Premiar como mejor guión adaptado y mejor película a Infiltrados no deja de ser una admisión tácita de la falta de ideas en Hollywood. Como ya he
Premiar como mejor guión adaptado y mejor película a Infiltrados no deja de ser una admisión tácita de la falta de ideas en Hollywood. Como ya he recordado hasta la saciedad, el film es un remake de Juego sucio (2002), de los hongkoneses Wai Keung Lau y Siu Fai Mak; y su descubridor fue Leonardo DiCaprio, que se diría que ha encontrado en el lejano Oriente un filón. Parece que el actor ha convencido a Warner para seguir en la misma línea, comprando los derechos de Confessions of Pain, film de 2006 de la pareja de cineastas, que adaptaría, ¡sorpresa!, el flamante ganador del Oscar William Monahan, que podría convertirse en especialista en nuevas versiones de pelis ‘made in Hong Kong’, al igual que Leo, probable protagonista. La peli va de dos amigos detectives, uno policía, el otro privado, que investigan el asesinato del suegro del poli.
No me ha extrañado nada el comentario decepcionado y contundente de Siu Fai Mak sobre la peli de Scorsese: "No fue demasiado lejos". Y ha añadido el hongkonés, con socarronería oriental: “Estoy feliz, claro, porque es como si Juego sucio hubiera ganado un Oscar”.
