Estamos acostumbrados a que Hollywood repita temas: no sólo se hacen remakes y secuelas, sino que los estudios se copian unos a otros, a veces de
Estamos acostumbrados a que Hollywood repita temas: no sólo se hacen remakes y secuelas, sino que los estudios se copian unos a otros, a veces de modo sorprendente. Valgan como botón de muestra ejemplos sobre meteoritos que amenazan con destruir la Tierra (Deep Impact y Armageddon), peligrosos volcanes (Un pueblo llamado Dante's Peak y Volcano), insectos animados (Bichos y Hormigaz), biopics de un célebre escritor (Truman Capote e Historia de un crimen)… Luego están las películas que parodian títulos célebres, como la saga Aterriza como puedas o Scary Movie.
Lo que resulta más curioso es lo que hace Asylum, una pequeña productora de serie B. Analiza las superproducciones que preparan los grandes estudios, y hace pelis cochambrosas, que imitan, aunque sea lejanamente, el tema y el aspecto de los carteles. Así, entre las últimas películas de Asylum se cuentan Transmorphers, prima lejana de Transformers, El tesoro Da Vinci, que se inspira en El código Da Vinci, Serpientes en el tren, que toma pie de Serpientes en el avión, y King of the Lost World, realizada a rebufo de King Kong (2005). El lema “la imaginación al poder” riza el rizo.
