Desde 2002 los Oscar se celebran en el Kodak Theatre de Hollywood, que se inauguró un año antes. Pero ahora, la empresa pionera en el campo de la fotografía ha entrado en bancarrota, y ya no está en situación de seguir patrocinando el recinto.
Kodak firmó en 2000 un acuerdo para que el teatro llevara su nombre durante 20 años, a cambio de 75 millones de dólares. El objetivo era mantenerlo, incluso mucho tiempo más, pero ahora la empresa está en suspensión de pagos desde el pasado 19 de enero, y ya no puede continuar pagando a la inmobiliaria CIM Group, propietaria del local, y del área comercial y de ocio Hollywood & Highland, donde está situado, en la esquina del bulevar de Hollywood.
Ahora, Kodak ha recurrido a los tribunales a los tribunales para que se les permita rescindir el acuerdo. Sus abogados confían en que no se les ponga pegas, por su crítica situación económica. "Los deudores han evaluado el contrato tras consultar con sus asesores profesionales, y determinaron que el beneficio que se saque de este asunto es probable que no supere o iguale lo que nos ha costado", explican los letrados de Kodak en la documentación que han entregado en los juzgados.
La decisión está en manos del juez Allan L. Gropper, del tribunal de bancarrotas de Manhattan. Se prevé que se pronunciará en la vista fijada para el 15 de febrero, sólo once días antes de la gala de los Oscar.
De momento, CIM Group busca un nuevo sponsor. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas no está preocupada por este tema. "Eso es un asunto que depende de CIM, y de la empresa con la que lleguen a un acuerdo. No es una decisión nuestra", explica a Variety Tom Sherak, presidente de la Academia.
