hauser

1974 | Jeder für sich und Gott gegen alle

En 1828 un enigmático joven apareció en las calles de Nuremberg. No sabía hablar ni escribir, y aunque por su edad debía tener unos veinte años, su desarrollo mental equivalía al de un crío. El profesor Daumer se aplicará a la tarea de integrarlo en el mundo, y cuando Gaspar es capaz de expresarse cuenta una historia estremecedora: hasta el día en que fue recogido, vivió siempre en un sótano, donde una persona anónima le daba de comer, sin dirigirle jamás la palabra. Estos hechos reales alimentaron en el imaginario popular la idea de que Gaspar era el hijo de un gran personaje de la vida pública, que por algún motivo inconfesable lo había apartado de su vida de tan cruel manera. Uno de los mejores trabajos del alemán Werner Herzog en el campo de la ficción. Se advierte su experiencia en el terreno documental a la hora de abordar, de frente y sin trucos baratos, pero con una visión humanista, una historia auténtica de la época del romanticismo. El film emparenta bien con El pequeño salvaje de François Truffaut, o El milagro de Ana Sullivan de Arthur Penn. Como protagonista, Herzog optó por escoger a Bruno S., un joven con verdaderos problemas psíquicos. Hay una crítica al entorno social, que veía a Gaspar como una curiosidad científica o de salón, y en línea con otros de sus títulos, algo que revela el título original ("Cada uno a favor de sí mismo, y Dios contra todos"), habla de la tendencia general de ocuparse de uno mismo, y de la revancha que se tomaría Dios para poner las cosas en su sitio.

7/10
El gran éxtasis del escultor de madera Steiner

1974 | Die Große Ekstase des Bildschnitzers Steiner

Más de un telespectador europeo está acostumbrado al rutinario ritual de los saltos de esquí en el día de año nuevo, casi tan familiares como el tradicional concierto desde Viena. La mirada distraída hacia esta disciplina deportiva bien podría hacerla cambiar la contemplación de este bello documental de Werner Herzog, que sigue los saltos del especialista suizo y campeón Walter Steiner. El film nos habla de ese corazón cuyos latidos se aceleran, y de los miedos que acometen al saltador después de una caída. Especial atractivo tienen los saltos rodados con cámara de alta velocidad, que luego reproducidos a velocidad normal permiten apreciar la belleza del momento, éxtasis según el título del film, en que sólo se mueve el saltador mientras el público se asemeja a estatuas de carne y hueso.

6/10
Aguirre, la cólera de Dios

1972 | Aguirre, der Zorn Gottes

El explorador español Lope de Aguirre lidera una expedición en la selva amazónica, soñando con encontrar la mítica ciudad de El Dorado. Su utopía, que incluye la fundación de una nueva dinastía, a la que daría lugar el enlace con su propia hija, se revela un completo desatino. Subyugante film de Werner Herzog, quizá el primero que supo plasmar el increíble esfuerzo que hicieron los conquistadores españoles en sus exploraciones por el Nuevo Mundo. La cámara atrapa las mil penalidades de su andar por la selva, que en parte fueron las mismas que padecieron en el rodaje de la película, donde se llegó, según aseguran los cronistas, al enfrentamiento brutal entre el director y el protagonista, un Klaus Kinski que encarna como nadie la locura. El dibujo del descenso del río y los indígenas hostiles, influiría años más tarde en una historia no demasiado lejana en temática y concepción, el Apocalypse Now de Francis Ford Coppola. Queda para la historia el plano rodado en travelling circular de Lope solo en su balsa, invadida por los monos.

7/10
El país del silencio y la oscuridad

1971 | Land des Schweigens und der Dunkelheit

Extraordinario documental del alemán Werner Herzog acerca del difícil mundo de los sordociegos, que sin duda le sirvió para preparar el rodaje, tres años después, de El enigma de Gaspar Hauser. El motor del film en Fini Straubinger, una mujer madura que, siendo una cría, sufrió un accidente a resultas del cual perdió, primero la vista, y luego el oído. De un modo pudorosamente encantador, cuenta cómo sobrellevó la soledad de su nueva condición apoyándose en Dios y en su madre. Y aunque podía hablar, tuvo que aprender un lenguaje táctil, para que los demás se comunicaran con ella, y para a su vez comunicarse ella con otros sordociegos. Fini se preocupó no sólo de disfrutar de la vida , sino de ayudar a otras personas sordociegas en circunstancias mucho más difíciles que las suyas. Y así, en su periplo habitual, visita a sordociegos de nacimiento –cuyo aprendizaje, para hablar y para aprehender conceptos abstractos, es muy complejo– y a otros a los que la ausencia de la familia, o una menor facilidad para el aprendizaje, ha contribuido a un aislamiento del que es muy difícil salir... El film es un verdadero canto a la alegría de vivir y a la dignidad de la persona. Una cuestión sobre la que en Alemania existe una auténtica sensibilidad, con la no tan lejana experiencia de las inhumanas leyes nazis, que promovían la eugenesia y la eutanasia para los que no se ajustaban a los cánones de raza y salud. Estamos ante un documento que transmite emociones genuinas, donde vemos personas que disfrutan de cosas tan sencillas como una ducha, o de palpar el tronco de un árbol o la trompa de un elefante. No es fácil el día a día de los sordociegos, pero también extraemos de este documental la valiosa enseñanza de que cada persona tiene un valor por sí misma. Herzog usa eficazmente recursos como el arranque con la pantalla en negro y una voz hablando, que nos sumerge de lleno en 'el país de la oscuridad y el silencio', o la música de Bach y Vivaldi, que eleva el espíritu de las conmovedoras luchas cotidianas de estos discapacitados.

8/10
Futuro incierto

1971 | Behinderte Zukunft?

Con toda razón puede decirse que este documental forma un díptico junto a El país del silencio y la oscuridad, realizado el mismo año por Werner Herzog. Describe la situación en Alemania de los discapacitados, a los que les pueden faltar piernas y brazos, o tenerlos más cortos, a distintas edades, niños, adolescentes y adultos, y compara la asistencia social con la de Estados Unidos. Sin caer en el sentimentalismo fácil, Herzog nos muestra unos verdaderos niños, llenos de encanto y ganas de vivir, que procuran sobreponerse a su situación. Las imágenes en que hacen ejercicios de equilibrio, para habituarse a su minusvalía, son sobrecogedoras. Se recoge el apoyo esencial de las familias, amor verdadero, lo que realza las alturas que puede alcanzar el espíritu humano, y la enorme dignidad de la persona; ello por contraste con algunas incomprensiones narradas con sencillez y pena, como la del reproche que recibió una madre de otra persona, al verle con el niño, preguntándole con sensibilidad nula –para con ella y para con el hijo– qué había tomado durante el embarazo. Ser tratados como personas normales, favorecer su integración, poder vivir en paz, es lo que reclaman estos discapacitados. Un momento escalofriante es la lectura que hace un adolescente inválido de una carta, en que un anónimo "filántropo" pedía la eutanasia para los chicos como él, "para que no sufran".

