Hace unos días escribía aquí un post donde bromeaba confesando que para nada soy un especialista en harrypotterlogía. Me sacaba de la manga esa
Hace unos días escribía aquí un post donde bromeaba confesando que para nada soy un especialista en harrypotterlogía. Me sacaba de la manga esa palabreja, que no sé si tendrá ya registrada J.K. Rowling, pero apuesto pincho de tortilla y caña a que sí, y si no, seguro que tras leer estas líneas ha corrido a hacerlo. El caso es que, frívolo que es uno, no me di cuenta de que, en efecto, Harry Potter, y concretamente las películas a que ha dado pie, serán objeto de numerosas investigaciones y tesis doctorales. Y si no, al tiempo.
De verdad que no bromeo. Ayer echaba una ojeada a Intelligent Life, suplemento del prestigioso The Economist, y me topé con un breve artículo de Nicholas Barber que insinuaba esta posibilidad, y la verdad, no me pareció ningún disparate. En efecto, pocas sagas cinematográficas existen cuyo desarrollo haya tenido a lo largo de una década –de 2001 a 2011–, con la mayoría de actores repitiendo sus personajes. Barber proponía diversas líneas de estudio y a mí se me ocurren algunas más. Así que, doctorandos en busca de temas para vuestras tesis, encontrad un director comprensivo, y proponedle algunas de estas ideas, o las que a vosotros se os ocurran a partir de esta relación:
1) Estudio comparado entre los diversos directores de la saga: del especialista en pelis infantiles que pone las bases Chris Columbus, pasando por Alfonso Cuarón, introductor del tono oscuro, y por Mike Newell, el primero que se empeñó en perfilar un poquito más a los personajes, hasta llegar a David Yates, a quien le ha tocado lidiar con películas cuyos espectadores debían estar "muy en el ajo" para entenderlas.
2) De niños a hombrecitos y mujercitas: cómo ha marcado a los actores, que empezaron siendo unos críos, su trabajo en las películas de Potter y la subsiguiente fama.
3) Evolución de la moda a lo largo de una década. Cómo los uniformes y la ropa "casual" de los personajes cambiaron de acuerdo con los gustos el propio público.
4) Cómo los efectos digitales han cambiado el cine: El caso Potter, de los balbuceos del nuevo milenio a la perfección actual y al recurso al 3D.
5) Estudio comparado con la traslación al cine de las sagas Narnia y Crepúsculo
6) De la ingenuidad infantil a la juventud, pasando por la adolescencia: cómo se mantuvo la fidelidad del público que creció con las películas y los actores
7) El marketing potteriano. Cómo se vendió el internado, la magia, la creciente oscuridad, y las hormonas cada vez más disparadas de los protagonistas
8) Semejanzas y diferencias entre libros y películas. Diferencias entre las adaptaciones de Steve Kloves y la única que no ha contado con su intervención, Harry Potter y la Orden del Fénix, de la que se ocupó Michael Goldenberg.
