¿Conseguirá Corea conquistar los Estados Unidos de América, cinematográficamente hablando? Ganas no faltan aunque, no nos engañemos, la empresa es
¿Conseguirá Corea conquistar los Estados Unidos de América, cinematográficamente hablando? Ganas no faltan aunque, no nos engañemos, la empresa es harto difícil. El caso es que el próximo 14 de septiembre se estrena en EE.UU. Dragon Wars, una película coreana rodada en inglés, acerca de unos dragones que aterrorizan a los habitantes de la ciudad de Los Ángeles. Todo está pensado para agradar al público yanqui, algo que hasta la fecha no se ha logrado a pesar de esfuerzos como The Host. El productor Shim Hyung Rae explica en The New York Times que él tiene clara la estrategica a seguir: “El secreto es moverse más allá de los aspectos melodramáticos que caracterizan a tantos filmes coreanos. Sus realizadores no entienden que para ser comercial en EE.UU., necesitas mucha acción y efectos especiales.”
No sé si reducir el atractivo de una película a esos dos apartados dice mucho a favor del público estadounidense, o a la altura de miras coreana, pero en fin, es lo que dice Hyung Rae. Y prueba que va en serio el hecho de que la peli se estrena simultáneamente en 2.000 salas, y que el presupuesto es de 22 millones de euros, bastante alto para lo que se estila en Corea. Además se han buscado “partners” potentes como Samsung y Sony, sobre todo teniendo en cuenta que, al estar rodada en inglés, no se cuenta con ayudas estatales.
Los críticos que han visto la peli “no tiran cohetes” por ella, pero parece que en Corea los ingresos han conseguido ya duplicar el presupuesto, así que la cosa no va mal. Que logren convencer a los espectadores yanquis, eso ya es “harina de otro costal”.