7/10
Fata Morgana

1971 | Fata Morgana

Singular documental de Werner Herzog, probablemente el más abstracto de los que ha dirigido. Rodado en el Sahara, y estructurado en tres partes, "Creación", "Paraíso" y "La edad dorada", el cineasta ofrece una curiosa experiencia sensorial de imágenes y sonidos sorprendentes, inspirada en la mitología maya.

6/10
También los enanos empezaron pequeños

1970 | Auch Zwerge haben klein angefangen

Singular reflexión de Werner Herzog acerca de la condición humana, de potente imaginería en blanco y negro, pero discurrir bizarro. El film narra, con tintes tragicómicos, la rebelión en una institución de un grupo de enanos contra la autoridad. Uno de los personajes representa el conjunto de los siete pecados capitales. Y de este modo alegórico, no exento de humor negro, se señala cómo una revuelta contra la tiranía, por muy justificada que esté, puede traer consigo, paradójicamente, actos de crueldad y degradación que rebajan el valor de la lucha.

6/10
Los médicos voladores de África Oriental

1969 | Die Fliegenden Ärzte von Ostafrika

Los médicos voladores de África Oriental son una rama de la Fundación Africana para la Medicina y la Alimentación, que reúne a un grupo de doctores voluntarios, y se financia con donativos privados. Su finalidad es acudir raudos en avioneta a zonas de precaria atención médica en países como Tanzania, Uganda o Kenia, para realizar operaciones quirúrgicas, casi siempre con vistas a curar quemaduras o heridas por arma blanca. Este documental de un todavía primerizo Werner Herzog atrapa la labor desinteresada de estas personas, muchas veces en colaboración con los misioneros católicos que realizan una asombrosa tarea de atención a los nativos. El film tiene un punto de frialdad, Herzog no está tan suelto como lo estaría en el futuro, pero los casos que recoge son tan escalofriantes –la pequeña que muere en una operación por la ignorancia de su madre, que le ha dado de comer antes sin saber que eso tendría un efecto fatal, el joven que sólo piensa en venganza por el cruel ataque con lanza que padeció su hermana...– que resulta poco menos que imposible para el espectador permanecer indiferente; e invita no sólo a prestar ayuda, sino a mejorar la comunicación, una de las dificultades para que esa ayuda sea verdaderamente eficaz.

6/10
Signos de vida

1968 | Lebenszeichen

Stroszek, paracaidista alemán herido durante la II Guerra Mundial, es enviado a Kos, una tranquila ciudad de Creta, junto a Nora, su esposa. Allí, se reúne con otros soldados con heridas leves, en el polvorín de una vieja fortaleza. Como hay poco que hacer, Stroszek está a punto de volverse loco. Acaba arrastrando a sus compañeros a una descabellada misión. Ópera prima de Werner Herzog, que versiona libremente "El inválido loco de fuerte Ratonneau", una obra de Achim von Arnim, del siglo XIX. Ya están presentes temas tan personales de Herzog como la locura, y los personajes carismáticos.

6/10
Últimas palabras

1968 | Letzte Worte

Corto "quedada" del alemán Werner Herzog, reservado sólo para los incondicionales que deseen conocer su filmografía completa. El cineasta rueda un breve documental en la isla de Creta en blanco y negro, recogiendo las pretendidas últimas palabras de varios lugareños, que se repiten y nunca terminan, quedando reducidas a incoherencias, farfulladas no se sabe muy bien por qué, y a algunas alusiones a una isla antigua leprosería. Entre medias, una música algo irritante con una especie de balalaika.

4/10
Heracles

1962 | Herakles

Primer trabajo del director alemán Werner Herzog, que rodó con sólo veinte años. Rodado en blanco y negro, y sólo con música y unos pocos rotulos, este corto traza un parelismo entre Heracles, el más grande de los héroes mitológicos griegos, y los musculosos asiduos al gimnasio de la época actual, cuyos modernos 'enemigos' y 'trabajos' consisten en caravanas de automóviles, accidentes y aviones cazas, de los que busca su equivalente en la mitología clásica. Se trata más que nada de una curiosidad, que revela el talento de Herzog, que sabe casar bien las imágenes de ejercicio muscular, con primerísimos planos del cuerpo, con las de la calle, todas acompañadas de un banda sonora de jazz.

5/10
Meeting Gorbachev

2019 | Meeting Gorbachev

Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin

2019 | Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin

Werner Herzog llevó al cine en 1987 “The Viceroy of Ouidah”, obra del escritor viajero Bruce Chatwin, en su película Cobra verde. Nació una amistad, momento en que Chatwin le confesó su fascinación por el film Signos de vida, de 1968. Fallecido en 1989 a la temprana edad de 48 años, el cineasta alemán le dedica este documental 30 años después, donde la columna vertebral de la narración la constituye los recónditos lugares del planeta a los que ambos se dirigieron en momentos distintos de su vida y sin ponerse de acuerdo. Los restos de un brontosaurio (¿o no?) son el inicio del viaje a Patagonia, lugar al que Chatwin dedicó su primer libro de 1977, y de ahí se salta a lugares diversos como Australia, que permite ahondar en las canciones y las “songlines” de las que le gustaba hablar al escritor, dirigiendo su mirada a los aborígenes. Estamos ante un documental del alemán Werner Herzog, al que los amantes de la saga Star Wars conocen solo –desgraciadamente– por su pequeño papel en la serie The Mandolarian, desconociendo por completo que es uno de los grandes del llamado “nuevo cine alemán”. Además de títulos de ficción, es un grande del documental, con títulos como El país del silencio y la oscuridad o Grizzly Man. El que nos ocupa ahonda en el concepto de Chatwin de que todos los hombres somos de algún modo nómadas, en continuo movimiento, pero no es de los más poderosos. Lo que no le impide ofrecer imágenes impactantes y reflexiones sobre distintas expresiones culturales, con su voz poderosa, o acudiendo a grabaciones de sus libros del propio Chatwin.

