¿Se imaginan que Ronaldo Cristiano afirmara que le cansa que la gente lo asocie al fútbol y al Real Madrid? ¿O que otro tanto hiciera Leo Messi con
¿Se imaginan que Ronaldo Cristiano afirmara que le cansa que la gente lo asocie al fútbol y al Real Madrid? ¿O que otro tanto hiciera Leo Messi con el Barça? ¿O, desplazándonos ya mismo al terreno cinematográfico, que Martin Scorsese declarara que no entiende que le asocien al cine gángsteres, John Lasseter a las películas de animación, y George Lucas a la saga Star Wars?
Pues algo así acaba de hacer el director de cine hispano Julio Medem, que pasado mañana estrena en España Habitación en Roma. “Estoy un poco harto de que algunos reduzcan mis películas solamente al sexo”, ha afirmado sin despeinarse el responsable de Lucía y el sexo y Caótica Ana, que ahora presenta con un par de... narices Habitación en Roma, de innegable y abundante contenido erótico.
En fin, me voy a permitir darle un consejo para desprenderse de esa etiqueta que tanto le incomoda: hacer películas cuyo reclamo principal, argumental y promocional, no sea el sexo. Quizá no lo consiga a la primera, pero si hace dos o tres películas sobre Euzkadi, por ejemplo, con el precedente de La pelota vasca, dirán que es un director focalizado sobre la cuestión vasca. Y si lo que desea es huir de encasillamientos, pues cambie, por favor, haga un día una película infantil, otro un musical, o yo que sé... Pero hoy por hoy, su cine más reciente sabe, sobre todo, a sexo.
