La Academia de Hollywood ha anunciado que su nuevo reglamento para la 84 edición de los Oscar será más restrictivo. Se pretende limitar los agasajos que ofrecen a los académicos las productoras de las películas candidatas a los premios.
¿Parece mejor una película o la interpretación de un actor cuando la productora correspondiente te ha invitado a un pantagruélico ágape? La Academia de Hollywood lo tiene claro: algo influye. Según esto, hasta ahora las productoras más potentes, capaces de organizar mejores fiestas, tenían más posibilidades de que sus películas se vieran con mejores ojos.
Con la nueva normativa, se pretende que todas las películas compitan en igualdad de condiciones. "Estas reglas tienen un papel importante para proteger la integridad del proceso de votación de los Oscar", explica en un comunicado Tom Sherak, presidente de la Academia.
A partir de ahora, las compañías no podrán invitar a los académicos a fiestas y eventos, salvo a proyecciones de la película, entre el día en el que se anuncian las nominaciones (24 de enero) y el día en el que acaban las votaciones (26 de febrero). Sí que podrá haber después de la proyección una sesión de preguntas y respuestas con actores o miembros del equipo técnico, pero ninguno de ellos podrá participar en más de dos mesas redondas. No se podrá acompañar el acto con una recepción que incluya comida y bebida.
Hasta ahora, al margen de las proyecciones, se organizaban numerosas fiestas que han sido muchas veces clave en la búsqueda de votos. Al parecer, se ha tomado esta medida porque el año pasado fue muy notoria la proliferación de eventos de este tipo, por lo que se habla de que la situación se descontroló.