6/10
Into the Inferno

2016 | Into the Inferno

Werner Herzog y el especialista en volcanes Clive Oppenheimer emprenden una aventura por todo el mundo explorando algunos de los volcanes más míticos de Indonesia, Etiopia, Islandia y Corea del Norte. Conversando con científicos e indígenas de cada zona buscan entender la compleja y antigua conexión que existe entre los seres humanos y una de las grandes maravillas de la naturaleza.

La reina del desierto

2014 | Queen of the Desert

El veterano Werner Herzog lleva a la pantalla la vida de la arqueóloga, escritora y agente británica Gertrude Bell. Tras un inicio prometedor, y a pesar de la correcta elección del reparto, el guión acaba resultando un tanto monótono, que no aprovecha bien el potencial del personaje central. Uno de los títulos menos estimulantes del autor. 

5/10
Into the Abyss

2012 | Into the Abyss

Death Row

2012 | Death Row

Happy People: A Year in the Taiga

2011 | Happy People: A Year in the Taiga

La cueva de los sueños olvidados

2010 | Cave of Forgotten Dreams

En 1994 un equipo de científicos liderado por Jean-Marie Chauvet descubrió una cueva junto a Pont D’Arc, en el sur de Francia, que albergaba en su interior pinturas rupestres de gran belleza, antiquísimas y en perfecto estado, ya que el lugar habría quedado sellado por causas naturales hace miles de años. Bautizada como cueva Chauvet en honor a su descubridor, el cineasta alemán Werner Herzog obtuvo quince años después los permisos necesarios para rodar en su interior con cámaras 3D, todo un privilegio ya que el lugar es de acceso restringido por razones de conversación, y porque los expertos siguen trabajando sobre lo allí encontrado. Auténtico especialista en rodar documentales desafiantes y extremos, La cueva de los sueños olvidados aúna dos de sus temas favoritos: la naturaleza desafiante y la grandeza del espíritu humano, manifestada a través del arte, que estaban presentes en sus trabajos más tempranos (El país del silencio y la oscuridad, El gran éxtasis del escultor de madera Steiner) hasta los más recientes (Grizzly Man, Encuentros en el fin del mundo). Con su voz profunda de narrador, Herzog comparte con el espectador la emoción de penetrar en un lugar único -qué gran uso del silencio para amplificar los ruidos de la cueva e incluir los latidos del corazón y la música-, y las impresiones que le producen las pinturas que ve, los restos óseos. Su erudición se combina con su alma de artista y sus ideas sobre el hombre, considerando la imposibilidad de saber como éra la vida del hombre del Paleolítico, y la obligación de imaginar, intuir cosas, como la de unos animales de ocho patas, que en su impresión de movimiento serían una especie de “protocine”. La cueva de los sueños olvidados nos brinda un nuevo encuentro con el Herzog inquieto, que encadena preguntas a los expertos que tiene ante sí, y que se permite suaves ironías, por ejemplo acerca de las armas que debían servir a nuestros ancestros para cazar animales. El alemán demuestra ser un hombre abierto al misterio, que sabe que la ciencia no puede dar todas las respuestas. Resulta significativo a tal respecto el comentario que incluye sobre el aborigen australiano, que interrogado sobre las razones por las que pinta al modo del hombre primitivo, responde que él no pinta, es el espíritu. Pues a tal respecto, se subraya esa apertura a la trascendencia, que tendría sus manifestaciones en el arte y, tal vez, en ceremonias cultuales, como parecen sugerir figurillas y una piedra a modo de altar. Herzog logra algo no fácil, hacer entretenidas la divulgación de la historia de la cueva y las preguntas sobre el hombre que suscita, nunca resulta pedante o adopta poses de sabelotodo. El recurso al 3D en La cueva de los sueños olvidados tiene todo su sentido, si el hombre prehistórico aprovechaba el relieve de la roca para crear sus figuras de animales, Herzog usa bien la tridimensionalidad para meter al público en la historia, con los campos de vides, los pasillos de los archivos, y dentro de la cueva en los estrechos pasadizos y en las amplias cámaras, de modo que casi se pueda tocar una increíbles obras de arte de 30.000 años de antigüedad.

6/10
My Son, My Son, What Have Ye Done

2009 | My Son, My Son, What Have Ye Done

Encuentros en el fin del mundo

2007 | Encounters at the End of the World

Werner Herzog continúa su recorrido por la naturaleza más salvaje, siempre fijándose en su relación con el ser humano. En su anterior documental, Grizzly Man (2005), Herzog analizó la relación del hombre con el entorno salvaje, materializado en la forma de un oso grizzly. Esta desgarradora historia ha dado paso a Encuentros en el fin del mundo, un nuevo documental sobre la capacidad del ser humano para enfrentarse a lo imposible. En esta ocasión, Herzog y su equipo se trasladan a la Antártida, donde conviven con los científicos que trabajan en el continente helado. Cuenta el cineasta alemán que cuando le propusieron este documental, él dejó muy claro a los productores que no iba a hacer otro film de pingüinos, referencia nada velada a El viaje del emperador. Al igual que ocurre con la filmografía de Herzog en general y con su producción de documentales en particular, este título muestra testimonios e imágenes, que al mismo tiempo cautivarán y aterrarán al espectador. El cineasta cuenta que lo que le decidió a abordarlo fueron unas imágenes submarinas bajo una gruesa capa de hielo. Con hábil uso de la intrigante música, la voz de narrador y entrevistador del propio Herzog, y la utilización de imágenes de la famosa expedición de Shackleton, y menciones a Scott y Amundsen, se juega al contraste entre las imágenes del increíble desierto blanco de hielo y las del campamento base de McMurdo, que se dirían las de una ciudad en obras, con el movimiento de tierras y el ruido de las excavadoras. Pero sobre todo Herzog se fija en las personas, buscadores de sueños los llama, científicos que han dejado el mundo civilizado de ocupaciones como la banca para venir allí, a los confines del mundo, a buscar otra cosa. Resultan subyugantes las consideraciones que hace el cineasta, y que acompañan a maravillosas imágenes, donde se nota el gusto por el encuadre, por ejemplo acerca de las profundidades marinas bajo el hielo, que se asemejarían a catedrales naturales, o de cierta sensación de que el hombre ha llegado al final de la aventura, ya no quedan rincones del planeta no hollados por el ser humano. Algunos planos se diría que nos retrotraen a los primeros días de la creación del mundo.

