Natalie Portman con tanga en la parodia de las aventuras medievales de Caballeros, princesas y otras bestias . Cameron Díaz lavando coches con shorts
Natalie Portman con tanga en la parodia de las aventuras medievales de Caballeros, princesas y otras bestias. Cameron Díaz lavando coches con shorts y camisa anudada como profesora impresentable y nada modélica en Bad Teacher. Un marciano grsoero y mal hablado que quiere volver a casa en Paul. Tres tipos resacosos regresan en Resacón 2, ¡ahora en Tailandia!, donde no faltan “sutilezas” como cierto extraño “hongo” en un motel de Bangkok, que resulta ser la punta de cierto órgano masculino. O la que algunas consideran “versión femenina de Resacón”, La boda de mi mejor amiga, donde es de boca de las mujeres protagonistas de donde salen frases obscenas, mientras andan en preparativos nupciales algo complicados.
Son cinco comedias estadounidenses que se estrenan en España en el plazo de mes y medio, y de las que no negaré que contienen pasajes divertidos, que invitan a la risa. Pero el elemento común que las distingue, dentro de su mayor o menor calidad cinematográfica, es el recurso a la broma zafia, caca-pedo-pene-pis-teta-copa-colocón-revolcón. La sutileza brilla por su ausencia, sus responsables parecen inmersos en un campeonato de a ver quién entrega la mayor burrada. Y claro, las burradas las hacen los burros, no los genios. Ay, cuánto acaba uno añorando el ingenio sofisticado del cine clásico hollywoodiense.
Al estilo bíblico, podría andar yo buscando con Abraham alguna “comedia justa” capaz de salvar a Hollywood del fuego devorador del cielo que bien merecido tiene. Y, ¡sííííí!, he encontrado una comedia sofisticada por ahí fuera que es no buena, sino muy buena. Su título es Win Win, ganamos todos, se estrena la semana que viene, y sí, añado yo, ganamos todos con una comedia amable e ingeniosa, con algo positivo que ofrecer y risas de buena ley. Muchas gracias por ello, señor Thomas McCarthy.
