Los apasionados de David Lynch tienen ante sí una oportunidad tan irrepetible como prohibitiva. Ha salido a la venta un extraordinario archivo de producción de “Dune” (1984), la controvertida adaptación del clásico de Frank Herbert dirigida por el cineasta estadounidense. El precio del lote supera los 37.000 dólares, pero su contenido convierte la colección en una auténtica cápsula del tiempo del rodaje de una de las películas de ciencia ficción más fascinantes y malditas de Hollywood.
El archivo, que perteneció al ilustrador de producción Ron Miller, ha sido puesto a la venta por la librería especializada Peter Harrington como pieza estrella de su nuevo catálogo "Quo Vadis? Visions of the Future". Incluye 85 diapositivas, 60 fotografías, 65 tiras de negativos y 43 ilustraciones originales realizadas por Ron Miller y por el diseñador de producción Tony Masters, ganador del Óscar. Entre ellas aparecen los primeros diseños de los gusanos de Arrakis, las naves espaciales, el salón de los Atreides o el palacio del Emperador.
Las imágenes permiten asomarse a la cocina de una superproducción que intentó llevar al cine una novela considerada durante años "inadaptable". También aparecen instantáneas inéditas del rodaje en los Estudios Churubusco de Ciudad de México, incluida una fotografía de un concentradísimo David Lynch trabajando en su despacho, además de diseños de vestuario de Bob Ringwood y maquetas de los Navegantes de la Cofradía Espacial.
El proyecto que heredó el sueño imposible de Alejandro Jodorowsky
Cuando Dino De Laurentiis contrató a David Lynch tras el éxito de El hombre elefante, el director aceptó el desafío de adaptar una obra que ya había derrotado a otro visionario. A mediados de los años setenta, Alejandro Jodorowsky intentó levantar una versión monumental de Dune con Salvador Dalí, Mick Jagger y Orson Welles en el reparto, música de Pink Floyd y diseños de Hans Ruedi Giger y Jean Giraud (Moebius). Aquella producción nunca llegó a rodarse, pero terminó convirtiéndose en una de las películas más famosas... precisamente por no existir.
Ron Miller se incorporó al reducido equipo creativo después de que Raffaella De Laurentiis descubriera sus ilustraciones marcianas en el libro The Grand Tour. Su experiencia para la NASA, el Smithsonian o Desafío total resultó clave para construir el universo visual de Arrakis.
Cuando Dune llegó a los cines en diciembre de 1984, fue recibida con dureza por la crítica y apenas recaudó unos 30,9 millones de dólares, insuficientes para amortizar un presupuesto superior a los 40 millones. La interferencia del estudio obligó además a recortar y modificar buena parte de la visión de David Lynch, que nunca quedó satisfecho con el resultado.
Sin embargo, el paso de los años ha transformado aquella derrota comercial en una auténtica película de culto. Muchos espectadores reivindican hoy precisamente aquello que en su día se criticó: su atmósfera inquietante, su imaginería surrealista y una personalidad imposible de confundir con cualquier otra adaptación.
La venta del archivo llega además en un momento especialmente oportuno. Tras el éxito de las películas de Denis Villeneuve, que lograron romper la supuesta maldición de la novela y conquistar tanto la taquilla como los Óscar, el interés por todas las versiones de Dune vuelve a estar en máximos históricos. Mientras los seguidores esperan el estreno de Dune: Parte III a finales de este año, este archivo permite viajar al momento en que David Lynch soñó por primera vez con llevar la especia a la gran pantalla.