7/10
Rescate al amanecer

2006 | Rescue Dawn

Durante la guerra de Vietnam, Dieter Dengler, un piloto germano-americano, intenta sobrevivir en Laos después de que su avión haya sido derribado. Capturado y torturado por el enemigo es enviado a un campo de prisioneros. Allí, intentará poner en marcha un plan para escapar junto con otros prisioneros. Atípica cinta de Herzog, que por una vez se adentra en el género bélico, con una película que retoma una de sus obsesiones autorales: la relación del hombre con la naturaleza. El realizador alemán versiona en clave de película dramatizada su documental El pequeño Dieter quiere volar, sobre un personaje real, que está interpretado por Christian Bale.

6/10
The Wild Blue Yonder

2005 | The Wild Blue Yonder

Un extraterrestre llegado de un lejano planeta que ha perdido sus condiciones de habitabilidad forma parte de una expedición que llega buscando un lugar donde establecerse, con ideas de colonialismo no muy distintas de las de los terrícolas, padres fundadores y centros comerciales incluidos. A su vez los habitantes de la Tierra han emprendido un viaje semejante a una lejana galaxia, y van a terminar encontrando el planeta del extraterrestre como posible lugar donde establecerse. Werner Herzog, con el "alien" Brad Dourif como "speaker", ofrece una original fabulilla acerca de la degradación a que estamos sometiendo a la Tierra. Utiliza para ellos imágenes auténticas de la NASA y sus viajes espaciales, y otras submarinas en la Antártida que simulan el planeta del "alien", y acompaña todo de parafernalia científica para explicar cómo se podría haber realizado un viaje a un lugar sito a varios años luz. Arropa a la perfección la música, con pasajes sacros -el Kyrie, el Sanctus- interpretados por los tenores de Orosei.

6/10
Grizzly Man

2005 | Grizzly Man

Timothy Treadwell fue un ecologista neoyorquino defensor de los osos grizzly. Treadwell pasó años viviendo cerca de ellos, hasta que fue atacado junto con su novia por uno de estos animales. Werner Herzog mezcla testimonios de allegados, con fragmentos de documentales rodados por Treadwell. Éstos contienen imágenes escalofriantes en las que se le puede ver bañándose con plantígrados como si fueran perritos. El director recupera viejas obsesiones autorales, como el idealismo exacerbado hasta la locura, y la naturaleza hostil. En sus reflexiones ‘en off’, Herzog critica al protagonista.

7/10
Invencible (2001)

2001 | Invencible

Parábola en torno al ascenso del nazismo en Alemania. Zishe Breitbart, hijo de un herrero polaco, judío, tiene una fuerza descomunal, y el corazón y la inocencia de un niño. El célebre mago e ilusionista Hanussen, que aspira a establecer y dirigir un ministerio de fuerzas ocultas al servicio de Hitler, lo ficha para uno de sus espectáculos, donde debe encarnar al héroe mitológico Sigfrido. Entre ambos hombre se establece una relación especial, mientras Zishe cree haber recibido de Dios una misión: advertir a su pueblo de la que se le viene encima. El cineasta alemán Werner Herzog recupera la buena forma de antaño, cuando sorprendía con títulos como Aguirre, la cólera de Dios. Aquí se atreve con una historia inspirada en hechos reales, pero que adquiere trazos legendarios, y hasta de cuento. Los actores están soberbios: Tim Roth da rienda suelta a los excesos de su personaje, mientras que Jouko Ahola da con la justa medida para el suyo no parezca irreal.

6/10
Mi enemigo íntimo

1999 | Mein liebster Feind - Klaus Kinski

Si con algún actor hay que relacionar el cine del alemán Werner Herzog, ese actor es Klaus Kinski. Trabajaron juntos en cinco películas, una fructífera colaboración profesional que se inició en 1972 con Aguirre, la cólera de Dios. En este documental Herzog reflexiona acerca de lo que no deja de considerar una relación amor-odio con el actor, que se inició cuando él y Kinski eran adolescentes y debido a una serie de circunstancias concatenadas compartieron apartamento durante unos meses. Ya en aquella época Herzog fue testigo del difícil carácter de su amigo, pero aun sabiéndolo, no dudó en acudir a él años después para pedirle que protagonizara el film sobre el conocido conquistador español. La película arroja luz acerca de por qué confío en Kinski para tan complicado papel, y cuenta con el testimonio de múltiples actores que le acompañaron en sus filmes. Hay curiosidades tales como metraje que rodó Jason Robards para Fitzcarraldo, antes de que le sustituyera el incombustible Kinski.

6/10
Little Dieter Needs to Fly

1997 | Little Dieter Needs to Fly

Documental sobre Dieter Dengler, un piloto nacido en Alemania que se unió al ejército estadounidense. Su avión es derribado durante la Guerra de Vietnam. Intenta sobrevivir en Laos, pero es capturado por el enemigo y enviado a un campo de prisioneros. En lugar de perder la calma, pondrá en marcha un arriesgado plan para tratar de escapar, junto a otros prisioneros estadounidenses y tailandeses en condiciones penosas. Al final, logra persuadirlos y dejan atrás la prisión, pero Dieter acaba perdido en la jungla con uno de sus compañeros. Uno de los grandes documentales de Werner Herzog, que ha despuntado en el género con títulos como Grizzly Man. El cineasta alemán aborda uno de los temas recurrentes de su filmografía, la relación del hombre con la naturaleza y la supervivencia en condiciones extremas. En 2006, el propio Werner Herzog filmó la versión dramatizada de la misma historia, Rescate al amanecer, con Christian Bale y Steve Zahn.

7/10
Cobra verde

1987 | Cobra verde

El director alemán Werner Herzog (Aguirre, la cólera de Dios) reconstruye la historia real del forajido Francisco Manoel Da Silva. Su actor fetiche, Klaus Kinski compone un personaje atormentado.

