La crisis económica afecta a todos los sectores. También al cine. Y aquí hay dos noticias, una buena y una mala. La buena es que, al menos en Estados
La crisis económica afecta a todos los sectores. También al cine. Y aquí hay dos noticias, una buena y una mala. La buena es que, al menos en Estados Unidos, acude más gente al cine. Se están batiendo récords de recaudación, aunque con comedias tontorronas como Guerra de novias y Paul Blart: Mall Cop, se ve que el público tiene ganas de reír, por no llorar.
La mala son los despidos que están llevando a cabo los grandes estudios. Warner acaba de anunciar la eliminación de 800 puestos de trabajo. “No somos inmunes al paisaje cambiante de la industria del entretenimiento, a las alteraciones en las demandas del consumidor y al estado de la economía global”, han dicho en un comunicado para justificar una reducción tan drástica. Y antes de Warner, Universal acabó con 700 puestos de trabajo, y Paramount con varios centenares. Lo que lleva a los empleados de otras compañías como Disney, Fox y Sony a temblar, pues su curro peligra, a pesar de que sus jefes digan que piensan afrontar la crisis recortando otras partidas de gastos.
En fin, a ver si lo bueno es capaz de paliar los efectos de lo malo...
