Si el debate entre cine y literatura ha hecho correr ríos de tinta, la dificultad de adaptar una novela a la pantalla tiene muchas dificultades por
Si el debate entre cine y literatura ha hecho correr ríos de tinta, la dificultad de adaptar una novela a la pantalla tiene muchas dificultades por tratarse de formas de expresión artística diferentes, ¿qué decir del cómic, o los libros infantiles con ilustraciones? Y para ser más específicos, ¿qué se puede comentar sobre el intento de llevar la obra de René Goscinny al cine?
Lo primero que hay que decir acerca del guionista de los cómics de Astérix, Umpah, Lucky Luke, el gran visir Iznogud, y de los libros del pequeño Nicolás, es que él mismo coqueteó con el cine, Para empezar, intervino en la traslación al cine de las aventuras de Tintín, en los filmes con actores de carne y hueso Tintín y el misterio del vellocino de oro y Tintín y las naranjas azules. Y al igual que Hergé creó una historia de su personaje específica para el cine, Tintín y el lago de los tiburones, Goscinny probó la misma aventura con Albert Uderzo con Las doce pruebas de Astérix. Y el que suscribe pudo comprobar que ‘no es lo mismo’.
Goscinny no ha podido ver él mismo lo ocurrido con sus creaciones cuando les ponen cara actores concretos, pues murió antes de que se rodaran los filmes correspondientes. No sé que habría pensado de Astérix y Obélix contra César, con Christian Clavier y Gérard Depardieu como los amigos galos, pero es que, sencillamente, esas películas no tienen el encanto de los álbumes originales. Aunque peores son los casos de las espantosas Los Dalton contra Lucky Luke e Iznogoud el infame.
Ahora llega El pequeño Nicolás, y no me cabe la menor duda de que Laurent Tirard se ha esforzado, y que intenta respetar la obra original, con las magníficas ilustraciones de Sempé y la visión infantil de Goscinny. Pero una vez más no puedo evitar pensar, ‘no es esto, no es esto’...