6/10
La balada del pequeño soldado

1984 | Ballade vom kleinen Soldaten

Werner Herzog vuelve a las selvas que tan bien retrató en las ficciones de Aguirre, la cólera de Dios y Fitzcarraldo, para ofrecernos un escalofriante documental sobre los estragos del sandinismo en Nicaragua. Aunque de antemano se nos advierte que la visión de los indios miskitos -y por extensión, la de Herzog- sobre la situación en 1984, es que ahora se alinean con la 'contra' en enfrentamiento con los sandinistas, como antaño lo hicieron con éstos para oponerse a Somoza, y que tal vez vuelva a ocurrir otro tanto cuando el sandinismo caiga. La historia de los liberadores transformados en opresores se repite con demasiada frecuencia, como también supo recoger Hergé en su último álbum de Tintín, 'Tintín y los pícaros', publicado en 1976. Herzog y Denis Reichle saben introducirnos paulatinamente, de modo inteligente, en la triste situación de los miskitos, y recogen escenas impactantes, como la de un intento de incursión desde Honduras, con cruce de fuego con los sandinistas. Luego siguen los testimonios de los nativos sobre las matanzas perpetradas por las tropas gubernamentales, donde los niños mueren igual que los mayores, y se destruyen iglesias y se incautan bienes sin motivo aparente, pura praxis marxista. Así hasta llegar a lo más espeluznante: los niños son adiestrados para la guerra, criados en el odio por haber sido testigos del asesinato de padres y hermanos; y aun así, conservan un resto de inocencia, que se manifiesta en una sonrisa, una pequeña broma... Muchos, como reflexionan los cineastas, están destinados a morir pronto, triste muerte... Aunque su infancia ya había sufrido, mucho antes, una herida mortal.

6/10
Fitzcarraldo

1982 | Fitzcarraldo

La historia de un visionario amante de la ópera, empeñado en llevar este noble arte a lo más profundo de la selva peruana. Para ello debe amasar una fortuna en el negocio del caucho, y emprender la tarea, que suena a simple locura, de trasladar un barco por las montañas. Werner Herzog repitió, en este largo film de belleza casi salvaje, las ideas de la obsesión y del viaje por parajes selváticos, abordadas en Aguirre, la cólera de Dios. Lo hizo con una trama dominada conscientemente por la desmesura, que tuvo un rodaje problemático; de hecho el actor principal previsto, Jason Robards, fue reemplazado por Klaus Kinski, el actor que más se asocia a la carrera del cineasta; y Mick Jagger también quedaría fuera del film.

6/10
Nosferatu (1979)

1979 | Nosferatu: Phantom der Nacht

Adaptación de Werner Herzog de la célebre novela "Drácula" de Bram Stoker, es al tiempo un sentido homenaje a la versión clásica del mito vampírico acometida por su compatriota F.W. Murnau en 1922.

6/10
Woyzeck

1979 | Woyzeck

Woyzeck es un infeliz soldado que intenta superar que un superior le humille continuamente. El alemán Werner Herzog adapta la obra póstuma del dramaturgo Georg Buchner, también convertida en ópera.

5/10
Stroszek

1977 | Stroszek

Werner Herzog volvió a trabajar con Bruno S., el protagonista de El enigma de Gaspar Hauser, para contar una historia de inadaptados en los Estados Unidos, que tratan de hacer realidad sus sueños. Forman un peculiar trío, que va de Berlín a Wisconsin, Bruno, un alcohólico que no está demasiado bien de la cabeza, recién salido de la cárcel, que se gana unas monedas como músico callejero; Eva, una prostituta, y su interés amoroso; y el jubilado Scheitz, que inculca a los otros su "sueño americano". Sin duda el film se beneficia de las experiencias personales del director, quien también deambuló una temporada de su juventud por EE.UU.

6/10
Corazón de cristal

1976 | Herz aus Glas

Siglo XVIII. En una ciudad de Baviera muere el maestro cristalero sin revelar la técnica con la que construía sus famosos rubíes. El cineasta alemán Werner Herzog describe en el film la llegada de la revolución industrial.

6/10
Cuánta madera roería una marmota...

1976 | How much Wood Would a Woodchuck Chuck

Documental de Werner Herzog sobre un tema menor, pura curiosidad, que inicialmente despierta simpatía y arranca sonrisas al espectador, pero que llega a cansar. Se trata de un concurso que tiene lugar en Estados Unidos, en el marco de las subastas de ganado, y se trata de valorar cuál es el subastador que habla más rápido a la hora de atender a los potenciales compradores y hacer nuevas ofertas. La verdad sea dicha, los concursantes alcanzan velocidades sorprendentes (lo del campeón es alucinante), en lo que es un difícil ejercicio donde saber respirar se revela primordial. Tras saber que los vecinos amish de Pensilvania, donde se celebra el concurso, miran el evento con prevención, la cosa se reduce a la competición, el largo desfilar de unos y otros concursantes, la curiosidad de la primera mujer en competición, el ver cómo los pujadores con apenas un discreto gesto hacen su oferta...

6/10
El enigma de Gaspar Hauser

1974 | Jeder für sich und Gott gegen alle

En 1828 un enigmático joven apareció en las calles de Nuremberg. No sabía hablar ni escribir, y aunque por su edad debía tener unos veinte años, su desarrollo mental equivalía al de un crío. El profesor Daumer se aplicará a la tarea de integrarlo en el mundo, y cuando Gaspar es capaz de expresarse cuenta una historia estremecedora: hasta el día en que fue recogido, vivió siempre en un sótano, donde una persona anónima le daba de comer, sin dirigirle jamás la palabra. Estos hechos reales alimentaron en el imaginario popular la idea de que Gaspar era el hijo de un gran personaje de la vida pública, que por algún motivo inconfesable lo había apartado de su vida de tan cruel manera. Uno de los mejores trabajos del alemán Werner Herzog en el campo de la ficción. Se advierte su experiencia en el terreno documental a la hora de abordar, de frente y sin trucos baratos, pero con una visión humanista, una historia auténtica de la época del romanticismo. El film emparenta bien con El pequeño salvaje de François Truffaut, o El milagro de Ana Sullivan de Arthur Penn. Como protagonista, Herzog optó por escoger a Bruno S., un joven con verdaderos problemas psíquicos. Hay una crítica al entorno social, que veía a Gaspar como una curiosidad científica o de salón, y en línea con otros de sus títulos, algo que revela el título original ("Cada uno a favor de sí mismo, y Dios contra todos"), habla de la tendencia general de ocuparse de uno mismo, y de la revancha que se tomaría Dios para poner las cosas en su sitio.

