“¡La prensa está tratando de presentarme como la nueva CHICA MALA!”, asegura Miley Cyrus en su web oficial. La popular y disneyana Hannah Montana,
“¡La prensa está tratando de presentarme como la nueva CHICA MALA!”, asegura Miley Cyrus en su web oficial. La popular y disneyana Hannah Montana, que está a punto de estrenar la versión cinematográficas de sus andanzas en la pequeña pantalla -estudiante de instituto de día, estrella musical con peluca y vestuario deslumbrante de noche-, Hannah Montana: La película, está viendo las dificultades de lidiar con la fama. La adolescente es todo un fenómeno mediático con apenas 16 años, pero ya han circulado por internet fotos suyas, más o menos ligera de ropa, que la han puesto en la picota.
Visto el triste caso de Lindsay Lohan, estrella caída de Disney por sus excesos, cabe preguntarse si Ciyus no corre el riesgo de seguir sus pasos. Y también si las divisiones maniqueas de jovencitos ejemplares frente a “teenagers” poco recomendables perjudican a estos actores, pues les llevan a representar el papel que les adjudican los medios y la opinión púbica, asesorados por mil y un representantes, que les dicen “la gente te tiene lástima, haz esto, di aquello”, o “tus fans quieren que seas una chica buena, no bebas”, etc. Cuando el argumentario es tan pobre y utilitarista, y el actor “pardillo” evita moverse en las coordenadas de lo que es correcto hacer y lo que se debe evitar, independientemente de lo que diga el "listo" de turno, me temo que va camino del despeñadero. Alguien debería ayudar a estos chicos a pensar por sí mismos, y lo deseable sería que pudieran contar con la opinión de unos padres o educadores dignos de ese nombre.
La ironía es que de alguna forma a Miley Cirus le sucede con su personaje lo mismo que en la vida real. Le toca llevar una doble vida, que si no es bien gestionada, puede acabar conduciéndole a algo parecido a la esquizofrenia (exagero un poco, pero quizá no tanto).
