Lo malo de distraer a una escritora a la que habitualmente lees, es que te sientes algo culpable, con la sensación de estar robándole tiempo para que continúe con su obra.
Su último trabajo, "Medea", actualiza el clásico de Eurípides, y actualmente codirige la Escuela de Comunicación Eficaz. De su mano algunos empezamos a interesarnos por la literatura cuando presentó el ya legendario programa televisivo "Entre líneas" en la década de los 80. Pero Carmen Posadas, una de las autoras en español de mayor elegancia y glamour sorprende por su extrema cercanía. Ella misma está relacionada con el cine, pues ejerció en los 90 como coguionista en Una mujer bajo la lluvia, particular revisión de La vida en un hilo, de Edgar Neville.
Escoge los títulos que más han marcado su vida, por lo que no necesariamente se trata de los de mejor calidad. En cualquier caso, se trata de grandes clásicos. Comienza por orden cronológico citando El fantasma de la ópera (1943), adaptación de la celebérrima novela de Gaston Leroux. "O fue la primera que vi, o al menos la primera que me quitó el sueño", rememora la autora de "Pequeñas Infamias". Descubrió siendo aún una niña la inquietante relación entre la joven soprano y el misterioso individuo que habita en las catacumbas del auditorio operístico en París, lo que explica que le dejara un recuerdo impactante, que aún le persigue a día de hoy. "Cuando me alojo en un hotel y abro una cortina, tengo miedo de que aparezca el fantasma", asegura.
También cita El crepúsculo de los dioses, uno de los grandes dramas de la pantalla, aunque lo dirigiera el más conocido por sus comedias Billy Wilder. Se muestra bastante franca Carmen Posadas al reconocer que elige la historia del joven guionista que se pone a trabajar para una gran diva olvidada del cine mudo "por pura envidia", explica. "Sencillamente es una historia que me hubiera gustado contar a mí".
Por último, se declara fan incondicional de una de las grandes de la época dorada del cine, Bette Davis. Incluso tiene problemas para decantarse por alguno de sus títulos, aunque comenta varios, entre ellos The Nanny, otro film inquietante de los que quitan el sueño.
Para Carmen Posadas resulta imposible encontrar rápidamente un título moderno del que guarde tan buen recuerdo como los citados. "Quizás las películas que te marcan son las que has visto de joven".
