Pedro Almodóvar no acudió a la Gala de los Goya, donde previsiblemente, como así ocurrió, su película Volver iba a ser premiada. “Estoy muy cansado”,
Pedro Almodóvar no acudió a la Gala de los Goya, donde previsiblemente, como así ocurrió, su película Volver iba a ser premiada. “Estoy muy cansado”, confesó luego en televisión, en una actitud que se diría rinde homenaje al título de su anterior film, y que le ha tenido ausente en los últimos tiempos de todo tipo de entrega de premios.
Tampoco parece muy educado ni respetuoso con el espectador medio que la televisión pública, pagada con los impuestos de todos, y que tiene los derechos de emisión de los Goya en exclusiva, los emita con media hora de retraso, escudándose en unos pretextos la mar de peregrinos.
Y aunque José Corbacho imprimió cierto ritmillo a la gala, y hasta tuvo unos cuantos chistes buenos, cae en la astracanada con sus chistes escatológicos, y evidencia cierta falta de estilo –esa encerrona fuera de lugar a Daniel Brühl…– que podía haberse ahorrado.