7/10
El gran éxtasis del escultor de madera Steiner

1974 | Die Große Ekstase des Bildschnitzers Steiner

Más de un telespectador europeo está acostumbrado al rutinario ritual de los saltos de esquí en el día de año nuevo, casi tan familiares como el tradicional concierto desde Viena. La mirada distraída hacia esta disciplina deportiva bien podría hacerla cambiar la contemplación de este bello documental de Werner Herzog, que sigue los saltos del especialista suizo y campeón Walter Steiner. El film nos habla de ese corazón cuyos latidos se aceleran, y de los miedos que acometen al saltador después de una caída. Especial atractivo tienen los saltos rodados con cámara de alta velocidad, que luego reproducidos a velocidad normal permiten apreciar la belleza del momento, éxtasis según el título del film, en que sólo se mueve el saltador mientras el público se asemeja a estatuas de carne y hueso.

6/10
Aguirre, la cólera de Dios

1972 | Aguirre, der Zorn Gottes

El explorador español Lope de Aguirre lidera una expedición en la selva amazónica, soñando con encontrar la mítica ciudad de El Dorado. Su utopía, que incluye la fundación de una nueva dinastía, a la que daría lugar el enlace con su propia hija, se revela un completo desatino. Subyugante film de Werner Herzog, quizá el primero que supo plasmar el increíble esfuerzo que hicieron los conquistadores españoles en sus exploraciones por el Nuevo Mundo. La cámara atrapa las mil penalidades de su andar por la selva, que en parte fueron las mismas que padecieron en el rodaje de la película, donde se llegó, según aseguran los cronistas, al enfrentamiento brutal entre el director y el protagonista, un Klaus Kinski que encarna como nadie la locura. El dibujo del descenso del río y los indígenas hostiles, influiría años más tarde en una historia no demasiado lejana en temática y concepción, el Apocalypse Now de Francis Ford Coppola. Queda para la historia el plano rodado en travelling circular de Lope solo en su balsa, invadida por los monos.

7/10
El país del silencio y la oscuridad

1971 | Land des Schweigens und der Dunkelheit

Extraordinario documental del alemán Werner Herzog acerca del difícil mundo de los sordociegos, que sin duda le sirvió para preparar el rodaje, tres años después, de El enigma de Gaspar Hauser. El motor del film en Fini Straubinger, una mujer madura que, siendo una cría, sufrió un accidente a resultas del cual perdió, primero la vista, y luego el oído. De un modo pudorosamente encantador, cuenta cómo sobrellevó la soledad de su nueva condición apoyándose en Dios y en su madre. Y aunque podía hablar, tuvo que aprender un lenguaje táctil, para que los demás se comunicaran con ella, y para a su vez comunicarse ella con otros sordociegos. Fini se preocupó no sólo de disfrutar de la vida , sino de ayudar a otras personas sordociegas en circunstancias mucho más difíciles que las suyas. Y así, en su periplo habitual, visita a sordociegos de nacimiento –cuyo aprendizaje, para hablar y para aprehender conceptos abstractos, es muy complejo– y a otros a los que la ausencia de la familia, o una menor facilidad para el aprendizaje, ha contribuido a un aislamiento del que es muy difícil salir... El film es un verdadero canto a la alegría de vivir y a la dignidad de la persona. Una cuestión sobre la que en Alemania existe una auténtica sensibilidad, con la no tan lejana experiencia de las inhumanas leyes nazis, que promovían la eugenesia y la eutanasia para los que no se ajustaban a los cánones de raza y salud. Estamos ante un documento que transmite emociones genuinas, donde vemos personas que disfrutan de cosas tan sencillas como una ducha, o de palpar el tronco de un árbol o la trompa de un elefante. No es fácil el día a día de los sordociegos, pero también extraemos de este documental la valiosa enseñanza de que cada persona tiene un valor por sí misma. Herzog usa eficazmente recursos como el arranque con la pantalla en negro y una voz hablando, que nos sumerge de lleno en 'el país de la oscuridad y el silencio', o la música de Bach y Vivaldi, que eleva el espíritu de las conmovedoras luchas cotidianas de estos discapacitados.

8/10
Futuro incierto

1971 | Behinderte Zukunft?

Con toda razón puede decirse que este documental forma un díptico junto a El país del silencio y la oscuridad, realizado el mismo año por Werner Herzog. Describe la situación en Alemania de los discapacitados, a los que les pueden faltar piernas y brazos, o tenerlos más cortos, a distintas edades, niños, adolescentes y adultos, y compara la asistencia social con la de Estados Unidos. Sin caer en el sentimentalismo fácil, Herzog nos muestra unos verdaderos niños, llenos de encanto y ganas de vivir, que procuran sobreponerse a su situación. Las imágenes en que hacen ejercicios de equilibrio, para habituarse a su minusvalía, son sobrecogedoras. Se recoge el apoyo esencial de las familias, amor verdadero, lo que realza las alturas que puede alcanzar el espíritu humano, y la enorme dignidad de la persona; ello por contraste con algunas incomprensiones narradas con sencillez y pena, como la del reproche que recibió una madre de otra persona, al verle con el niño, preguntándole con sensibilidad nula –para con ella y para con el hijo– qué había tomado durante el embarazo. Ser tratados como personas normales, favorecer su integración, poder vivir en paz, es lo que reclaman estos discapacitados. Un momento escalofriante es la lectura que hace un adolescente inválido de una carta, en que un anónimo "filántropo" pedía la eutanasia para los chicos como él, "para que no sufran".

7/10
Fata Morgana

1971 | Fata Morgana

Singular documental de Werner Herzog, probablemente el más abstracto de los que ha dirigido. Rodado en el Sahara, y estructurado en tres partes, "Creación", "Paraíso" y "La edad dorada", el cineasta ofrece una curiosa experiencia sensorial de imágenes y sonidos sorprendentes, inspirada en la mitología maya.

6/10
También los enanos empezaron pequeños

1970 | Auch Zwerge haben klein angefangen

Singular reflexión de Werner Herzog acerca de la condición humana, de potente imaginería en blanco y negro, pero discurrir bizarro. El film narra, con tintes tragicómicos, la rebelión en una institución de un grupo de enanos contra la autoridad. Uno de los personajes representa el conjunto de los siete pecados capitales. Y de este modo alegórico, no exento de humor negro, se señala cómo una revuelta contra la tiranía, por muy justificada que esté, puede traer consigo, paradójicamente, actos de crueldad y degradación que rebajan el valor de la lucha.

