¿Se imaginan que el cine español lanzara a las salas una película que lograra que Partido Socialista Obrero Español y Partido Popular dejaran de
¿Se imaginan que el cine español lanzara a las salas una película que lograra que Partido Socialista Obrero Español y Partido Popular dejaran de lanzarse los trastos a la cabeza, y se fundieran a cambio en un largo y emotivo abrazo? Pues dejen de soñar, y dirijan la vista al otro lado del charco, donde una película, Amazing Grace, parece haber hecho reflexionar a republicanos y democrátas en Estados Unidos acerca de la idea de imponer juego limpio en la política. No ha habido milagros, no, pero el hecho de que un film invite a “cambiar el paso” ya es toda una señora noticia.
La película dirigida por Michael Apted centra su atención en una figura histórica, el británico William Wilberforce, abolicionista que logró acabar con la esclavitud en su país 50 años antes de que los estadounidenses hicieran lo propio. Wilberforce era un devoto cristiano que lucho por la igualdad, inspirado entre otras cosas por un himno compuesto por un antiguo tratante de esclavos, interpretado en el film por Albert Finney. Pero parece que lo que ha llamado la atención de los políticos yanquis en el film es que entre gente de un partido y otro en aquella época podía haber discrepancias y un sano debate, pero que lo que no había, de ninguna de las maneras, era la práctica de echar, con perdón, mierda, sobre el rival. Así, el líder de la mayoría del Senado, el demócrata Harry Reid, y el senador republicano Arlen Specter, coincidieron en que el film es modélico en lo que se refiere a la convivencia en el bipartidismo y la implicación de la sociedad civil en la política. Pues nada, a ver si la peli sirve de inspiración en algún que otro país más…
