El otro día leía en un diario que a partir de los 45 años empiezan a “patinar” las células grises del ser humano, puede haber pérdidas de memoria o
El otro día leía en un diario que a partir de los 45 años empiezan a “patinar” las células grises del ser humano, puede haber pérdidas de memoria o cosas así. Algún principio de Alzheimer debe estar acometiéndome, que ríete tú de la Thatcher de La dama de hierro, cuando esta mañana me he dirigido a las oficinas de Fox dispuesto a visionar una de las películas favoritas en los Oscar de este año, Los descendientes. Llegaba un pelín tarde, de modo que tras saludar en recepción me he dirigido a la sala de proyección, sin más preámbulos.
Una vez me he sentado en la butaca, lo primero que me ha extrañado es oír hablar a los actores en español. “Qué extraño que den la película doblada”, he pensado en mi interior. Cuando he visto a uno de los protagonistas, me he dicho, “Este tipo es clavadito, clavadito, a Raúl Arévalo, qué curioso en una película de George Clooney...”. En fin, ya me he ido dando cuenta de que la peli que tenía ante mis ojos no era la que tenía planificada, pero en fin, me he dicho, habrá tomado nota mal, y allí me he quedado hasta el final, no se trataba de hacer el viaje en balde (para que conste, la proyección de Los descendientes era otro día, me fié de mi memoria en vez de consultar la BB, esto no puede ser...).
Bueno, la peli que he visto era Promoción fantasma, y sí, era española, del director de Spanish Movie, Javier Ruiz Caldera. Por fortuna para la peli está a años luz de esa peli, o otras que podrían considerarse en la línea, como Fuga de cerebros y secuela. Para que no haya dudas, diré que no se trata de una obra maestra, y no es previsible que aspire el año que viene al Goya a la mejor película. Pero tampoco Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal) ha sido bendecida por la Academia en las recién conocidas nominaciones de los Goya –tampoco Fuga de cerebros 2, dicho sea de paso–, lo que no le impide haber sido en España un éxito indiscutible de espectadores. Y tengo para mí que Promoción fantasma tendrá éxito en taquilla, como acaba de tenerlo otro título reciente, de miedo, XP 3D.
¿Por qué? Pues porque títulos como éste van ir a sustituyendo a los que hacen los americanos en la misma línea, los “American Pies” y los “Screams” se pueden hacer en España, cada vez es más fácil, y tienen cierta rentabilidad asegurada. Aquí Ruiz Caldera ha sabido unir peli de instituto, comedia y fantástico, y la cosa le funciona bastante bien. La historia tiene ritmo, la mezcla de géneros no chirría, hay buenos efectos especiales, y tiene actores jóvenes y guapitos, más el siempre eficaz Raúl Arévalo, sobre todo en comedia. Eso sí, no falta el elemento zafio, no entiendo por qué no se intenta un poquito más de contención, aunque es verdad que se trazan ciertas frontera