6/10
Los médicos voladores de África Oriental

1969 | Die Fliegenden Ärzte von Ostafrika

Los médicos voladores de África Oriental son una rama de la Fundación Africana para la Medicina y la Alimentación, que reúne a un grupo de doctores voluntarios, y se financia con donativos privados. Su finalidad es acudir raudos en avioneta a zonas de precaria atención médica en países como Tanzania, Uganda o Kenia, para realizar operaciones quirúrgicas, casi siempre con vistas a curar quemaduras o heridas por arma blanca. Este documental de un todavía primerizo Werner Herzog atrapa la labor desinteresada de estas personas, muchas veces en colaboración con los misioneros católicos que realizan una asombrosa tarea de atención a los nativos. El film tiene un punto de frialdad, Herzog no está tan suelto como lo estaría en el futuro, pero los casos que recoge son tan escalofriantes –la pequeña que muere en una operación por la ignorancia de su madre, que le ha dado de comer antes sin saber que eso tendría un efecto fatal, el joven que sólo piensa en venganza por el cruel ataque con lanza que padeció su hermana...– que resulta poco menos que imposible para el espectador permanecer indiferente; e invita no sólo a prestar ayuda, sino a mejorar la comunicación, una de las dificultades para que esa ayuda sea verdaderamente eficaz.

6/10
Últimas palabras

1968 | Letzte Worte

Corto "quedada" del alemán Werner Herzog, reservado sólo para los incondicionales que deseen conocer su filmografía completa. El cineasta rueda un breve documental en la isla de Creta en blanco y negro, recogiendo las pretendidas últimas palabras de varios lugareños, que se repiten y nunca terminan, quedando reducidas a incoherencias, farfulladas no se sabe muy bien por qué, y a algunas alusiones a una isla antigua leprosería. Entre medias, una música algo irritante con una especie de balalaika.

4/10
Signos de vida

1968 | Lebenszeichen

Stroszek, paracaidista alemán herido durante la II Guerra Mundial, es enviado a Kos, una tranquila ciudad de Creta, junto a Nora, su esposa. Allí, se reúne con otros soldados con heridas leves, en el polvorín de una vieja fortaleza. Como hay poco que hacer, Stroszek está a punto de volverse loco. Acaba arrastrando a sus compañeros a una descabellada misión. Ópera prima de Werner Herzog, que versiona libremente "El inválido loco de fuerte Ratonneau", una obra de Achim von Arnim, del siglo XIX. Ya están presentes temas tan personales de Herzog como la locura, y los personajes carismáticos.

6/10
Heracles

1962 | Herakles

Primer trabajo del director alemán Werner Herzog, que rodó con sólo veinte años. Rodado en blanco y negro, y sólo con música y unos pocos rotulos, este corto traza un parelismo entre Heracles, el más grande de los héroes mitológicos griegos, y los musculosos asiduos al gimnasio de la época actual, cuyos modernos 'enemigos' y 'trabajos' consisten en caravanas de automóviles, accidentes y aviones cazas, de los que busca su equivalente en la mitología clásica. Se trata más que nada de una curiosidad, que revela el talento de Herzog, que sabe casar bien las imágenes de ejercicio muscular, con primerísimos planos del cuerpo, con las de la calle, todas acompañadas de un banda sonora de jazz.

5/10
The Mandalorian

2020 | The Mandalorian | Serie TV

Tras un rifirrafe con unos matones, el cazarrecompensas conocido como el Mandaloriano captura en una cantina a Mythrol, fugitivo por el que un tal Greef Karga, que gestiona los pagos de este tipo de encargos para el gremio, le abona una buena cantidad de créditos. Necesitado de muchos más, le pregunta por su trabajo mejor remunerado, por lo que éste le ofrece ponerse en contacto con “El cliente”, misterioso individuo que le hará de oro si le trae a un objetivo del que sólo tiene dos datos: su edad –50 años–, y su última posición. Walt Disney sigue dispuesta a sacarle todo el jugo a la saga de Star Wars, por lo que lanza The Mandalorian –primera serie de imagen real de la saga galáctica– como reclamo para Disney+, su nueva plataforma de ‘streaming’. La factoría le ha encargado ponerse al frente como creador y guionista a uno de sus principales activos, Jon Favreau, que ha dirigido filmes de superhéroes como Iron Man, y adaptaciones fotorrealistas de los clásicos animados de la casa, como El rey León. Quizás se le puede reprochar a Favreau que no aporta sustanciales novedades al universo creado por George Lucas, con una historia que transcurre después de El retorno del jedi, que recupera los bajos fondos por los que se movían personajes como Han Solo o Jabba el Hutt; y de hecho el protagonista lleva el mismo casco que Bobba Fett, personaje de sobra conocido por los fans de la franquicia. Pero su tono cercano a los westerns de Sergio Leone, que incluye acertados golpes de humor, y su ritmo dinámico, captan al espectador, y se acierta al partir de personajes recién llegados, sin conexión –al menos en un principio– con los sobreexplotados Skywalker y demás. Como protagonista, Pedro Pascal no muestra mucho su cara, y tiene un personaje atormentado por lo que le ocurrió en su infancia, en el fondo sencillo de interpretar. Destaca el trabajo de algunos secundarios, sobre todo del habitual realizador Werner Herzog, como el misterioso “El cliente”, o Carl Weathers, que fue Apolo Creed, en Rocky, en una breve intervención. También tiene mérito el trabajo del sueco en alza Ludwig Göransson (autor precisamente de Creed: La leyenda de Rocky) en la banda sonora, pero se echa un poco de menos que se escuche –aunque sea brevemente– alguno de los acordes clásicos de John Williams.

6/10
Heimat. La otra tierra

2013 | Die andere Heimat - Chronik einer Sehnsucht

A mediados del siglo XIX, miles de europeos emigraron a la lejana Sudamérica. Se trató de una apuesta desesperada por escapar de la hambruna, la pobreza y el despotismo que reinaba en sus hogares. Su lema fue “cualquier destino es mejor que la muerte”. La nueva cinta de Edgar Reitz es un drama nacional y una historia de amor que se desarrolla con esta tragedia olvidada como telón de fondo. Gira en torno a dos hermanos que se dan cuenta de que solo sus sueños pueden salvarles.

