Lo de la visita a Madrid, España, de Leonardo DiCaprio , Djimon Hounsou y Edward Zwick , para presentar su film Diamante de sangre , es otro caso
Lo de la visita a Madrid, España, de Leonardo DiCaprio, Djimon Hounsou y Edward Zwick, para presentar su film Diamante de sangre, es otro caso múltiple de mala educación, pérdida de papeles, muchos nervios y más bochorno.
Los aviones pueden retrasarse. Repito. Los-a-vio-nes-pue-den-re-tra-sar-se. Y ante tal eventualidad, sólo cabe la paciencia, o el dejar la cosa para otra ocasión. Dicho esto, Warner no debería mosquearse por algunos reproches justificados: la demora pudo gestionarse mejor, invitar a los chicos de la prensa a un café, pedir mil perdones, dar todos los datos de que Leo está en el aire, el temporal o lo que sea…
Lo de los abucheos y huelga de brazos caídos de los reporteros gráficos resulta bochornoso, sobre todo cuando Leo y cía no tenían culpa alguna en lo ocurrido. Si la espera no compensa, pueden irse con los bártulos a otra parte, y tachar la cobertura de actos de Warner en el futuro… Pero no caer en esa reacción desproporcionada.
Aunque lo más grave a mi entender, nada tiene que ver con demoras de avión ni nada parecido, sino con la falta de un filtro por parte de Warner para evitar el paso a la rueda de prensa a friquis, ‘marcianos’ y maleducados de muy diversa jaez, que so capa de ‘graciosillos’ demuestran muy poca profesionalidad, y ningún interés por el cine, motivo de la convocatoria. Acreditar a tantísima gente hace pensar que muchos ‘invitados’ eran desconocidos para el departamento de promoción de Warner, que ignoraban a la fauna con que les iba a tocar lidiar. Confieso mi estupor ante la degradación de la profesión periodística, y por la connivencia que manifiesta el ‘al fondo hay sitio’ con que se admite a cualquiera, con tal de lograr un par de minutos adicionales en un programilla basura de televisión.