Jack Reacher

2012 | Jack Reacher

Lee Child (pseudónimo del británico Jim Grant) creó a su personaje Jack Reacher en su novela "The Killing Floor", de 1997. Desde entonces lo ha recuperado en numerosas secuelas y precuelas que han llegado a convertirse en superventas. No resulta extraño que se hayan llevado sus peripecias a la pantalla, en un film que apenas oculta una evidente voluntad de dar pie a una franquicia, que versiona en concreto "Un disparo", uno de los libros más populares. Un francotirador dispara a sangre fría a los transeúntes. Con seis disparos, acaba con la vida de cinco personas. Ha dejado evidencias tan claras que la policía le atrapa enseguida, pero durante el interrogatorio se limita a escribir una nota en la que pide que traigan a un tal Jack Reacher. Éste resulta ser un críptico individuo, antiguo oficial de la policía militar que mora casi sin dejar rastro por territorio desconocido. Cuando de improviso aparece le presta ayuda a Helen, joven idealista que actúa como abogada defensora del reo, pese a que paradójicamente su padre, Alex Rodin, el Fiscal del Distrito, ejerce la acusación. Jack Reacher supone el segundo largometraje como realizador de Christopher McQuarrie, reputado libretista oscarizado por Sospechosos habituales. Llega a las pantallas doce años después de Secuestro infernal, su ópera prima. McQuarrie ha cuidado al máximo los diálogos, y maneja muy bien la historia, dosificando la intriga, y ofreciendo las suficientes dosis de espectacularidad, con momentos logrados, como la persecución de coches y el climax final. De fondo, una cuestión moral de gran interés tratada en numerosas ocasiones: el hombre que tras comprobar que el sistema judicial está lleno de lagunas, decide buscarse la justicia por su cuenta. Al estar emparentada la trama con títulos como Harry el sucio, puede dar lugar al rechazo por parte de algunos espectadores, pero a todos les dará que pensar. En Jack Reacher sorprende la cuidada descripción de todos los personajes, incluidos diversos secundarios. Así se puede comprobar por ejemplo en el caso de Sandy (la poco conocida Alexia Fast), una jovencísima muchacha que a pesar de su inteligencia ha sido presionada para ayudar al bando equivocado, pintada en tres dimensiones aunque aparece en pocas secuencias. En general McQuarrie tiene a su favor una elección excelente del reparto, con buenos trabajos de Rosamund Pike (la letrada brillante y utópica), Richard Jenkins (el fiscal que parece mantener una cruzada para enviar a sus acusados a la cámara de gas) y el veterano Robert Duvall (un ex militar reconvertido en dueño de una tienda de armas). Sorprenden un par de elecciones del reparto. Por un lado, McQuarrie ha reclutado al legendario realizador alemán Werner Herzog para interpretar a un siniestro individuo, labor que logra a la perfección. Por otro lado, el también productor Tom Cruise encarna al protagonista, descrito en los libros como una mala bestia de dos metros y 110 kilos, lo que le aleja radicalmente de la imagen que ofrece el protagonista de Top Gun. Ídolos del aire. En su línea, éste no desentona, pero tampoco le saca partido a un personaje taciturno, supuestamente apartado de la sociedad, que le habría ido mejor a otros actores.

7/10
Más allá de los sueños (1998)

1998 | What Dreams May Come

Chris (formidable Robin Williams) ha jurado amor eterno por su esposa Annie. No quiere separarse de ella nunca. Pero llega uno inevitable: la muerte. Chris pasa de este mundo al otro, y se encuentra en un paraíso con la forma de uno de los hermosos cuadros pintados por su mujer. Pese a lo maravilloso que es el cielo, la fuerza de su amor lleva a Chris a iniciar una búsqueda inasequible al desaliento, de nombre Annie. Pocos filmes tratan de la muerte de modo tan directo y hondo. Acostumbrados a una media de 4 cadáveres por película, no nos planteamos: ¿qué fue de esos personajes?, ¿adónde han ido a parar?, ¿acabó la vida para ellos?. De esto y más trata Más allá de los sueños, film valiente, difícil, fascinante. A la medida estructura se añade una emotiva historia romántica, y algún detalle de humor que alivia la seriedad de lo tratado. Sería un error juzgar la visión de la eternidad del film desde una ortodoxia pura y dura. Vincent Ward dirigió antes The Navigator. Una odisea en el tiempo, original película sita en la Edad Media, donde un niño, para salvar a la humanidad de la peste, debe coronar una catedral con una cruz; y Mapa del sentimiento humano, interesante peregrinaje espiritual. Aquí, con una novela de Richard Matheson, explora conceptos universales: muerte; retribución, premio o castigo, por las obras que uno realiza; amor a los seres queridos; y, cómo no, dolor y felicidad, extremos no tan lejanos como podría pensarse. Recuerda la exposición del amor humano a la fuerza y desgarro de la estupenda Tierras de penumbra. Y es muy sugerente la idea de que cada uno se crea su propio infierno o cielo (y habría que añadir purgatorio, pues aunque no se la llame así, ésa es la situación en que se halla uno de los personajes). En cambio, Ward opta por no abordar las relaciones del hombre con Dios: ¿un tema para otra película?

6/10
El poder de un dios

1989 | Es ist nicht leicht ein Gott zu sein

Un hombre vaga por una tierra desértica y pobre. Llegará hasta un atrasado poblado gobernado por un tirano rey y su lugarteniente. Allí Rumata, que así se hace llamar el recién llegado, entablará relación con las gentes del lugar y se irá enterando de la esclavitud y el miedo que reina entre aquellas gentes. En realidad, Rumata no es quien dice ser, sino que es un explorador que viene del espacio para investigar el modo de vida de los hombres y desea encontrar a un primer explorador allí enviado y del cual no se tienen noticias. Con vitola de clásico desde que se estrenará es El poder de un dios una película de ciencia ficción que tiene su interés pero cuya puesta en escena ha quedado un tanto atrasada y la calidad visual se ha resentido con los años. Se trata de la adaptación de una novela rusa que explora el sentido del progreso de la civilización humana. Presenta dos tipos de seres humanos, unos evolucionados hasta el punto de no tener sentimientos, otros anclados en épocas ancestrales de barbarie y tiranía. La cuestión es si los primeros estarán dispuestos a implicarse en la vida de los segundos en pro del bien y la justicia. Con una narración un tanto farragosa y unos personajes envarados y no demasiado bien retratados, el resultado es desigual, aunque seguramente gustará a los amantes puros de la ciencia ficción.

5/10

Últimos tráilers y vídeos